Amigo, gracias por tus palabras.
Debemos pensar seriamente si no se está removiendo el Katejon, es decir, a mi ver, pero parece que es opinión de teólogos de nota, la Santa Misa. Creo que la Nueva Misa ha llegado a un estado de esterilidad e ineficacia. Y lo mismo vale para los sacramentos por ese rito. Como es "evolutiva", por eso digo que "ha llegado".
Nuestra sociedad parece impenetrable a la gracia, inclusive los 60, 100 o 200 mil que estuvieron en la plaza con sus globos naranjas.
Algo gravísimo pasa en la Iglesia: se agotó la renta de la que vivía el Novus ORDO. Ya no es más que un rito, (digamos así) que no se repite siquiera, porque es distinto en cada versión. Sin una Fe formulada con claridad, y a veces ni siquiera formulada, sin preces agradables a Dios, porque todas exaltan, directa o indirectamente la soberanía del hombre.
El Novus Ordo está agotado... nuestra única salvación es volver a la liturgia (y con ella a la Fe) multisecular de la Iglesia.
Respecto a tu otra duda, estoy cada vez más convencido de que Aquer es el sucesor, y de que lo sucedido aplasta definitivamente la gestión Bergoglio. Ya no lo quieren ni sus amigos judíos y liberales. Y la muchedumbre de buenos católicos "moderados" está convencida de que es un traidor.
Claro, esto es una opinión que debe tomarse como de quien viene....
Un abrazo.
Enlazan aquí
No se ha encontrado enlaces.


Comentarios
LOS QUE DIAGNOSTICARON SIN SABER LO QUE DECÍAN
Algunos propugnadores de esta ley que salió ahora, y algunos festejantes un poco me hacen acordar con sus dichos a cómo Caifás profetizó sin saberlo.
Dicen que esta ley no impuso nada nuevo sino que hizo algo así como regularizar situaciones ya existentes.
Esa la parte barata del dicho. Esta ley pasó por diputados con media sanción en un periquete, sin estudio ni tratamiento serio, con lo cual si hubieran hecho bien las cosas seguramente no habría salido (aunque/pero las hicieron así...)
La parte de la "profecía" o mejor, del diagnóstico acertado, está en esto de "regularizar una situación ya existente".
Si bien lo dicen por los escasos homos y homas que duren en sus emparejamientos, y esa también es la parte barata del dicho, la cuestión es es que estamos en una terrible decadencia, y esta ley no viene a hacer más que sancionar la realidad de tal cuestión, parte de lo cual es la terrible desidia con que se trató el tema.
La rémora de la Iglesia también, la escasa movilización de la gente en capital federal también (200.000 personas nada más, si llegamos a ese número, frente a este delirio hecho realidad, ¿no es muy poco?).
Esto es un símbolo, además de una realidad. Viene a mostrar cómo son las cosas.
Algún o algunos senadores hacían afirmaciones que a ojo atento resultaban fundamentar de manera inversa a lo que pretendían. Éstos argumentaban que hace más de un siglo algunos legisladores decían que la ley de matrimonio civil destruiría la familia.
A eso lo decían, por supuesto, ridiculizando ese tipo de afirmación, pero lo más insano es que lo decían en el momento de estar queriendo y finalmente logrando sancionar una ley que pone al mismo nivel a la familia que es básica de una sociedad que crece, con un engendro estéril como este (salvo aparataje cada vez más estrambótico para ayudar al frankenstein).
No se daban cuenta que su argumento se les volvía en contra, porque por más que algunos, pocos o no, no festejen el homomonio con mala leche, por destrucción del tipo de familia que defendían esos legisladores hace más de un siglo, es claro que eso es lo que se está acelerando, y no se daban cuenta que tales legisladores de hace más de un siglo tuvieron más visión de futuro que estos pedorrones que mientras prenden la mecha, criticaban a los que alertaban tiempo atrás sobre futuras consecuencias explosivas.
Además de que sí hay muchos que lo festejan con mala leche, que lo pergeñaron con mala leche, que está digitado desde la Onu y demás, y que quieren hacer la revolución transformadora total, y que están con el gramscismo cultural desatado. Pero seguramente algunos festejantes del común sean ajenos a eso, así como las complacientes doñas Rosas, y los que repiten que "no se hizo más que regularizar una situación de hecho".
Si, se regularizó una situación de hecho, la de la decadencia argentina y no sólo argentina, actual.
No me gusta pero así lo veo.
Saludos
Unlector
Katejón is over
Estimado Marcelo,
cuando en un anterior post, luego de la aprobación del putinomio en la antesala del infierno, hice mención que el Obstáculo está retirado, sencillamente lo hice movido por un íntimo convencimiento basado no solo en la razón y la profecía sino también en la fe sencilla de que los tiempos están maduros en el mundo para que el velo sea quitado, ya. Porque si se legisla ya no solo en contra de la Iglesia que en el fondo manifiesta odio a Cristo mismo, sino que se legisla a favor del horror y contra de la ley natural mas evidente, que es la primera y la de Dios, entonces todo está dicho. Vienen por más, aquí y en todas partes.
Los extractos del discurso del apóstata K Picheto dejan entrever esto y no solo los de este obscuro personaje a sueldo. Leía anteayer, a su vez, que el actual esbirro mayor local del poder oculto mundial, primer damo de esta república, recomendaba a la Iglesia que aprendiera la lección recibida y comenzara a modernizarse. Como si la modernidad fuese ajena en ella a su propia putrefacción.
Tal vez esto que sucedió es lo que nos merezcamos, como se dijo en otros lugares aquí. Este dolor y los pxmos que nos están asegurados -previstos también por la razón y la profecía- son la justa paga al adormecido pueblo de Dios, tibio a punto de ser vomitado por el Señor, por haber tenido una actitud de silencio durante décadas frente a su dirigencia civil y religiosa, corrupta, farisaíca, liquidadora de todo lo auténticamente católico y transadora con los poderes mundanos. Dios o Mammon. Estos actuales traidores civiles, purpurados y no tanto, toda esta caterva variopinta optó por Mammon.
Poco importa quién suceda a Caifás.
Somos los destinatarios de la séptima epístola que le es pedido a Juan redacte.
A pesar de la monumental bronca y desazón, alegrémonos de veras.
Maranatha!!!.
Un amigo a todos los sant@s de este blog.
Alf vL
"Creo que la Nueva Misa ha
"Creo que la Nueva Misa ha llegado a un estado de esterilidad e ineficacia."
Pienso lo mismo.
pregunto..
.....Ha llegado a un estado de esterilidad e ineficacia...
Pregunto y no quiero escandalizar a nadie:...si es estéril e ineficaz...¿hay realmente SAnto Sacrificio?...Muchas veces me lo he preguntado...como es posible que se reciba a Nuestro Señor y se salga de la Iglesia como se sale??
He escuchado a gente que duda si muchos sacerdotes consagran o no....Esto es escandaloso...pero si alguien puede decir algo......lo agradezco
anonimo
Dios no quiere el mal, pero lo permite por el mayor bien, que es
... el desarrollo de la genuina condición humana de co-creadores de este, el mejor de los mundos posibles. Para nada impera en nuestra aporreada liturgia un estado de esterilidad e ineficacia, como usted creyó... Hay Santo Sacrificio, precisamente, porque esto es escandaloso.
Mire, amigo: especialmente recogido y conmovido por las circunstancias políticas, el lunes pasado yo recibí el Cuerpo y Alma de Jesús constituídos por una "galletita" (como con pretendida ironía nos zahieren los adversarios) consagrada -ex opere operato- por el Arzobispo primado. Su personal y privado estado de gracia (que, debo apuntar con profundo dolor, esta semana me sería gravísimamente dudoso, y por el que nunca me olvido de rezar, no sólo porque Bergoglio con toda razón lo pide sino por las gravísimas responsabilidades públicas de su función eclesial) es ajeno a la consagración eucarística que ministró, al estilo Novus Ordo, ante mi humilde presencia en el hormigueante salón de la estación Constitución, acompañados de personajes sospechosos (no me refiero a las prostitut@s, arrebatadores y vigilantes, mendigos y militantes sociales con pancartas, cartoneros y "sin-techos", hacia algunos de los cuales iba primariamente dirigida la misa), globos, y un potente recital de polcas paraguayas.
Aun si tan exaltado ministro no hubiera estado en la gracia de Dios, su acción litúrgica no es ni estéril ni ineficaz.
Hizo "esto" en memoria de Quien había de hacerlo.
Y no dudo que entre los comulgantes hubo algún sorprendido pasajero que se encontró con "esto" al bajar del tren y, ya qu' estamoh, decidió comulgar por si le traía suerte a la quiniela, tal vez tras decenios de alejamiento o tras somerísima e intelectualmente exigua preparación ... ¡que quién carámbanos soy yo para despreciar como "imperfecta"!
El Espíritu sopla donde quiere; los caminos de la Providencia eluden todos nuestros intentos de cartografiarlos.
(Deben eludirlos; si no, no podríamos ser genuinamente libres).
Créame, mi buen Anónimo, el Primado de nuestra Iglesia (así como tampoco el cura Brochero, ni San Juan Bosco, ni el beato Ceferino Namuncurá si hubiera llegado a ordenarse y por más que haya cantado junto con Carlos Gardel en el colegio salesiano de Almagro) es tan incapaz de producir causalmente que las especies eucarísticas (las "galletitas" y el vino) sean cuerpo y sangre de Jesús (y luego mío y de los demás comulgantes, cuando los comiésemos y metabolizásemos) como usted mismo y su esposa son incapaces de crear el cuerpo de un hijo y producir causalmente que sea el cuerpo de tal persona determinada antes bien que de ninguna o alguna otra. Estas cosas sólo las hace Dios, amigo. De Dios abajo, ninguno.
Y si Dios permite que se reciba a Nuestro Señor y que se salga de la Iglesia (o del salón de la estación de trenes) como se sale, ese mal lo permite por el mayor bien, que es el desarrollo de nuestra genuina condición humana como co-creadores de este, el mejor de los mundos posibles.
Espero dejarlo reflexionando y que cese su duda sobre si muchos sacerdotes consagran o no. Ellos, a veces aun contaminando su intención con el agregado de finalidades espurias, piden "Haz que sea"; Dios lo hace y gratis Se juega, por amor.
Un fuerte abrazo,
Á. B. L.
Dios no quiere el mal, pero lo permite por el mayor bien, que es
... el desarrollo de la genuina condición humana de co-creadores de este, el mejor de los mundos posibles. Para nada impera en nuestra aporreada liturgia un estado de esterilidad e ineficacia, como usted creyó... Hay Santo Sacrificio, precisamente, porque esto es escandaloso.
Mire, amigo: especialmente recogido y conmovido por las circunstancias políticas, el lunes pasado yo recibí el Cuerpo y Alma de Jesús constituídos por una "galletita" (como con pretendida ironía nos zahieren los adversarios) consagrada -ex opere operato- por el Arzobispo primado. Su personal y privado estado de gracia (que, debo apuntar con profundo dolor, esta semana me sería gravísimamente dudoso, y por el que nunca me olvido de rezar, no sólo porque Bergoglio con toda razón lo pide sino por las gravísimas responsabilidades públicas de su función eclesial) es ajeno a la consagración eucarística que ministró, al estilo Novus Ordo, ante mi humilde presencia en el hormigueante salón de la estación Constitución, acompañados de personajes sospechosos (no me refiero a las prostitutas, arrebatadores y vigilantes, mendigos y militantes sociales con pancartas, cartoneros y "sin-techos", hacia algunos de los cuales iba primariamente dirigida la misa), globos, y un potente recital de polcas paraguayas.
Aun si tan exaltado ministro no hubiera estado en la gracia de Dios, su acción litúrgica no es ni estéril ni ineficaz.
Hizo "esto" en memoria de Quien había de hacerlo.
Y no dudo que entre los comulgantes hubo algún sorprendido pasajero que se encontró con "esto" al bajar del tren y, ya qu' estamoh, decidió comulgar por si le traía suerte a la quiniela, tal vez tras decenios de alejamiento o tras somerísima e intelectualmente exigua preparación ... ¡que quién carámbanos soy yo para despreciar como "imperfecta"!
El Espíritu sopla donde quiere; los caminos de la Providencia eluden todos nuestros intentos de cartografiarlos.
(Deben eludirlos; si no, no podríamos ser genuinamente libres).
Créame, mi buen Anónimo, el Primado de nuestra Iglesia (así como tampoco el cura Brochero, ni San Juan Bosco, ni el beato Ceferino Namuncurá si hubiera llegado a ordenarse y por más que haya cantado junto con Carlos Gardel en el colegio salesiano de Almagro) es tan incapaz de producir causalmente que las especies eucarísticas (las "galletitas" y el vino) sean cuerpo y sangre de Jesús (y luego mío y de los demás comulgantes, cuando los comiésemos y metabolizásemos) como usted mismo y su esposa son incapaces de crear el cuerpo de un hijo y producir causalmente que sea el cuerpo de tal persona determinada antes bien que de ninguna o alguna otra. Estas cosas sólo las hace Dios, amigo. De Dios abajo, ninguno.
Y si Dios permite que se reciba a Nuestro Señor y que se salga de la Iglesia (o del salón de la estación de trenes) como se sale, ese mal lo permite por el mayor bien, que es el desarrollo de nuestra genuina condición humana como co-creadores de este, el mejor de los mundos posibles.
Espero dejarlo reflexionando y que cese su duda sobre si muchos sacerdotes consagran o no. Ellos, a veces aun contaminando su intención con el agregado de finalidades espurias, piden "Haz que sea"; Dios lo hace y gratis Se juega, por amor.
Un fuerte abrazo,
Á. B. L.
Pregunto largo, pero desde escaso know how del tema
¿No es que si el sacerdote no cree, entonces no hay acto de transubstanciación -por el hecho de que en tal caso no puede haber intención-?
O acaso sea que "la Iglesia suple".
¿La Iglesia siempre suple a los sacerdotes positivamente increyentes -no digo a los pecadores que no afecta al tema o por lo menos no hace a mis dudas-?
¿Y si por vía de las doctrinas modernistas que niegan la Presencia Real se va agotando esa suplencia?
Yendo al ejemplo del señor y su esposa, del que dice que ellos no pueden producir el cuerpo de un hijo y que sea el cuerpo de tal persona (en lo que en un sentido mucho tienen que hacer cuando lo van educando -co-creadores-), si utilizan algún método anticonceptivo lo que sí pueden hacer es que no produzcan ningún cuerpo de ningún hijo.
Es decir, si no hay intención, en ese caso, no hay nueva vida (salvo excepciones, pero son más las veces que los métodos anticonceptivos asumidos intencionalmente funcionan que las que no).
En este sentido, leí por esto lares que la intención hace al acto de la transubstanciación, y me parece que tiene sentido (es filosofía del lenguaje básica, curiosamente, que aboga por la disolución de la metafísica). No una intención autónoma, claro está, sino una intención que está alineada con la doctrina y "la intención" de la Iglesia.
Con lo cual, sí podría tener sentido esa duda.
Me da la impresión de que su ejemplo olvida que la voluntad negativa sí puede hacer que algo no sea, aunque usted tiene razón en que la voluntad positiva a veces no puede hacer que algo sea (si nos ponemos minuciosos, pocas cosas podemos hacer completas, aún llegar a algún lado manejando un auto, dado que no depende de nosotros que exista el auto, su diseño, etc. y que sea eficaz para el fin).
Si cuando el sacerdote dice "¿Haz que sea?", por dentro está diciendo o pensando lo contrario, o, mas probablemente, no creyendo en la pertinencia y realismo de tal pedido ¿dónde está el decir y la intención, meramente en la interacción social ante testigos humanos?
Otro hug, man, hablando en el idioma del Imperio
Otro anónimo (que si llegaba a lo del gato famélico a tiempo lo hubiera conocido)
P.D.: no me abapulle con su sapiencia, pero si cree que voy a poder entender, explique.
COMO UNA GALLETITA SE TRANSFORMA EN CIERTA Y PARTICULAR PERSONA
¡Gracias, amigo! Si endiveras cree que voy a poder explicar, lea nomás. Sólo por una razón me animo: es que todos somos ignorantes, pero no todos ignoramos lo mismo y por eso podemos enseñarnos unos a otros. A mí lo que me apabulla es mi insipiencia, pero valoro este diálogo porque sus preguntas pueden ayudar a aclararme o a buscar respuestas en otras fuentes. Por eso y no más me animo; usted ayúdeme, me largo a la pileta.
-----------------
Usted empieza inquiriéndose "¿No es que si el sacerdote no cree, entonces no hay acto de transubstanciación -por el hecho de que en tal caso no puede haber intención?" Pero su pregunta me parece que encierra toda una serie de asuntos que desbrozar.
Primero, fíjese, la Fe no es la creencia. La distinción parece fácil, pero no lo es tanto. Empecemos por ver qué es creencia en este caso, y de qué asunto (¡ nada menos !) trata esa creencia. Después iremos a la Fe.
Creencia, acá, es la suposición subjetiva de que (el "me parece que") Dios está aquí.
Eso no significa que Dios, de puro distraído ante el pedido del sacerdote, deja de sostener la existencia de lo que no es Dios, o sea de todo lo real que no es necesario que exista (como esta pluma con la que escribo, y yo mismo). Si así ocurriera, se aniquilaría todo el cosmos (incluyéndome a mí y mi pluma de ganso) menos las Especies consagradas. Pero la experiencia (¡ manes de Aristóteles, parbleu !) nos muestra que eso no ocurre... de modo que la creencia referida en su interrogación parece que tiene dos partes. Primero, supone que Dios sostiene lo real; segundo, que se encarna en las Especies eucarísticas. Veámoslo.
Es decir, la creencia del caso es, primero, la fácil, lógica, común y corriente suposición de que el fundamento (o parte sin origen y necesaria de lo real; lo llamo "fundamento" -Grund en alemán- para expresarme acá con toda neutralidad, de modo que hasta un lector ateo pueda seguirme) sostiene la existencia y transformaciones de toda esta realidad (justo por eso es fundamento, o la parte sin origen de lo real). A esa patentísima e indisputable suposición se agrega, en segundo término, la suposición subjetiva de que, además, el Fundamento también sostiene y constituye una unidad personal -anímico-corpórea, incanjeable, incomunicable y particularísima (nota: con "particularísima" sustituiré en este comentario otra expresión técnica tanto más precisa cuanto menos familiar)- con cada una de este montón de "galletitas" y con cada uno de los infinitos conjuntos discernibles en esta porción de aguado vino, así como con todas las otras Especies consagradas que simultáneamente (otro término que sólo empleo por razones de primera aproximación) existen en el universo.
Como ve, amigo, para entender sobre qué versa esa creencia subjetiva hay que aclararse en antropología filossófica, virtud que ni adorna ni creo necesario que adorne a todos los sacerdotes: tendría todos ellos que entender cómo se plasma cada persona compuesta de cuerpo y espíritu. Y no hay que confundir este espíritu con sus diferenciaciones interiores o contenidos, cuyo conjunto se llama mente: es decir tendrían que evitar confundir psiquismmo y mente, confusión difundidísima por razones políticas. Y tendrían que entender el nexo entre órgano cerebral y psiiquismo, nexo que a su vez tiene una porción causal-eficiente (las conexiones del órgano cerebral y la mente, y otras que son importantísimas pero prefiero no traer a colación acá) y una porción que no es del mismo modo causal-eficiente y en cambio constituye una relación intrínseca al espíritu que hallará de vuelta mencionada al final (se trata de las conexiones del psiiquismo con el órgano cerebral y el resto del cuerpo, que alguna vez comentamos envuelve unas sesenta toneladas de materia por humano de sesenta kilos y sesenta años de edad).
El constante progreso y la (menos constante) difusión de los estudios tomistas en diálogo con algunos sectores de la contemporánea ciencia secular ha hecho mucho en favor de extender ese entendimiento de qué es una persona. Pero sería ofenderle preguntarle si cree que los sacerdotes tienen todo aquello en mente cuando repiten las palabras de Jesús. Algunos sí, sin duda; pero pienso que usted estará de acuerdo en que posiblemente sean una ínfima minoría.
Justamente esto es una de las evidencias de la divinidad de Jesús, que como tal toca nuestro corazón. Cuando estableció la Eucaristía, Jesús no exigió a los discipulos que se aguanten la explicación precedente y lo que se podría exponer en este comentario acerca de cómo se crea una persona finita. Simplemente les mostró cómo El mismo, en tanto Dios, lo hace.
Pero no intentaré exponer todo lo que Nuestro Señor consideró sensato sustituir con la mera ostensión. Lo que quería decirle ya debe estar claro: que la creencia del sacerdote acerca de los efectos de la Consagración Eucarística por lo común debe ser descriptivamente imperfectísima.
Primer punto: la perfección descriptiva, de la creencia del sacerdote en la Transubstanciación cuya ocurrencia impetra, es superflua.
Veamos ahora la Fe.
Sabemos que la Fe es una Gracia: es el Don de Dios de que cierta persona particular advierta algo que es necesario para fundamentar sus decisiones de modo de obrar bien en base a ellas. Ese "algo" no es pues el objeto de dicha Gracia, sino el objeto del percatarse o advertir. Pero ya vimos que advertir el sacerdote con perfección descriptiva lo que ocurre en la Transubstanciación cuya ocurrencia impetra, es parte de aquella creencia superflua para la Transubstanciación de las especies ofrecidas.
El sacerdote obra bien -cumple su munus- realizando de modo voluntario cierta acción "en Memoria Mía". La Gracia puede ayudar a tomar la decisión de realizar esa acción volitiva, es decir consagrar, en vez de atender por radio o tele un partido de fóbal; pero (salvo en otro sentido genérico, el de que todo bien viene de Dios, que tampoco comentaré aquí) la Gracia de la Fe no es necesaria para realizar ese acto volitivo "en Memoria Mía".
Segundo punto: La asistencia al celebrante, de la Gracia de la Fe, no es requisito para que Dios opere la Transubstanciación impetrada
Cierto: bien dice usted que la Iglesia siempre suple a los sacerdotes indebidamente creyentes, o que no son santos - va sin decir de cuántos hablamos. Pero, se pregunta usted, ¿siempre suple a los sacerdotes positivamente increyentes? Sin duda; ese es el valor de la Tradición Apostólica, tradición que compartimos con la Ortodoxia y otras Iglesias Orientales pero no con los protestantes. En este punto su duda se precisa; dice usted: ¿Y si por vía de las doctrinas modernistas que niegan la Presencia Real se va agotando esa suplencia? En tal caso se irá agotando la creencia y tal vez la Gracia de la Fe, pero no es la suplencia de la Iglesia a la integridad espiritual del sacerdote la que opera la Transubstanciación.
Tercer punto: La suplencia de la Tradición Apostólica, al celebrante desmedrado en su creencia y en su Fe, no es requisito para que Dios opere la Transubstanciación impetrada
Ese es el valor de la Liturgia, amigo: cuando un sacerdote consagrado como tal en la tradición que proviene de Jesús realiza los actos litúrgicos aun sin creer en su eficacia, su intención de realizar esos actos llena el dulce pedido de Nuestro Señor: "Haced esto en Memoria Mía".
Por eso la eficacia puede sorprender a ese sacerdote: él pide, Dios da.
Bien dice usted, "No una intención autónoma, claro está, sino una intención que está alineada con la doctrina y 'la intención' de la Iglesia." Por cierto, ya que no hablamos del actor de una película ni del sacrílego que parodia nuestros Misterios, ni del sacerdote católico converso a otra religión ajena por completo a la comunión con la Sede Apostólica.
La única manera, de que el sacerdote que usted describe pudiera no lograr del Señor la Transubstanciación proveniente de la Consagración Eucarística, es que no realizara volitivamente ese acto. Es decir, que dicho acto fuera lo que en psiquiatría llamamos un automatismo: que el celebrante fuera un zombie, o sea que estuviera privado por completo del discernimiento referido a su acción, por ejemplo debido a una epilepsia parcial (casos ha habido), o debido a una embriaguez tal que no pudiera brindar fundamento volicional a la liturgia cuyos actos ejecutase tan sólo conductualmente.
-----------
Yendo al ejemplo del señor y su esposa, del que yo le comentaba que ellos no pueden producir el cuerpo de un hijo y que sea el cuerpo de tal persona, hay una confusión. Lo que quiero significarle, amigo, es el cuarto punto: que los progenitores no podemos determinar quién nos dirá "papá" (o "mamá"). El acto divino de apropiar las especies eucarísticas a la persona de Jesús es del todo similar a esa determinación, con la única diferencia de que el espíritu finito de la persona humana Jesús de Nazaret ya está creado, y la relación intrínseca de este espíritu finito a su cuerpo incluye en este todas las porciones de la naturaleza que lo formaron en Galilea (unas 30 toneladas de materia) y todas aquellas que por vía de la Consagración Eucarística lo han venido formando en estos casi dos milenios transcurridos después de Su Muerte y Resurrección.
El tema de explicar por qué los progenitores no son genitores es interesantísimo. Básicamente atañe a que la creación de cada espíritu con una relación intrínseca a cierta porción de naturaleza (óvulo fecundado) no proviene de dicha porción de naturaleza. Ya que ha leído de filosofía lingüística, déjeme decirle que lo único bueno que estimo cercano a tan platónica área es el impulso proporcionado al estudio de las relaciones en Juan de SSanto Tomás, que hoy desvela a un rico núcleo de semioticistas desde Tartu hasta Purdue. Si usted pudiera venir el próximo martes 27 a lo del Gato (perdone que no dé más detalles aquí) podríamos comentarlo; mucha bibliografía está sólo en inglés.
¡Ojalá este comentario tuviera algún valor! Hugging you back, most cordially,
Á. B. L.
Ojo con ABL.
Quien posee una no muy sana tendencia a derrapar con las palabras. Me veo obligado una vez màs a aclarar ciertas cosas, desde un costado màs simple y a los efectos de que quienes preguntan de buena fe, reciban lo que buscan.
Para empezar, si lo que consagraban eran "galletitas", no hay materia y por lo tanto no hay consagraciòn, No sè si se dijo por broma, pero fuera de broma en este asunto, la materia son las hostias, panes sin levadura.
En segundo lugar, es cierto que un Sacerdote excomulgado. hereje o pecador, puede consagrar (cuestiòn 82 de la Suma) pero es igualmente cierto que la participaciòn en la comuniòn o las misas de estos sacerdotes, es pecado grave. "Y por lo tanto no es lìcito recibir la comuniòn de los susodichos u oir sus Misas" (art 9 de la misma cuestiòn). De allì que andar pajareando por curiosidad en estos entremeses, no es bueno ni recomendable y lo expone a tomar el cuerpo de Cristo bajo pecado mortal. Al preguntante le digo, busque una muy buena Misa y dèjese de tonterias.
Que ya en otra oportunidad encontrè esta comparaciòn que hace el comentarista de la transubstanciaciòn con la animaciòn del niño, asunto que no trae ninguna ventaja comprensiva y sì muchas confusiones herèticas. El tema està tratado claramente en la cuestiòn 75 de la suma. En la generaciòn de un hijo la materia se transmite y luego viene sobre ella la forma. En la Eucaristìa NO HAY TRANSMISIÒN DE LA MATERIA. Cuando ABL dice que el cuerpo de Cristo està constituìdo por toda la materia de Cristo ( no se cuantas toneladas) Y POR TODA LA MATERIA QUE SE HA IDO AGREGANDO EN LAS SUSESIVAS CONSAGRACIONES DE LA HISTORIA, està simplemente negando la transubstanciaciòn, ya que esos panes no forman de ninguna manera la materia del Cuerpo de Cristo, sus sustancia desaparece y queda sòlo la substancia de Cristo. Por eso se llama transubstanciaciòn. Lo mismo en el acto de creaciòn, en el que no hay traspaso de materia, sino materia salida de la nada. ABL cree que los panes son de igual materia que el cuerpo de Cristo y por tajnto no tienen que trocar su substancia, sino como en el caso de la generaciòn de un hijo, se agrega el alma a la sustancia dada. Pues no es asì. "Nada queda de la materia del Pan ni del Vino" nada de su substancia, sòlo los accidentes, vacios de substancia.
El cuerpo de Cristo no sufre cambios, es Cuerpo Glorioso, y no puede agregarse màs materia de la que tenìa al momento de la resurrecciòn.
Ya sitamos en su momento la misma cuestiòn para debatir con ABL sobre si la eucaristìa era "natural" o milagrosa, es decir "sobrenatural, y ya citamos a San Ambrosio (traìdo de la Suma) en el sentido de que la conversiòn del Pan en el cuerpo de Cristo "es del todo sobrenatutral".
El estimado ABL es claramente simpàtico, pero peligrosamente confuso, mucho màs cuando cobra tono magisterial e insiste con errores largamente rebatidos, producto de una fruiciòn intelectual desordenada.
Suma a ello una curiosidad un tanto diletante por participar de las màs variadas liturgias dadas por malos sacerdotes y divertirse con lo de las galletitas, asunto nada recomendable dado lo citado màs arriba.
Por ùltimo, cuando en las liturgias modernas aparecen los idiomas vernàculos, la forma misma de la consagraciòn està en peligro, y nada digo cuando en todo su conjunto es claro que no se trata de una Misa. Allì vemos lo invàlido. En fin, no sòlo hay Misas invàlidas, sino Misas profanas y Misas profanadas. Concurrir a ellas es grave pecado comno dice el aquinate y mas les valiera que no hayan consagrado, porque de sì, sumen a su conciencia el grave pecado de comulgar no estando en gracia.
No pretendo ni quiero iniciar una discisiòn con ABL, pero no se puede dejar pasar sin advertir sus errores y su estilo confuso de hacer teologìa "cientìfica", màs todavìa con esas cuestiones de que toda la materia es la misma y que nos pueden llevar a concluir que comer caca es lo mismo que dulce leche. DARDO CALDERÒN
AGRADECIDO DON DARDO , Y UN MATIZ
Don Dardo, agradezco, no por mera diplomacia, su preocupación y su
consecuente ocupación.
En la medida en que pregunto con buena intención, como sospecha y
confirmo, no estoy haciendo una tontería. En la medida en que tengo o
asumo tener escaso o no orgánico conocimiento del tema, tal vez usted tenga
verdad en su consejo.
No obstante, no termino de convencerme de la inconveniencia de procurar esclarecerse en aquellas
cuestiones importantes de la religión, que anda en una
etapa crítica. Ahora mismo, en esta entrada hay quienes ponen en duda, o aún afirman, que la Misa Novus Ordo no es tal, o casi dicen tal cosa. En última instancia tal vez
sea de puro burro pero realmente no creo que, "in toto" la Misa Novus Ordo sea inválida o que no haya transubstanciación. De mero lector me da la impresión que los ánimos post derrota simbólica -porque esto viene de antes, si bien es cierto que el tradicionalismo viene avisando de antes...- se caldearon y extremaron los juicios. Igualmente sería interesante poder formarse una opinión un poco más fundamentada, a lo que no dudo usted ayuda, y de allí mi reconocido agradecimiento.
Saludos
Otro anónimo
A Otro Anónimo
A nadie creo tonto y a todos nos creo tontos. En temas teológicos trato de atenerme a la Suma y nada más. Carezco de mérito en todo lo que digo y sólo repito y cito. Es verdad que me apuro y causo problemas con el tecleado, pobre Delia, recién me doy cuenta.
Con respecto a la Misa Nueva, no creo que "per se" sea inválida. En eso me atengo en todo al Breve Exámen Crítico que por uno de estos comentarios se cita. En lo personal no concurro a ella, porque pienso que es una especie de desacralización de la misa, la hace profana, (no con ello me refiero a que es una profanación, pero cerca) y considero aplicable la sentencia de Santo Tomás que más arriba cité. Por otra parte, el problema concreto es que no hay una sola Misa Nueva (esto es un efecto del "espíritu del concilio") sino tantas misas como curas se les ocurre hacerla, y en esto no dudo que hay muchas inválidas y muchas más no recomendables y algunas salvables. Pero el principio que me guia es el de que si no hubiera peligro en ir a una <Misa Nueva, mal partido sería el nuestro de armar semejante bodrio porque nos gusta más otra. Si se arma, es porque las objeciones son serias y porque en conciencia (y cada uno tiene la suya) resulta per se objetable.
Con respecto a este espíritu de vencidos que se anda propalando, coincido con Ud. Es muy malo, y por ello estoy terminando un artículo que me publicará en su Blog el amigo Esteban y en el cual trato de demostrar que lo peor de todo lo ocurrido es ese ánimo post-derrota que Ud finamente refiere y que va ser capitalizado por el enemigo en mucho mayor medida. Me gustaría que Ud lo leyera (calculo el lunes). DARDO
BIEN, GRACIAS. SIN DUDAS LO LEERÉ
Bien, gracias, sin dudas lo leeré (espero dar con el blog de
Esteban).
Saludos
Otro anónimo
Sr. Calderón, lo que quiere que crea me aparta de la fe
Por favor, señora
La respuesta de Dardo Calderón fue impecable. El problema es que Ud. no sabe nada de teología o filosofía.
Dice ""Nada queda de la materia del Pan ni del Vino" nada de su
substancia, sòlo los accidentes, vacios de substancia." ¿Quiere decir
que comulgo con una ilusion optica?
Pero señora, exactamente lo contrario. Lo que cambia es la sustancia del pan y el vino, los accidentes (las apariencias) son las mismas. Salvo milagro, lo que Ud. ve en la mano del sacerdote es lo mismo que había antes de la consagración.
Pequeña disgresión metafísica. En los entes se distingue la sustancia (o esencia propiamente dicha) de los accidentes (el color, el olor, la forma, la cantidad, relación, modo, hábito, etc.). Pero los accidentes no existen solos en la naturaleza sino que se encuentran "apoyados" o "soportados" en la sustancia; la cual, por sí sola no es captada por los sentidos sino a través de los accidentes.
En cuanto a la cuestión del Cuerpo de Ntro. Señor Jesucristo, evidentemente Ud. no entiende que existen diversas formas de hablar acerca de El. No es lo mismo la Iglesia en cuanto Cuerpo Místico de Cristo, que la Eucaristía en cuanto Cuerpo Sacramental; como no es lo mismo el sacerdote como "otro Cristo" durante la Consagración, que nuestros hermanos como "otros Cristos" en el sentido de Mt. XXV. ¿O acaso Ud. diría que cuando comulga se come "un cacho" de Iglesia o que cualquier hambriento, sediento, preso, forastero, desnudo, etc. puede consagrar?
Se confirma una vez más que, excepto casos excepcionales que se dan una vez por siglo, las mujeres no están para hacer Teología, sino para prender velas.
WEK
Apreciado WEK
No trate mal a esta Señora Delia, que eso no es de caballeros. Ella TIENE RAZÓN. El Sacramento no está vacío de substancia, como afirma el señor Calderón, sino lleno milagrosamente con OTRA substancia, que eso quiere decir "transubstanciación":
«La Iglesia de Dios tuvo siempre la persuasión y ahora nuevamente lo declara en este santo Concilio, que por la consagración del pan y del vino se realiza la conversión de toda la sustancia del pan en la sustancia del cuerpo de Cristo Señor nuestro, y de toda la sustancia del vino en la sustancia de su sangre. La cual conversión, propia y convenientemente, fue llamado transustanciación por la santa Iglesia Católica» (Dz. 877).
Así está dicho en el Concilio de Trento.
Cierto que la frase de don Calderón, en su contexto, no parece querer afirmar lo que tan expresamente dice, sino que las substancias del pan y del vino han desaparecido completamente y nada más que eso. Me parece que a eso se refiere y don Calderón, que ni es tonto ni ignorante y, en todo caso, se le pueden haber "chispoteado" las teclas de la máquina, podrá aclararlo sin más trámite.
Pero doña Delia tiene razón y su olfato finísimo detectó que, si la frase se tomase en su sentido literal, su observación sería atinada, porque de quedarse las cosas como el "lapsus calami" las hubiese dejado, en efecto se habría afirmado que doña Delia y todos nosotros, estaríamos comulgando con aire puro, y nada más.
Me parece, por tanto, amigo WEK, que podría pasarse por lo de doña Delia a buscarse unas velitas para enceder a la Virgen N. Señora, que da a las mujeres (cuando son católicas) un sensus fidei tan notable como intuitivo.
Apreciada doña Delia: Usté sabe un kilo de teología y es más tomista que yo, que por cierto, tomo mucho.
Con mis saludos y respetos
Lambertín de P.
¿Donde dije yo o el Sr. Calderón lo que Ud. dice?
Ud. sabrá mucho de tomismo, pero de leer atentamente poco.
Lo que dice es que se vacía (verbo) de la sustancia del pan y el vino... OBVIAMENTE para cambiarse en la sustancia del Cuerpo de Nuestro Señor.
Lo que dice la Sra. es que los accidentes cambian, lo cual es herejía.
Lea bien y después sí, si quiere, comenta.
WEK
Estimado WEK
¡se volvió a enojar...!
Si Usté quiere decir algo a alguien y se enoja, el otro no lo va a enteder y lo obligará a repetir, pero esta vez paso a paso, lo que Usté quiso enseñarle... ¿es tan difícil comprenderlo?
La frase de don Dardo que cité en mi anterior entrada es confusa y para entenderla bien hay que conocer las otras entradas de este señor a esta página, generalmente ortodoxas. Los teclados juegan malas pasadas y muchas personas se quedan con el sentido literal estricto de lo que leen (en lo cual no hacen mal, está claro) y no alcanzan el pleno sentido analógico si lo hubiese, lo cual no depende ya de la frase sino de la capacidad del que lee y del conocimiento que tenga del autor.... ¿capisce?
Nuestra contertulia Delia tiene otros errores sobre la S. Eucaristía, que haríamos bien en señalarle con citas de definiciones dogmáticas de la Iglesia, como por ejemplo aquél en el que dice creer o pensar que en la Sagrada Forma, Nuestro Señor no estaría en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad en estado glorioso, sino con su cuerpo mortal anterior a la Resurrección. Esto, apreciada Delia, es un error muy frecuente, pero ES UN ERROR. Como dice Delia, Cristo dió a los Apóstoles su Cuerpo y su Sangre "en estado natural" (y lo afirma asertivamente el papa Inocencio III, De sacro altaris mysterio, 1, 4, c. 12: PL 217, 864), o sea, anterior a la Pasión y cuando aún no había muerto, resucitado y ascendido al Padre, por que Él era así en ese momento del Jueves Santo. Pero las sucesivas Consagraciones ponen en manos del Sacerdote a Cristo en el Sacramento tal cual Él es, resucitado y Glorioso.
Santo Tomás trata el asunto desde otra perspectiva, la de la "impasibilidad", que sirve perfectamente para formarse una opinión acertada sobre el artículo en la ]]>![cdata[cuestión 81, art. 3º, parte IIIª de la Suma]]>![cdata[.
Y dice el santo Fraile que, de todos modos, el Cuerpo y la Sangre que dió a sus discípulos "estaba en estado impasible", no porque ése fuera su estado presente, sino por que les era entregado bajo la forma Sacramental, que siendo verdadera en todo, conserva los accidentes del pan y del vino que son los que padecen o son pasibles, de modo que la eventual masticación de la Forma no hería el Cuerpo todavía pasible de Cristo, pero sí el accidente del pan. Difícil, pero se puede entender siguiendo despacito al santo Doctor.
Cuando Ud. comulga, amiga Delia, percibe los accidente de pan o de vino (en este último caso, si comulgase bajo las dos especies, porque aunque de cierto modo esté presente la Preciosísima Sangre también en la Hostia, no están los accidentes del vino) pero la substancia, milagrosamente transubstanciada, son el Cuerpo y la Sangre gloriosos de N. S. Jesucristo.
Otro punto de interés sería determinar el porqué de la evidente disminución de la Gracia en el mundo actual y si es posible atribuirlo a la Misa Novus Ordo. Que en el fondo, no estamos discutiendo cuestiones de preferencias personales (zanjadas por Summorum Pontificum si tal fuera el caso) sino algo mucho más grave y trascedente cual es la salvación eterna y los medios para lograrlo. No negaré, quede claro, que si fuese cierto lo que afirmaré a continuación a modo de mera hipótesis y sujetándome siempre al juicio definitivo de la Iglesia, que Dios puede suplir esta falta tan grave y determinante por medios que Él sabe, porque el summum de la omnipotencia divina, es vencer siempre sacando bienes de males, es decir, haciéndose poner colorado a cada rato el principio de causalidad.
Le vuelvo a citar a Tomás de Aquino, en el artículo ]]>![cdata[donde trata la importancia de la fórmula TRADICIONAL de la Consagración]]>![cdata[ de la Preciosísima Sangre de N. S. Jesucristo en la Misa. Lo haré transcribiendo el responda todo entero: «Acerca de esta forma hay dos
opiniones. Unos, efectivamente, afirmaron que lo
esencial de esta forma está constituido por las palabras: éste es
el cáliz de mi sangre, y no por lo demás. Pero esta opinión no
parece exacta porque las palabras que siguen son determinaciones del
predicado, o sea, de la sangre de Cristo, y por ello pertenecen a la
integridad de la frase. Por eso otros, con mejor criterio, sostienen que todo
lo que sigue pertenece a la esencia de la forma, hasta la proposición:
cada vez que hiciereis esto, que pertenece al uso de este
sacramento, por lo que esta proposición ya no es de la esencia de la
forma. Y es por esto por lo que el sacerdote pronuncia todas las
palabras que siguen con el mismo rito y con el mismo gesto, o sea,
teniendo el cáliz entre las manos. Por otra parte, también en Lc 22,20
se intercalan las palabras que siguen entre las
palabras de la primera parte, cuando se dice: Este cáliz es la
nueva alianza en mi sangre. Hay que decir, por tanto, que todas estas palabras pertenecen a la
esencia de la forma. Pero las primeras palabras: Este es el cáliz
de mi sangre, significan precisamente la conversión del vino en la
sangre, del modo que ya se dijo (]]>![cdata[a.2]]>![cdata[) en la forma de la consagración
del pan. Y las palabras siguientes designan el poder de la sangre
derramada en la pasión, un poder que se efectúa en este sacramento y
que se ordena a tres cosas. La primera y principal, a alcanzar la vida
eterna, según el texto de Heb 10,19: Tenemos plena seguridad de
entrar en el santuario por el poder de su sangre. Y para indicar
esto dice: nueva y eterna alianza. Segunda, a la justificación
de la gracia, que es el fruto de la fe, como se dice en Rom
3,25-26: A quien Dios ha propuesto como medio de propiciación por la
fe en su sangre... para que él sea justo y justificador de los que
creen en Jesús.
Y para indicar esto se pone: misterio de
fe.
Y tercera, para remover los obstáculos que impiden conseguir
las dos cosas precedentes, o sea, remover los pecados, conforme a lo
que se dice en Heb 9,14: La sangre de Cristo... purificará nuestra
conciencia de las obras muertas, o sea, de nuestros pecados. Y
para indicar esto añade: que será derramada por vosotros y por
muchos para el perdón de los pecados...»
Fíjese, pues, por dónde viene a ser que en la NUEVA fórmula de la Consagración de la Sangre Preciosísima de N. S. durante la Misa, en la cual se ha suprimido el "mysterium fidei" para transferirlo a una aclamación posterior al momento de la Consagración venga a faltar, precisamente ahora y en este tiempo, el sentido confortante y esencial de "justificación de la Gracia, que es el fruto de la fe", que es como decir: la petición de la Gracia misma que se derivaría de la Fe en el Sacramento.
Por lo tanto, aunque pudiese en abstracto admitirse la validez sacramental de la nueva fórmula, en tanto cuanto realiza la transubstanciación, faltaría en ella nada menos que aquella referencia, que Santo Tomás considera ESENCIAL, a la justificación de la gracia, consecuencia de la fe... Luego, no dejaría de ser Sacramento, pero sí, estaría lejos de ser fuente de Gracia completa...
¿Se equivoca Tomás de Aquino....? Aquí, no.
¿Dejaría Dios de acordarnos la Gracia necesaria por el hecho de dejar de pedirla cumplidamente...? En el fondo, estaríamos ante un pecado de desprecio de la Preciosa Sangre de Cristo, a la cual se ha "rebajado" (y ni hablar de las traducciones de los últimos 40 años, recién ahora reformadas) el sentido salvífico del Sacramento a niveles poco menos que blasfemos. Y Dios no daría lo que no merecemos por nosotros mismos, si no lo pedimos por Cristo y en Cristo, que Él sí mereció y merece y nos transfirió, por decirlo de algún modo, sus propios méritos infinitos.
No está demás señalar que las celebraciones irrespetuosas (cada vez más frecuentes) y que son consecuencia del Novus Ordo de un modo u otro, no solamente es probable que alejen la Gracia que puediese quedar, sino que atrajesen algún castigo que supusiese la privación de la Gracia. No se puede ofender a Dios atentando consagrar galletitas (Consagración inexistente) o panes comunes que se desmigan fácilmente, o comulgar en la mano, o proferir discursitos políticos, sociales o de circunstancias, o hacer payasadas o acometer algunas indecencias, donde solamente hay lugar para un santo y respetuoso temor de Dios, y esperar que Dios mirará sentado desde el Divino Sitio estas cosas indiferente y tolerante, porque "Dios es impasible". No, eso no es Catecismo, que yo sepa. Yo soy de los que piensan que una Reforma Litúrgica era indispensable en 1960 -pongamos por fecha- pero no que esto de ahora la represente ni la colme ¡qué esperanza! La oportunidad fue aprovechada por los enemigos de la Iglesia para destruirla y ¿qué mejor que arrojar sombras tenebrosas sobre la Santa Misa...? El sensus fidei del pueblo, que en este caso se denomina sensus fidelium, castigó la reforma rechazando el resultado y negándose a seguir asistiendo a Misa. Y si se cuentan las bajas en la asistencia a Misa desde 1970 hasta aquí, verá lo que digo. ¿El remedio era peor que la enfermedad? Puede ser, pero no estoy discutiendo terapias sino síntomas. A esto, le siguió el desvío doctrinario y moral más importante que haya sufrido la Iglesia en toda su historia, desde que afectó a la totalidad de la Iglesia y a todos sus estamentos sin excepción, y no una parte más o menos importante de ella, como fueron el arrianismo o los albigenses, el protestantismo u otras herejías menores. El Papa Paulo VI abrió la discusión con una declaración única en toda la historia de la Salvación, como Ud. no encontrará en ninguna parte: "La Iglesia ha entrado en una etapa de Auto-demolición... Hemos sido débiles e imprudentes ... El humo de Satanás ..." ¡basta!
La Eucaristía es la promesa de Cristo de permancer con nosotros hasta el fin de los tiempos, de manera que Satanás es lógico que quiera atentar contra Ella. Y está relacionada con la otra gran promesa: que las puertas del infierno no prevalecerán.
Ahora bien, esto no nos autoriza a jugar a las escondidas con Dios, como Adán y Eva en el Paraíso, ni a rematar los bienes eternos.
Así pues, veo yo todo este lío.
Cordialmente
Lambertín de P.
Estimada Delia
Tómese el trabajo de leer las cuestiones que cito de la Suma Teológica, están en el libro de Los Sacramentos. La consagración transubstancia los elementos (no hay otya palabra adecuada) lo que era pan no es más pan, nada queda de la substancia del pan, ahora es el cuerpo de Cristo, aunque permanecen los accidentes del pan - color, sabor, tamaño, textura, etc) y lo mismo el vino. Usted no comulga un vacio, comulga el cuerpo de Cristo y no pan ni vino. Es un milagro y sí está en el Catecismo de las 99 preguntas, siendo más explícito en la Suma.
Otro sí, lo que se comulga es el cuerpo glorioso, Cristo mismo consagró en la útima cena (antes de su muerte) y lo que allí había era su cuerpo glorioso - otro milagro-. De hecho en el monte Tabor, ya había transfigurado su Cuerpo en Cuerpo Glorioso - otro milagro- y todavía no resucitaba. Esto está expresamente definido por Santo Tomás en la obra citada. No ponga a Dios bajo el poder del tiempo, El está sobre la temporalidad
Estimada Delia, yo no digo nada, no soy teólogo, repito a Santo Tomás y de la Teología de ABL entiendo lo que puedo, y si lo entiendo mal disculpen, pero no se cómo explicarme esa adición material que se produce con todos los panes consagrados, cuando es verdad de Fe que nada queda de esa materia, se ha transubstanciado, se ha hecho otra substancia distinta y esta nueva substancia es el cuerpo glorioso de Cristo que es eterno, que no se constituye con toneladas de partículas en constante fluir, porque ya ha salido de su condición terrena, esto lo sujetaría al movimiento y por tanto lo haría imperfecto. Se puede creer o se puede racionalizar con apoyo de ciencias modernas (que mi experiencia es que más perjudican de lo que ayudan) y hacer que deje de ser un Misterio, pero no se olvide que el Cánon termina diciendo Misterio de la Fe. DARDO CALDERÓN
Entiendo menos
Disculpen que lei agradecida las respuestas pero las entiendo mal y poco. Dicen que el Consilio de Trento explicó que era una conversión y yo entiendo que entonces hay materia preexistente que se convierte. No entiendo lo que explica el Sr. Calderon que no habia materia prexistente, sino habría creasión y no conversión o habria sustitución y no conversión, y en cualquier de los dos casos no hay conversion y lo que dicen en Trento sería letra muerta. Ahi tengo un problema, o hay conversión o no habia materia prexistente, una de dos no?
Y el Sr. Calderon dice que en el monte Tabor Jesús ya había transfigurado su Cuerpo en Cuerpo Glorioso, como si este cuerpo en vez del otro lo hubiera seguido teniendo después en la Cena, cuando estableció la eucaristía. Ahi se me hace otro problema porque yo creia que la Transfiguración había terminado antes de bajar del monte Tabor, no como me dice.
Yo pensaba que después de bajar Jesús tenía el cuerpo corrompible con el que nació de la Virgen y creció como carpintero y predicó como Mesías y cenó con sus apostoles y estabeció la comunión, y ahora resulta que desde que bajó del Tabor tuvo un cuerpo glorioso y cuando estableció la eucaristía tuvo el cuerpo glorioso y nosotros comulgamos con el cuerpo glorioso y no con el cuerpo de Cristo que Jesús tuvo en la tierra.
Caleróndice "Cristo mismo consagró en la útima cena (antes de su muerte) y lo que allí había era su cuerpo glorioso" Y esto me parece nobedoso y no sé que fuente de doctrina tiene porque no lo encuentro en donde me dicen, ni adonde fue a parar el anterior cuerpo de carne de Jesús, ni como Nuestro SeÑor con cuerpo glorioso consagró el pan y vino como cuerpos gloriosos, ni Jesús dijo eso según los evangelios Creo que solamente el Sr. Calderon lo afirma y ninguno otro siquiera de los comentaristas, menos el catecismo o el mismo Señor Jesús.
También le pregunté sobre esos dos problemas a una vieja amiga que termino diciendome que ahora era de la Iglesia Universal y me quiso llenar la cabeza de ideas raras, encima veo que ustees tampoco se ponen de acuerdo y alguno hasta m e agrede. Igual muchas gracias, Delia
Interpretación cafarnaítica y presencia real
En el discurso de Cafarnaúm, Jesús se mueve en estos dos paralelismos: el "pan material" y el "pan de vida"; el "pan que sacia el hambre" y el "pan que ha bajado del cielo y da la vida eterna". Inmediatamente, señala de modo explícito que Él es ese "pan vivo que ha bajado del cielo" (Jn 6,31-35.48-51) y el pan "que da la vida al mundo" (Jn 6,33). Y para evitar posibles interpretaciones incocorrectas, añade esta afirmación inaudita: "Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida" (Jn 6,55).
El resultado de esta enseñanza es la reacción de la gente es que tal discurso es un loco disparate. Pero Jesús, en lugar de ofrecer un nueva interpretación (como era habitual cuando era mal comprendido), en esta ocasión no enmienda su discurso, sino que corrobora sus palabras, si bien les da un sentido nuevo, más elevado, y no se queda en el sentido vulgar en que lo entendieron. Por ello, persiste en afirmar: "mi carne es verdadera comida (alêzês brôsis) y mi sangre es verdadera bebida (alêzês pósis)".
Es cierto que el equívoco de los oyentes se origina por lo que se ha denominado "interpretación cafarnaítica" , es decir, comprender las palabras de Jesús en sentido material; con otros términos, entender "comer" como masticar su carne y "beber" a modo de deglutir su sangre. Jesús, por el contrario, se remonta a una significación más alta, ciertamente real, pero no fisiológica .
No se trata de las operaciones fisiológicas de comer y beber, sino que es preciso remontarse a un significado superior, o sea, que aquel que coma su cuerpo y beba si sangre entra en una íntima comunión de vida con la propia Persona de Jesucristo. Comer su carne y beber su sangre no son, pues, funciones meramente fisiológicas, sino asumir (mediante la comida y la bebida) su cuerpo y su sangre, o sea, su Persona e incorporarse y comulgar plenamente con su propio ser personal.
En resumen, sin perder el realismo de comer carne y beber sangre, las palabras literales de Jesús que conservamos en este discurso remontan a una interpretación más elevada. Sin derivar hacia una falsa versión espiritualista, comer su carne y beber su sangre significan alimentarse de su persona, recibirle físicamente y vivir de Él. Esto no quita realismo al alimento espiritual, pero sí que lo orienta hacia un realismo sacramental, pues, la presencia de Cristo en la Eucaristía es "física", pero de orden sacramental. Con ello se adquiere una significación nueva: se expresa la donación y entrega de su vida (de su cuerpo y de su sangre) en una forma también nueva de su existencia: el cuerpo glorioso de Cristo, muerto y resucitado.
En Xto.,
P.
Modos de presencia de Cristo
Espero que lo siguiente ayude a comprender mejor: I. Jesús, durante su vida terrena, manifestó formas distintas de ser y de existir, todas reales. Durante su vida terrena en Palestina, Jesús tuvo, al menos, dos modos distintos de existencia: 1) por espacio aproximado de 33 años, Jesús de Nazaret era perceptible por los sentidos. Esa presencia de experiencia sensorial de Cristo por todos los que veían su persona, oían sus palabras y lograban tocar sus vestidos, finalizó con su muerte en la Cruz. 2) En la mañana de la Pascua, Jesucristo inicia un nuevo tipo de ser y de existir: el Cristo resucitado es el mismo Jesús de Nazaret: su cuerpo resucitado refleja la divinidad que le era constitutiva. Pero, tras su resurrección, superaba las relaciones espacio-temporales, por lo que no siempre era perceptible por todos. El modo de ser de Cristo resucitado finalizó el día de la Ascensión. Entonces Jesucristo es glorificado y se inserta en la vida Trinitaria, incluida su humanidad. Naturalmente, este tercer modo de ser trasciende toda concepción racional, pero nos abre un resquicio para ilustrar el misterio eucarístico, pues revela que el mismo Jesús de Nazaret ha asumido tres modos de ser, los tres reales, si bien con distinto tipo de realidad. A esos tres modos distintos de ser de Jesucristo, se añade un cuarto modo de ser y existir también real: su presencia en la Eucaristía.
II. La presencia en la Eucaristía es algo que no se da en ninguna de las realidades humanas, va más allá de los sentidos; es decir, es un cambio meta-empírico. En consecuencia, la presencia sacramental de Jesús no atañe a aquellas realidades tales como la figura, la extensión, la gravedad, etc. Nunca será descubierto por las ciencias humanas: un análisis químico del pan y del vino consagrados, siempre encontrará los elementos constitutivos de estas materias, pues Cristo está presente sacramentalmente y no en su ser natural. Es, pues, un cambio único y milagroso, que tiene su causa en una intervención extraordinaria de Dios. Como es lógico, ese cambio de sustancia o de ser se refiere exclusivamente al elemento material: al cuerpo y a la sangre, dado que el alma y la divinidad no proceden por conversión de la materia, sino que acompañan (por concomitancia) a la conversión del pan y del vino en el cuerpo y en la sangre de Jesús.
III. El cuerpo de Cristo no está en la Eucaristía en su verdadera dimensión tridimensional; tampoco se trata de un cuerpo diminuto, morfológicamente configurado. Menos aún está como una estatura física concentrada a modo de una masa informe, en la que no hubiese una diferenciación de órganos: todo esto es ridículo. Estas explicaciones son burdas, pues se interpretan solo desde la óptica imaginativa, siendo así que la presencia corporal de Cristo en la Eucaristía es de modo sacramental. Cristo está realmente presente en la Eucaristía , pero no del mismo modo «que están los cuerpos en el espacio». Jesús está en la Eucaristía , pero no del mismo modo como era su existencia humana en Nazaret. El hecho mismo de su resurrección permite comprender que un cuerpo humano, que ha entrado de un modo nuevo en la gloria de Dios, goza de una corporeidad con las propiedades de los cuerpos gloriosos, distintas de las de los cuerpos terrenos, sometidos al espacio y al tiempo. En Xto.,P.
Lenguaje Católico
Eso es lenguaje católico y para el cual está preparada mi cesera. Gracias P. DARDO
Delia
Sra. Delia: Lo primero que puede aclararle las ideas es que la transubstanciación no es una conversión de orden natural. Por tanto, la transubstanciación NO es: creación, aniquilación, cambio substancial, ni cambio accidental.
La transubstanciación es una conversión extraordinaria, sobrenatural y única. No es un cambio substancial, en el que se conserva la materia prima y cambia la forma substancial (un perro que se muere, y se transforma en un cadáver canino, que es un conjunto de substancias), sino que la “substancia pan” es convertida por la “substancia Cristo”, manteniéndose los accidentes del pan (color, sabor, etc.). Eso es lo milagroso: que los accidentes del pan sean sustentados por una substancia que es Cristo y no pan.
Ahora, esa “substancia Cristo”, es Cristo todo entero –cuerpo, sangre, alma y divinidad- que está presente de un modo real, pero sacramental. No hay un Cristo diminuto o microscópico, como a veces se les dice a los niños para que se lo imaginen.
En Xto.,
P.
Delia y P
P da una respuesta exacta y correcta. No es bueno usar otra palabra que transubstanciación, siendo que algunas analogías sirven y son usadas por Santo Tomás. Delia arma una ensalada que hace dudar de su buena fe. Lea a Santo Tomás y no vaya a lo de las vecinas ni me crea a mi. DARDO
Lo de Delia puede ser un montaje, pero
también puede ser una supina confusión. Démosle el beneficio de la duda. La confusión reinante es grande.
La transubstanciación se da
La transubstanciación se da pero le falta el contexto de la sana doctrina y la dirección espiritual en la vida de oración. Tal vez por eso se dan frutos magros.
No siempre "se da"
y cada vez menos...
Me extraña
Marcelo
¿Otra vez con esto? Con todo respeto, le pregunto si ve un poco más allá de Bs. As., Rosario, Córdoba o Mendoza. ¿Si tan mal está la misa novus ordo, qué pasa con los fieles del interior que no tienen misa tridentina? Aquí donde vivo, muy pocas veces al año se reza misa tridentina y sin embargo puedo suscribir completamente aquel "credo tradicionalista" o algo así que publicó hace un tiempo. Realmente lo puedo suscribir punto por punto en lo que a la fe se refiere. ¿Entonces? Cuidado con los análisis de laboratorio. Cuidado con eso de pinta tu pueblo y pintarás el mundo, sobre todo cuando el pueblo es Bs. As.
No crea que no coincido con Ud. en algo. La fe está disminuida grandemente. Pero yo antes que a la Misa, le echaría la culpa a los sacerdotes, a los obispos, a los catequistas, que han dejado de enseñar la doctrina católica. Me va a decir que la Misa es parte de eso y ayudaría a eso, concedo. Pero de ahí a ponerlo como causa, tengo mis serias dudas.
Fernando
Ud.no entiende
Rezamos lo que creemos, y creemos lo que rezamos.
Misa nueva: así está nuestra Fe... Más claro, imposible.
No nos vamos a poner de acuerdo
Ud. dice: Misa nueva, así está nuestra Fe.
Yo le pregunto: Misa nueva ¿en dónde? ¿Rezada por quién? Porque, insisto, yo voy a misa nueva (el 99% de las veces porque no hay otra opción) y puedo aún así llamarme "tradicional" (tradicional de segunda y de dudosa rigurosidad según los tradicionalistas porque no voy a misa tridentina). Entonces ¿de dónde saco yo fe tradicional si no voy a misa tradicional? No queda otra que de la misa nueva, ya que según Ud. parece que es la única fuente de fe.
Ud. podrá decir que justamente la misa nueva da lugar a que en cada lugar, en cada parroquia, en cada capilla haya un "culto distinto", una "misa a la carta". Yo le respondería: primero, eso es culpa de los sacerdotes no de la misa. Si todos los sacerdotes siguieran las rúbricas del misal y se ajustaran a eso, la misa sería igual en todos lados. Segundo: hay que reconocer que antes del Concilio Vaticano II y de la reforma litúrgica también había un problema, de lo contrario el progresismo no hubiera encontrado lugar para expandirse y no hubiera sido aceptado por nadie. Ese problema era el fariseismo: la religión era un cuerpo sin alma, mucho rito y poco espíritu. Ahora bien ¿le hechamos la culpa a la misa tridentina? Yo creo que no. Otra vez la culpa fue de los sacerdotes que se dejaron invadir por el fariseismo, cumpliendo formas sin corazón. Que la solución progresista ha sido lo peor que ha podido pasar, estoy absolutamente de acuerdo. Pero habría que pensar si no es el castigo al fariseismo imperante. Como Ud. bien dice: el modernismo no va a ser castigado, el modernismo es el castigo.
Fernando
La Fe...
... la obtuvo con el Bautismo. Que, gracias a Dios, sigue respetándose el rito tradicional (por lo menos, en cuanto a la ´materia y a la forma). (Por lo menos entiendo que sigue siendo igual, ¿no es cierto, Marcelo?)
Fuí toda mi vida a la Misa Nueva (tengo 32 años), excepto 2 veces que fuí a dos misas de siempre rezadas por Monseñor Baseotto, y desde hace un mes y medio voy a Misa de siempre (rezadas por sacerdotes de la Fraternidad). No sabe cuánto lamento que no pueda asistir asiduamente a la Misa de siempre (yo vivo en Buenos Aires). Si Ud. conserva la Fe, debe ser por el Bautismo (y corresponde dar gracias a Dios por ello) pero le aseguro que jamás puede ser por la Misa Nueva. O, como pregunta Don Marcelo, ¿no mira a su alrededor? La mayoría de los senadores y diputados (no son responsables únicamente de la Ley de maricas los 33 senadores, si no también los diputados, no nos olvides de ellos) que asistieron a alguna Misa en los últimos 40 años, fue a la Misa Nueva.
¿Dónde vive? ¿No hay siquiera algún cura al que le pueda plantear su inquietud y pedirle que rece la Misa de siempre? Aunque más no sea como un acto de caridad.
Saludos.
Juan Manuel.
A ver si nos entendermos
Estimado Juan Manuel
Lo que yo planteo es simple: si la Misa nueva y los sacramentos según los ritos vigentes desde la reforma litúrgica son inválidos o mejor para decir las palabras de Marcelo, "fuentes de antigracia", entonces saquemos TODAS las consecuencias de eso, no sólo algunas. Ahora me dice que en el rito del bautismo sí es válido (y Marcelo concede, más o menos) pero que la fe la tengo y la conservo por el bautismo y no por la misa nueva. Entonces, nunca recibí la Santa Comunión, mi Primera Comunión y las que siguieron son un fiasco, porque la misa nueva es "fuente de antigracia", por lo tanto concluyo lógicamente que la Sagrada Eucaristía que yo creía que se consagraba en esa misa no puede ser fuente de gracia, porque la misa es fuente de gracia o de antigracia, una cosa o la otra, no las dos a la vez ¿o sí? Y como ya dijimos que "Si Ud. conserva la Fe ... jamás puede ser por la Misa Nueva" debo concluir que las Comuniones recibidas no han sido tales. Mi confirmación tampoco es fuente de gracia (¿o también hacemos la excepción como con el bautismo?) y mi matrimonio ¿tampoco es fuente de gracia? ¿Vivo en concubinato? E insisto, la respuesta es aplicable a mí y a la mayoría de los católicos (o los que nos creemos católicos) en mi provincia, en Argentina y en el mundo. ¿Es tan difícil responder esto para que podamos seguir sacando conclusiones?
Por otro lado, para que conste de una vez por todas, HOY NO HAY MISA TRADICIONAL TODOS LOS DÍAS NI TODOS LOS DOMINGOS. NO HAY POSIBILIDAD DE IR. No es que quiera o no quiera, que me guste más o menos, que no me parezca buena o mejor, NO PUEDO IR. ¿Se entiende? Por lo tanto, mientras no se me demuestre que la Misa Nueva es fuente de antigracia (con pruebas) no puedo EN CONCIENCIA dejar de ir. Sobre todo, si la misa a la que voy se reza según las rúbricas, con devoción y con piedad.
Lo de los diputados y senadores no sirve como prueba. Muchos han votado en contra y con fundamentos cristianos. Y también se puede decir que porque han ido a misa nueva. No sirve como prueba. Además le podría señalar cientos de personas que sólo han ido a misa nueva y son excelentes católicos (o eso creen y creo, porque siempre queda la duda, ya que no van a la Misa tradicional).
Fernando
Amigo Juan Manuel
Agradecimiento.
Marcelo:
Muchas gracias por su respuesta. Por si no quedó claro, en mi caso particular, veo muy difícil que vaya a la Misa Nueva nuevamente. Me las ingenio para estar en Bs. As. los domingos. Lo del idioma es una pavada total (no puedo creer que lo hayan puesto como excusa).
Quedé preocupado con lo del Bautismo. Lo consultaré.
Gracias, nuevamente.
Saludos.
Juan Manuel.
Hay otra opción
No vaya más a la misa nueva. Es una fuente de antigracia.
Busque, ruegue, trabaje, suplique, amenace, remueva cielo y tierra y tendrá misa tradicional y sacramentos tradicionales.
"¿De donde saco mi fe tradicional?". De la gracia de Dios. Pero no abuse de ella. Todos podemos caer. Pero sin las fuentes seguras de la gracia, la caída es casi segura.
Deponga su prejuicios y pruebe, por una vez, hacer lo que santificó a la Iglesia desde su origen. Esto de la reforma litúrgica (el propio Benedicto lo reconoce) es un grave error. Por eso prepara su reforma de la reforma, que es hacer de esta cosa informe, impía y proteica algo regular (conforme a las normas litúrgicas) y tradicional o más cercano a lo tradicional. Es decir, acercarse a la misa de siempre.
Ayudémoslo en esta tarea sobrehumana. Pidamos, exijamos la liturgia tradicional bien rezada (según las rúbricas) Y por una vez, si no lo ha hecho, asista a una misa solemne en el rito tradicional.
Si no es capaz de percibir el abismo entre una cosa y la otra... entonces Ud. no tiene espíritu tradicional, sino apenas apego nostálgico a ciertas formas del pasado...
Whaaaat?
¿Qué no vaya más a la misa nueva? Entonces no puedo ir a misa. ¿No entendió lo que dije? En donde yo vivo no hay misa tradicional.
Decir que es una fuente de antigracia me parece un exceso. Se le volaron los papeles. Debo concluir, según lo que Ud. me dice, que en realidad todos los días (cuando puedo) o todos los domingos no recibo la eucaristía, que los sacramentos que he recibido toda mi vida (nací en los ´70) son inválidos. Y así como yo el 90% de mis coprovincianos católicos. ¿mmmmmm?
No tengo ningún prejuicio con la misa tridentina. Cada vez que hay una y puedo ir, voy. Y también he asistido a una misa solemne con un bello coro. Y puedo distinguir perfectamente la diferencia. Pero, disculpe que se lo diga una vez más: no hay misa tradicional todos los domingos. Hay unos pocos al año. ¿Entiende?
Esto parece un diálogo de sordos, pero yo acepto lo que Ud. me dice y Ud. no suelta prenda. Me parece que el prejuicioso es Ud.
En Cristo y María Santísima
Fernando
Bueno, vaya si quiere...
Y aténgase a los resultados...
¿Le pasa algo malo?
Estimado Marcelo
Me está preocupando. No sé si soy yo o es Ud. el problema, pero seguimos sin entendernos. ¿Por qué no contesta lo que le pregunto?
1- "Rezamos lo que creemos, y creemos lo que rezamos" Yo voy a misa nueva (una vez más, no tengo otra opción, no rezan misa tridentina aquí) por lo tanto la fe que tengo la he recibido de la misa nueva. Ud. dice luego que la he recibido de la gracia. ¿Cómo me llegó esa gracia si no es a través de la liturgia nueva? O bien debo concluir que en realidad yo pienso que tengo fe, pero no, me he estado engañando a mí mismo toda mi vida. Nunca recibí la gracia.
2- "No vaya más a la misa nueva. Es una fuente de antigracia". Pregunto nuevamente, si esto es así: ¿yo no soy católico pues todos los sacramentos de mi vida los he recibido con la nueva liturgia, ya que nací en la decada de los `70? Nunca recibí la gracia pues la misa nueva es fuente de antigracia. O sea que jamás en mi vida comulgué, por ejemplo. Mis hijos todavía son paganos, pues su bautismo no existió. Yo vivo en concubinato aunque creí que estaba casado, pues mi matrimonio también fue inválido, encima celebrado en una misa fuente de antigracia. Etc.
3- "No vaya más a la misa nueva" O sea que Ud. me aconseja que deje de cumplir con el precepto, lo cual es un pecado mortal. Porque según Ud. de todas formas yo y todos mis conprovincianos no estamos yendo a misa y cumpliendo con el precepto, pues la misa nueva es fuente de antigracia, o sea, no es misa. La única misa válida para cumplir el precepto es la misa tridentina y como no se reza la misa tridentina aquí... ¿Concluyo bien?
¿Por qué no me contesta todas estas preguntas? De frente, sin rodeos, una por una. No me salga con frases como "atengase a las consecuencias". Enséñeme, no me deje en el error, tenga caridad conmigo. Se lo pregunto de buena fe. Respondame de buena fe.
En Jesucristo Nuestro Señor y su Santísima Madre,
Fernando
Bueno, si Ud. quiere le respondo
No me respondió
Estimado Marcelo
Me temo que no ha respondido a lo que le pregunto. Y no nos vamos a poner de acuerdo lamentablemente. Como le ha dicho un lector más abajo, hay que hacer distiniciones y Ud. no las quiere hacer. Está bien. Yo he querido llevarlo hasta las últimas consecuencias de sus planteos y Ud. no dice claramente Si Sí o No No. Pero no me ha contestado. En el fondo el problema es la validez de la misa nueva y de los sacramentos celebrados luego de la reforma liturgica. La disyuntiva es clara: si la misa nueva y los sacramentos son válidos, entonces no puede decir livianamente que "son fuente de antigracia" (concepto que hasta ahora no había oido nunca). Si son válidos, entonces los debe aceptar y Ud. no quiere hacerlo. Ahora bien si son inválidos, entonces la conclusión es que la gran mayoría de los católicos del mundo, no ya de mi pueblo, ni de Argentina, del mundo, no son católicos. Son católicos sólo los ligados a la FSSPX o cosa parecida. Y para afirmar eso no tiene pruebas. Su experiencia evidentemente como le he señalado varias veces parece limitarse a Bs. As. y sus desastres. No crea que no los hay donde yo vivo. Hay demasiados. Pero también pasan cosas buenas. Hasta que no me pruebe que la misa nueva es "fuente de antigracia" yo, en conciencia, no puedo dejar de ir. Sobre todo si es muy buena, rezada con devoción y para glorificar a Dios.
Fíjese lo que me dice
1- "No tiene misa: bueno, conózcala, apréndala, pídala, luche por ella.
Viaje cada tanto a algún lugar donde se rece. ¿Cómo tiene la gracia?
¿Cómo saberlo yo? Dios da sus gracias como quiere." Según esto, como la misa nueva y los sacramentos no han sido la fuente de la gracia, o bien no he recibido la gracia o Dios ha usado medios extraordinarios para darnosla, a mí y a la mayoría del mundo católico. Por otro lado, conozco la misa tradicional, ya se lo dije, y viajar con una familia de varios hijos no es fácil ni barato. Además darle a mis hijos "un baño de catolicidad" cada tanto, va a hacer que ellos ni siquieran conozcan lo que es la misa, un sacerdote, los sacramentos. No, eso lo tienen que vivir semanalmente, diariamente si es posible, no cada tanto.
2- Idem
3- "Si Ud. y un grupo de comprovincianos deja de ir a misa a menos que su
párroco, o algún párroco le rece la misa tradicional, verá que terminan
rezándola." Ja. ¿Es un chiste? "
La mayoría que va a misa y que lo hace para "cumplir el precepto" llega
tarde, se va temprano, sale a fumar durante el sermón (o fuma en la
iglesia). Hay misas en la playa, en los shoppings. Ya falta la misa de
las 11 de la noche del domingo, para hacerle más cómodo el día que se
debe santificar a los santificantes.." Volvemos a Bs. As.y semejantes... En las misas a las que voy eso no lo he visto nunca. Además donde vivo no hay playas ni shoppings."El mandamiento dice: Santificar las fiestas. El precepto: asistir a
misa. Depende a lo que vamos y el modo en que vamos, y sumadas ambas
cosas, yo le diría que no se santifica un corno." Lo dicho arriba, mientras no pruebe lo que dice, no puedo en conciencia dejar de asistir a la misa buena que tengo a mano y cumplir con el mandamiento y el precepto, para no caer en pecado mortal.
"Fernando, Ud. es católico por el bautismo. Y su familia, por lo que
dice. Excelente." Mi bautismo, el de mi esposa y los de mis hijos, han sido hechos luego de la reforma litúrgica con el rito nuevo, entonces ¿somos yo y mi familia católicos por este bautismo, según Ud. fuente de antigracia? Pongase de acuerdo.
Gracias por su respuesta, aunque no me haya respondido lo que le pregunté. Tal vez yo no expreso bien lo que quiero decir o tal vez no le entiendo. Sin embargo, gracias. Y por supuesto que trataré de darle a mis hijos el alimento de la fe.
Fernando
Yo le he respondido, pero Ud. no entiende
Está un escalón debajo del problema. No es cuestión de validez. Estudie el problema más a fondo. Vea la realidad y contrástela con la historia reciente de la Iglesia.
Creo que con el tiempo lo entenderá, y espero que no sea demasiado tarde para Ud. y para su familia, en especial para sus hijos.
Le deseo las mayores gracias.
No es cierto
NO Marcelo, discúlpeme pero no es así. Voy casi exclusivamente a la misa tradicional, sea del Motu Proprio o de la FSSPX, pero no se puede decir que la misa nueva no cause la Gracia a menos que se diga que es inválida.
Y no vengan con la clásica identificación entre misa nueva y misas negras. No son lo mismo. ¿Ud diría que el Papa reza una misa que no da la Gracia hace más de cuarenta años y que es equivalente a una misa negra?
Por favor respondame a esta pregunta de manera clara y sin ambigüedades. Diga sí o no.
Los sacramentos operan ex opere operato. Por lo tanto sea del rito que sea, la Gracia opera.
Que el rito sea deficiente, defectuoso, ambiguo y por ende lo más anti pastoral que hay porque en definitiva la gente termina pensando que la doctrina protestante es la católica, es gravísimo. Pero el rito no es en si mismo herético (distinto es que algunos o muchos curas digan herejías en las misas) y comunica la Gracia. La pedagogía de la fe es pésima y puede ser peligrosa para la fe: es decir que sus signos sean peligrosos para la fe.
Pero lo significado por las palabras de la Consagración es la transubstanciación . Y si quedaban dudas al respecto, claramente así lo entiende Benedicto XVI y muchos sacerdotes con fe que celebran esa misa.
Lo que hay que ver, y en eso ud. no tiene experiencia, es que hay misas celebradas según el misal de Paulo VI y otras que son cualquier cosa. Hay que distinguir, no son todas iguales. Por ejemplo una cosa es la catedral de San Isidro y otra el Carmelo de la calle Amenábar. Le aseguro que hace bien al alma y comunica la Gracia la del Carmelo. Y si un domingo no tiene a donde ir y tiene esa misa a mano, debe ir bajo obligación de pecado mortal, como es la obligación del precepto dominical.
Ya pasó
De acuerdo
Estoy de acuerdo con todo lo dicho por ud. en este post, pero no pierda los estribos. Vuelta a la misa tradicional 100% y agregaría, estar dispuesto al martirio. Estoy de acuerdo que la discusión sobre el NOM ahora es estéril, pero eso no significa que tengamos que concluir que el NOM es "antigracia".
La fe se transmite principalmente por la liturgia y hace más de 40 años que se transmite cualquier cosa: y así estamos. Me parece muy bien su apostolado, don Marcelo, pero que la pasión no lo traicione.
"Exurge, quare obdormis Domine"
Vale
Tomo su observación como consejo.
Un abrazo.
Pasión y ardiente amor a Cristo
Marcelo, disculpe que me meta en la conversación, mas allá de coincidir en un 100% respecto a su sólida argumentación respecto a la negra situación actual de nuestro pais y que solo la vuelta a la Santa Doctrina y la Liturgia católica nos permitirán hacer frente a la mugre que se precipita, ya sin freno.
Para mi es de destacar la pasión, el "fuego interno" que ha puesto en su argumentación. No tengo dudas que su ánimo esta movido por la caridad, no dudo que solo busca esclarecer y que se abran los ojos y las inteligencias y que efectivamente el Espíritu sople sobre las almas. Pero creo que ya no hay lugar ni tiempo para las medias palabras, las palabras medidas y el discurso, digamos, "amable". O se dice y se escucha con la seriedad, pasión y gravedad que requiere el tiempo o sigan inflando los globos, naranja digo, sigan llendo de "alegría" la plaza, sigan encandilados por una cantidad de gente que supone unidad en la fe, unidad en la acción y ardor apostólico. Esa concentración fue un espejismo. La misa nueva es dudosamente católica (no quiero decir protestante porque es muy fuerte), y la gracia no se encuentra en ese rito. Marcelo un abrazo y que el fuego del amor de Cristo siga presente en sus palabras, una brazo. MAB
Querido Mario Alberto Bianchet
Concurrimos en el mismo espíritu. Pero tenga la seguridad de que no estamos clamando en el desierto.
Gracias. le mando un cordial abrazo.
Es mentira que la Misa Nueva
Es mentira que la Misa Nueva sea una fuente de antigracia. Eso es blasfemo. Si está celebrada correctamente es tan Santa como cualquiera.
Para qué Misas Tradicionales si los que veo que asisten miran al mundo con orejeras y eso no les permite estar en él sin ser de él porque solamente ven una parte y precisamente eso no les permite discernir.
Si el Santo Padre lo considera error lo anulará. ¿Porqué ser más papista que el Papa? Usted espere, tenga el don de la paciencia y no aconseje mal ni blasfeme.
Qué sabe usted lo que sentimos quienes estamos bajo el "dominio" de Obispos herejes. Sí, qué sabe usted que se mueve y elige. Nosotros NO podemos hacerlo.
La misa NUEVA
Si es una fuente de Gracia, puede serlo "A PESAR DE" y "NO POR", dependiendo de la consideración del SUJETO y no por el VALOR DEL OBJETO.
Carta a Pablo VI de los cardenales Ottaviani y Bacci
"el nuevo Ordo Missae... se aleja de modo impresionante, tanto en conjunto como en detalle, de la teología católica de la Santa Misa tal como fue formulada por la 20ª sesión del Concilio de Trento que, al fijar definitivamente los «cánones» del rito, levantó una barrera infranqueable contra toda herejía que pudiera atentar a la integridad del Misterio".
"El abandono de una tradición litúrgica que ha sido durante cuatro siglos el signo y la prenda de la unidad del culto, su reemplazo por otra liturgia que no podrá ser sino causa de división por las incontables licencias que autoriza implícitamente, por las insinuaciones que favorece y por sus manifiestas agresiones a la pureza de la fe, parece que es, para hablar con términos moderados, el ERROR MÁS MONSTRUOSO"
Corpus Christi 1969
SÍ es fuente de gracia y no
SÍ es fuente de gracia y no importa el cómo ni el porqué. ES fuente de gracia y si usted se viera privado de elección, también iría. Sería eso muy bueno ya que no diría tantas cosas que realmente no ocurren en una Misa correctamente celebrada. Leí esto que ha escrito pero completo y está fuera de tiempo, lo que afirman no es tal como se dice allí, tal vez porque desde el año en que se escribió hasta hoy, las cosas han cambiado, poco a poco se ha ido separando la paja del trigo y lo que era malo, se separó y es peor, pero lo mucho de bueno, también se separó y es muy bueno. No confunda Marcelo y sáquese las anteojeras, no siempre hace mal mirar al costado ya que nos perdemos muchas cosas que harían de nuestras palabras un testimonio veraz.