In memoriam, don Alberto Usieto Gavín (1892-1954)
y doña Teresa Catalina Mosca Descalzi (1895-1981)
Don Alberto Usieto Gavín y doña Teresa Catalina Mosca Descalzi, mis abuelos paternos, se casaron civilmente en La Banda el 15 de diciembre de 1920. Por eso sus descendientes Usieto Blanco hemos recordado hace unos años, en familia, el 80º Aniversario de este compromiso matrimonial. Don Alberto tenía entonces 28 años y doña Teresa había cumplido los 25. La programada posterior celebración sacramental del matrimonio religioso fue un fracaso y el cuento de su frustración pertenece a la antología de lo más grotesco de lo clerical que haya sucedido en la ciudad de La Banda. En síntesis, pasó lo siguiente: el cura de la parroquia Santiago Apóstol les cerró la puerta de la iglesia en las narices y no los casó .
La relación con la parroquia por parte de los Mosca Descalzi, la familia de la novia, era muy cordial. Habían contribuido con donaciones a la edificación del templo, ayudaban con el lavado y almidonado de la mantelería – en aquel tiempo, semanalmente los tres manteles del altar mayor, según contaba mi bisabuela, doña Clelia Descalzi de Mosca - y mantenían una relación amistosa con los párrocos, los que solían pasar y ser invitados con una copa en la antigua Casa Mosca, en la esquina de Comercio y Matará (hoy Av. Belgrano y Urquiza Norte), que era el negocio de mi bisabuelo, don Antonio Mosca: bazar, almacén y despacho de bebidas.
Esto es válido tanto para el primer párroco, el presbítero Roqueta , como para el presbítero Feijoo , quién años después también se desempeñó en esa función. Lo mismo sucedía con el presbítero Prudencio Areal , el que había renunciado como presidente de la entonces Comisión Municipal de La Banda unos años antes por denuncias sobre desprolijidades contables en su gestión política y, con el presbítero Farías Leal , sucesor en la parroquia años después. Estos dos últimos son descriptos por un autorizado vecino de La Banda, Ricardo R. Suárez: "como confesores y administradores de las indulgencias despertaban en damas y niños, más que respeto, algo de temor, porque tenían la palabra, hacían la liturgia y disciplinaban con rituales" .
El presbítero Adolfo Villoria, párroco entre agosto de 1912 y agosto de 1921, es el clérigo involucrado en esta singular historia del casamiento .
Los novios
Doña Teresa Catalina Mosca, la novia, nació en La Banda y concurrió a la escuela Libertad. Era la mayor de ocho hermanos, cinco mujeres y tres varones, uno de los cuales murió párvulo. Para el tiempo del Centenario estudió corte y confección en Buenos Aires. Alguna vez dio clase en la escuela profesional de mujeres. Las fotos de su juventud la muestran siempre como portadora de elegancia. Se consideró muy responsable de sus hermanos, a los que criaba y ayudaba como hermana mayor. Se la contó entre las entusiastas que fundaron la Sala de Primeros Auxilios de La Banda . Y sin duda, era muy cercana a participar de la liturgia en la parroquia. El casamiento con un español no era extraño en la familia Mosca Descalzi. Ya lo había hecho Adela, la segunda de las niñas Mosca con el andaluz don Juan Giménez García en 1919 e Ive Luisa, la tercera de las mujeres, lo haría con el soriano Francisco Péres Rupéres en 1931. Doña Teresa eligió a don Alberto.
Don Alberto Usieto Gavín, el novio, era español y catalán de nacimiento pero, de linaje aragonés, sastre de profesión y emigró a la Argentina en 1912. Después de dar vueltas por "las pampas" se instaló en La Banda en 1914. En su niñez en Sant Andreu de Palomar, Barcelona, fue cercano a la iglesia y durante años ofició de monaguillo. Alguna vez cometió el error de pisarse el hábito y rodar por el suelo durante una procesión y entonces nada de ganas le quedaron para seguir con tan piadoso oficio. Mantenía sus prácticas litúrgicas con particular discreción, como era lo habitual entre los hombres librepensantes de principios de siglo.
Varios de sus amigos y miembros de la colectividad española, y también de la italiana, participaban de las reuniones de la Logia Masónica 23 de Febrero que actuaba en La Banda, en donde su más público conocido integrante era don Bernardo Irurzun, el maestro de la escuela . Esto era sabido por el cura de la iglesia y sin duda le molestaba bastante porque constituían todo un desafío a su imperio espiritual. Suponía, con razón, que su persona, su autoridad y lo que representaba era el centro de la crítica y de la burla en las tertulias de esos encuentros. Seguramente estaba convencido que Usieto también era miembro pleno de ella, lo cual no era cierto.
Comprender la situación
Para entender la crítica que provenía de extranjeros afincados en La Banda, hay que saber que los italianos tenían una experiencia anticlerical fuerte debido a la unificación de Italia en 1871, que bien pudo haberla hecho el papa Pío IX, y que finalmente fue conquista de las tropas piamontesas con Garibaldi y con la Casa de Saboya a la cabeza. Por lo que respecta a los españoles, su severa antipatía clerical venía de ver al clero español aprovechar de odiosas prerrogativas en la Península que se ligaban con la política militar del gobierno y de la monarquía española de entonces. Ello motivó, entre otros hechos, la quema de iglesias y conventos durante la Semana Trágica de Barcelona de 1909 dentro de una ola de protestas contra el envío de tropas a África. Otro elemento masón anticlerical eran algunos ingleses anglicanos, los anarquistas y los socialistas que eran empleados del ferrocarril y a esto, se le sumaba que las escuelas privadas bandeñas también eran socialistas.
Para que el lector se arme una imagen de la situación y de la crítica al clero, tiene que imaginar circunstancias como la siguiente: el presbítero Roqueta, español, vivía en la parroquia con su hermana y su cuñado que hacía de sacristán y, todo se pagaba de la mesa parroquial. De tal manera que, un bandeño normal debía trabajar de sol a sol para mantener su familia Hay que recordar que aún no había horario tarifado de trabajo, las ocho horas, ni descanso de sábado inglés. El cura, por solo celebrar la liturgia y enseñar la catequesis, tenía casa, comida y un ingreso con el que podía pagar lo que llamaríamos una "pyme", que era precisamente su propia familia. Esto disgustaba a los "librespensantes", progresistas, positivistas bandeños. Se formulaban quejas y réplicas. Así una relacionada con los festejos parroquiales de agosto de 1904 aparecida en El Siglo, tenía su contestación por El Liberal el día 5: "Con extrañeza se han leído conceptos que el corresponsal de "El Siglo" transmite a su diario. Seguramente él no frecuenta la iglesia, porque de otro modo hubiera escuchado desde un mes atrás al cura – refiriéndose a Roqueta – recomendando la unión de los fieles católicos para dar solemnidad al acto". Y recrimina: "Llama la atención la crítica que hace el corresponsal mientras que en otras oportunidades en asuntos muy serios en que debió intervenir, no lo hizo". Preguntándose: "¿Será que la autoridad eclesiástica de la localidad, le importa menos a él, que la amistad y parecer de las autoridades civiles?". Si a esto le agregábamos el carácter español del párroco, es decir: fuerte y autoritario, no es lejano imaginar que había chispazos por incomprensiones mutuas.
Y si además, al imperio sacerdotal del cura, le agregamos la fuerza de autoridad política, como el caso del presbítero Areal, que fue intendente, el chispazo se podía convertir en gresca en cualquier momento. El presbítero Areal describía por escrito al Vicario General de la Diócesis, Tirso Yañez, la siguiente situación social y espiritual de la Banda: "... b) El pueblo está dominado por el socialismo y el anarquismo. c) En educación existen dos escuelas socialistas subvencionadas por la Provincia y la Nación. g) Muchos de los casados por civil no lo hacen por la iglesia. Ellos aducen con ignorancia o perversidad que no tienen dinero para adquirir el traje blanco de la novia, los cohetes, la música y el brebaje para el baile, que debe durar uno o más días. h) En la Banda la logia masónica "Voluntad" busca adherentes. i) La nueva generación da perniciosos ejemplos y se manifiesta contra el evangelio y contra el clero. j) En la población domina el elemento extranjero".
Pública era la posición del cura Areal en muchos puntos de la discusión social. En mayo de 1902 escribía: "Conocidos son, por desgracia, las declaraciones de los órganos autorizados de las logias". Y luego les hacía decir en el artículo: "Emprendamos, dicen, corrupción en grande escala, corrompamos al pueblo y al clero por medio de la prensa y esto nos permitirá conducir un día la Iglesia al sepulcro". Así pintaba el presbítero Areal al enemigo y proseguía: "Tal es el desideratum de los fines masónicos, y descubierta queda esa clerofobia que tanto los regocija a los diarios impíos, prestos al servicio de los hermanos del Gran Arquitecto" . Y así como había discusiones, en lo privado y en lo público, había reconocimientos mutuos entre los contrincantes. Este autor ha revisado documentación interna de la Logia 23 de Febrero y encontró en un informe interno, donde se criticaba duramente al cura Areal pero se le reconocía su saber y su cultura, y agregaba "si la verdad debe ser dicha, que sea dicha toda". Y similar actitud puede leerse en "El Figaro", periódico dirigido por Areal, en mayo de 1919, sobre la muerte de Irurzun, maestro socialista y masón, a quien combatió políticamente: "Sus equivocaciones y pequeñeces inherentes a la condición humana, no merman su gran obra y el pueblo de La Banda ha de recordar con gratitud su nombre, ligado a todo lo que de cinco lustros a esta parte implica cultura y positivo progreso a esta ciudad" .
Así era la situación con el primer párroco, presbítero Roqueta, español y catalán. También lo era con el segundo, presbítero Areal, español, gallego y probablemente simpatizante de una restauración carlista. Con el tercero, presbítero Villoria, español y gallego, se agravaba la tensión. La mejora vendría para 1932 cuando se nombra párroco al padre Genaro Tobías Ibarrola . Pero, prosigamos con los sucesos del casamiento de don Alberto y doña Teresa.
Confesión como exigencia
El cura Villoria puso como condición a don Alberto para celebrar el casamiento que debía confesarse. A lo cual, don Alberto aceptó entendiendo por la instrucción cristiana que había recibido y, reafirmada por el catecismo de Pío X, el papa Giuseppe Sarto, que se difundía con mucho celo en la segunda década del siglo pasado, que el sacramento del matrimonio se orientaba a la eucaristía y que ésta como sacramento de vivos debía ser anterior al sacramento del matrimonio. Así lo prescribían también los cánones del reciente sancionado Codex Iuris Canonici de 1917. Por lo tanto: confesión, matrimonio y eucaristía se correspondían.
Hay que imaginarse que la cuestión del sacramento del matrimonio era muy litigioso en ése tiempo entre la autoridad bandeña civil y la religiosa. Lo prueban documentos eclesiásticos incuestionables del tiempo del tercer párroco. El cura Villoria informa al Obispado por escrito el 20 de junio de 1918. "Debido a la campaña en contra del matrimonio religioso por parte del Intendente Municipal y el Jefe del Registro Civil de La Banda, este sacramento poco se imparte". Comunicaba además que, "en el Registro Civil de La Banda cobran cuarenta pesos para dar el certificado correspondiente si se casan por la iglesia, caso contrario se otorga gratis. Lo hacen para perseguir a la religión, porque el Intendente es masón y furioso anticlerical y, el jefe del Registro Civil un degradado por el alcohol", textual en Entre cien Navidades y cien Pascuas, página 82. Y naturalmente que había contestación por la otra parte. Contra el cura Villoria se escribían artículos muy críticos que se publicaban en "El Intransigente", periódico fundado y dirigido por Bernardo Irurzun y Juan Carmona.
De como siguió la causa del matrimonio de mis abuelos, hay dos cuentos que se complementan.
Dos relatos de la huéspeda
El primero relatado por mi abuela Teresa que decía que el abuelo Alberto efectivamente fue a confesarse pero, no con el párroco de La Banda, sino con un cura de la Catedral, en Santiago. De esta manera evitaba toparse con el cura de la iglesia de La Banda en su fuero interno y, que su confesión, que debía ser integral en género, especie y número, no se convirtiera, por preguntas curiosas del eclesiástico, en una ventana abierta a la vida privada de los demás. Una tía abuela mía, Adela Mosca de Giménez, hermana segunda de doña Teresa, me contó, que las mujeres de ese tiempo de La Banda confesaban todo y se extendían a "todo de todos". Así el cura no solo tenía la información pública común, sino que se enteraba además, de la vida íntima del confesante, de la de sus otros feligreses y también de la de los que no lo eran, antes de pronunciar la fórmula sacramental de la absolución: "Ego te absolvo...". Hay que imaginarse también que el traslado a Santiago era por tren a horas determinadas cruzando el Puente Negro. Pero lo importante es que el abuelo Usieto fue y se confesó.
El abuelo Alberto explicó luego a la abuela Teresa, que el cura confesor de la Catedral le había dado como penitencia, que no repitiera oraciones, sino que al salir hiciera una obra de misericordia. La obra de contrición, satisfacción y reparación de sus faltas consistía en dar con espíritu de caridad una limosna al primer pobre que encontrara inmediatamente al abandonar la iglesia. Impuesta y aceptada la penitencia, el abuelo Alberto salió de la Catedral por el atrio y ya en la vereda de la calle 24 de Septiembre, serían las cuatro de la tarde del mes de diciembre con un calor que partía la tierra, miró a la derecha, miró a la izquierda y no vio a nadie, ningún pobre a la vista; así que se volvió a La Banda y ya se sentía justificado y perdonado, porque con certeza moral, buena intención había tenido .
El otro cuento pertenece a mi tía Derna Mosca de Santucci, hermana menor de mi abuela Teresa, testigo presencial de aquel frustrado casamiento religioso y que tiene gran memoria a sus juveniles 90 años sobre las historias de principios de siglo de La Banda, y que completa al anterior. Los novios y el cortejo fueron a la iglesias y allí pasó lo que pasó. Ella dice que el cura interrogó a mi abuelo directamente sobre si se había confesado. Don Alberto contesto que sí, que lo había hecho. Entonces el cura arremetió con inquisitorial estilo: "¿Dónde se confesó Usted?". Don Alberto dijo que fue en la Catedral, a lo que el cura inmediatamente comenzó a los gritos de escándalo manifiesto: "Miente, miente ... !!! Usted miente !!! Usted no se confesó nada, ... porque allí, en la Catedral, el cura confesor también soy yo; el que se sienta en el confesionario siempre soy yo, y a Usted, no le he visto, no le he escuchado, ni me he enterado de sus pecados. Así que aquí, no hay casamiento. Así que aquí, se acabó el casamiento, y con esto: basta !!!". ... y de este modo, ipso facto, quedo pronunciado y ejecutado el anatema. Parece ser que en ese entonces, parafraseando una conocida sentencia latina, era de una eficacia absoluta en La Banda aquello de: "cuando el cura locuta, causa finita..."
Consecuencias
Para dar color e indignación a esta escena, hay que figurarse que el clérigo cerró las puertas del templo, las rejas de ingreso al jardín y las puertas y ventanas de la casa parroquial y, que la discusión se hizo con los novios, padrinos y todos los invitados a la boda situados de pie frente a la iglesia. El sacerdote, al principio, sentenciaba de pie tras las rejas y luego, trepó a la torre de las campanas para seguir vociferando. De nada valió la intervención intercesora de doña Mercedes de Arzuaga, gran dama bandeña, también importante colaboradora de la parroquia y muy amiga de la familia Mosca Descalzi y por ello madrina en la ceremonia religiosa ni la oferta de su marido, Cirilo de Arzuga, que se ofrecía trepar a la torre, bajar al cura a patadas y obligarlo a celebrar el matrimonio .
El grupo tuvo que volverse a casa de los Mosca con el enojo a cuesta para, por lo menos, salvar la fiesta que tenían preparada, la que se hizo a pesar del clima anímico de la situación. La tía Derna Mosca recuerda aún los sollozos de mi abuela Teresa durante el banquete de boda que se entremezclaban con improperios por parte de algunos invitados contra el cura y la madre que parió al cura, sin olvidar a los demás ascendientes en el árbol genealógico del mentado clérigo. Numerosos eran también los brindis, las libaciones y las expresiones de buenos deseos y augurios para los solo civilmente casados. Don Luis Andreoli, fotógrafo de La Banda y, en particular de la colectividad italiana, hizo un registro del momento.
Los nuevos esposos viajaron de luna de miel a Tucumán y durante los treinta y tres restantes años que duró el matrimonio, finalizado por la muerte de don Usieto en febrero de 1954, mantendría doña Teresa Mosca de Usieto la ilusión de casarse regularmente por la iglesia .
Desenlace de la historia
¿Y cómo fue el desenlace de esta bandeña singular historia de casamiento de hace más de 80 años? La historia terminó así:
El cura se salió con la suya, no los casó, pero Dios, Padre de bondad y también de la Vida, bendijo a los nuevos esposos con la alegría de la llegada del primer hijo, exactamente nueve meses después de esa tan, pero tan accidentada liturgia. Y uno podría decir, que aquel día funesto concibió la abuela. Esa fue la gran bendición de Dios. Carlos Usieto Mosca, mi padre, primogénito del matrimonio de don Alberto Usieto Gavín y doña Teresa Catalina Mosca Descalzi, nació el 15 de septiembre de 1921 a los nueve meses del frustrado casamiento religioso . Y este es el motivo de nuestra alegría.
"A.M.D.G. (Ad maiorem Dei gloriam)", agregaría intencionalmente y con picardía San Ignacio de Loyola, lo que debe entenderse, como que Dios sabe manifestarse a su tiempo con sobreabundante generosidad. Así lo interpretaron mis abuelos y así, lo comprendimos nosotros, y por eso, celebramos familiarmente su 80º Aniversario. Deo gratia.
¿Y el cura Villoria?
Finalmente el lector querrá saber, ¿qué fue de la vida del cura Adolfo Villoria? La versión popular cuenta que "Poco tiempo después de lo de tu abuelo, colgó los hábitos, se instaló en una finca en las afueras de La Banda, se incorporó a la tropa política irigoyenista, tomó mujer y dejó descendientes…", relato de un destacado vecino bandeño hecho al autor hace algún tiempo.
De allí, que se lo adjetivó como "sacerdote apóstata". Así, por ejemplo, Ricardo Rogelio Suárez, en Imágenes de mi aldea dice: "El padre Villoria, sacerdote apóstata de su ministerio, por violar su voto de celibato y aún a pesar de haber sido anatemizado por la Santa Iglesia de Roma, continuó suministrando algunos sacramentos: bautismos pero con fiestas, confirmaciones pero de la misma manera, unciones pero con agua ardiente..." en pág. 141.
La verdad tiene otros matices y recién ahora es conocida. En 1921 el presbítero Villoria pidió permiso para viajar a España, ya que su madre se encontraba enferma. El permiso le fue negado por la autoridad competente. Villoria desobedeció y se embarcó igual. A la muerte de la madre regresó a Santiago. Aparentemente la autoridad eclesiástica de entonces no le dio la incardinación ni tampoco la missio canónica, la licencia sacerdotal para ejercer en la diócesis, por lo tanto, todo lo que hiciera en adelante podría ser válido pero, seguro que ilícito.
Villoria se instaló entonces con una finca en La Banda. Contrató a José Agostiñho Da Silva para trabajar en su parcela rural y, luego de un cambio de finca, lo hizo su socio, y así se integró a la familia Da Silva haciendo de sus miembros sus protegidos y herederos. "En la finca "Doce Quebrachos" de su propiedad, impartía catecismo a los niños y reunía a los mayores en el rezo diario del rosario. Se convirtió en la zona en el requerido asesor espiritual y, por su clara inteligencia, era consultado también por problemas legales y de otro orden". Enfermó de cáncer en 1950 y falleció en marzo de 1951. Así se cuenta en: Entre cien Navidades y cien Pascuas, pág. 79-81.
Reflexión final
Aproximarse a estas historias de vida es un trabajo de investigación interesante, porque son ventanas que se abren a ideas, mentalidades, situaciones personales, circunstancias fácticas e históricas que vivieron otros. El ejercicio de describir el mapa de donde se dieron es, ya de por sí, un ejercicio de comprensión, un ejercicio de caridad. Sobre todo se palpan los límites personales. La verdad de una vida solo la dice Dios en la vida eterna, a nosotros solo nos queda acercarnos a lo que podamos, a esbozarlas como las vemos. La sociedad bandeña es muy rica en estas historias y es trabajo de bandeños identificarlas y recuperarlas. Los bandeños mencionados en las notas hacen de esta labor un ejemplar testimonio de su cariño por La Banda. Todos somos conscientes que en este trabajo surgen siempre malentendidos y enojos. A los primeros se los puede superar con buena voluntad y diálogo, a los segundos se impone el famoso personal doble trabajo: "enojarse y desenojarse", si se puede. Alegrías abundan. Tengo la seguridad de la fe que los implicados en esta historia: mi abuelo Alberto, mi abuela Teresa y el cura Villoria junto a mi padre Carlos se sonríen desde la eternidad por ver como pude reconstruir los hechos y pude contarlos. Eso me da paz. Hasta la próxima.
Nota: Profesor de Propiedad Intelectual de grado y posgrado en la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires. UCA. Este relato lo he publicado en el número de Navidad de 2000 del diario El Liberal
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Comentarios
Congreso Eucaristico de 1934
Para tomar conciencia de lo importante que fue este Congreso Eucaristico y la manera atroz que lo han borrado de la memoria de la Iglesia y de la sociedad toda de la Argentina, aconsejo leer la Cronica retrospectiva que publico el año pasado el señor Giorgio Sernani. Puede leerse on line. Se llama "Dios de los Corazones": http://www.mariamadrededios.com.ar/libros/Dios_de_los_corazones_1.asp . El email del autor (para los que deseen comprarlo) es giorgiosernani@speedy.com.ar .
Prudencio Areal
Así era la situación con el primer párroco, presbítero Roqueta, español y catalán. También lo era con el segundo, presbítero Areal, español, gallego y probablemente simpatizante de una restauración carlista.
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Efectivamente, el Padre Areal era carlista. Fue capellán de la Juventud Carlista de Buenos Aires y era colaborador de El Legitimista Español.
J.C. (]]>![cdata[ http://carlismoar.blogspot.com/]]>![cdata[)
¿Y...?
¿no le gustó la historia?
Es una buena semblanza de época.
Semblanza ¿buena?
Pues el Prof. Dr. Alberto Usieto-Blanco huele a masón a mil leguas de distancia... me pregunto que ha pasado con su olfato espiritual, señor Moderador ¿ha quedado embotado con las dulzuras del políticamente correcto ecumenismo indiferentista, tal vez? Que en la narración biográfica no tiene nada de indiferentista ya que deja muy mal parado al clero, es decir, a la Iglesia.
Desconozco los antecedentes del Dr. Usieto-Blanco
más allá de los que él mismo declara. Mi olfato se dirige a las cosas, y este relato parece veraz o al menos verosímil. No olvide Ud. la crisis de la Iglesia argentina durante el siglo XIX, su casi ruptura formal con la Iglesia Romana, los curas liberales, amancebados, politiqueros... Del siglo XIX puede decirse que en la Argentina sobrevivió la Fe gracias al fuerte arraigo en el pueblo, y a la santidad de algunos miembros del clero, locales o misioneros, como el Cura Brochero o el Padre Fahy, que era irlandés.
La Iglesia resucita en la Argentina a principios del XX y llega a su esplendor en el Congreso Eucarístico de 1934. Produce grandes cabezas pensantes, grandes artistas, grandes obispos y el catolicismo retoma su militancia, aunque ya marcado por la aceptación del laicismo estatal como un hecho irreversible. Yerra muy mal cuando la cuestión de Perón, se va vaciando de energías vitales y finalmente lo destruye el Concilio, resistido por algunos obispos que fueron descabezados o pasaron a retiro. Hoy no queda nada, solo los recuerdos arquitectónicos de ese esplendor tan rápido como fugaz.
Lo que el relato muestra es una sociedad altamente permeada por las ideas liberales (mucha inmigración socialista y masónica) y un clero esclerosado, un poco prebendista y autoritario, careciente de caridad. De allí venimos, aunque esta semblanza no pueda generalizarse a todo el país, a la Argentina más tradicional del noroeste, de Cuyo o del centro. En definitiva, es el modelo que ganó. Y por eso estamos como estamos.
Agradeceré explicación del moderaror
Agradeceré una explicación un tanto más detallada de la frase acerca de la Iglesia argentina que "yerra muy mal cuando la cuestión de Perón". Sería muy interesante que explique en qué se equivocó la Iglesia argentina entonces. Muchas gracias.
Es mi opinión personal
Puede tomarla como tal. Creo que la Iglesia argentina falló gravemente cuando tuvo que enfrentar los desafíos y las oportunidades que le daba el gobierno de Perón. Buscó el conflicto y se alió a cualquiera con tal de tirarlo.
De los obispos se espera una mirada sobrenatural, una guía que encamine a quienes tienen el poder, en especial cuando estos no tienen mala disposición contra la Iglesia, sino lo contrario. Aunque tampoco tienen la Fe ni las virtudes sobrenaturales como para poner el interés supremo de las almas por encima de toda otra consideración, que es deber del gobernante civil, aunque por otros medios distintos que los de la Iglesia.
No se extrañe, lo mismo hizo la Iglesia italiana con Mussolini. Cierto clericalismo prebendario preconciliar no admitía la relación con el poder civil más que como de indebida sujeción (porque hay una sujeción debida a las doctrinas de la Iglesia) o de confrontación.
En el caso de Perón, y particularmente de Eva Perón, no pudieron digerir -junto con muchas señoras gordas- el justo reclamo que había por detrás de unos modales intempestivos y ciertos excesos verbales. Les faltó cintura política, buena doctrina católica sobre el reinado social de Jesucristo (eran liberales, digámoslo, en la materia) sabiduría sobrenatural. Y hasta don de gentes.
Para ilustrar el caso, recuerdo que con mejor olfato y criterio político, la Iglesia de Francia decidió apoyar a las tribus paganas de Clodoveo (los francos) antes que a los Visigodos cristianos, pero arrianos. Y Clodoveo tenía peores modales que Eva Perón, y menos disposición a aceptar las doctrinas de la Iglesia... Y terminó siendo la Primogénita de la Iglesia. Hoy la Argentina es el último orejón del tarro.
Y si quiere un modelo de gobernante cristiano que dio a la Iglesia lo que era debido y corrió a patadas a los curas prebendarios, le ofrezco el de (Santa) Isabel de Castilla, la reina católica. Pero ella supo ser asesorada por consejeros de la talla de Mendoza, Cisneros, Talavera o Torquemada. Hombres que no buscaban canonjías, sino la gloria de Dios.
Perón y la Iglesia argentina
Hoy justamente se cumplen 65 años de la primera presidencia de Perón. La Iglesia NO tiró la primera piedra, no buscó el conflicto, fue de la "otra" parte, que fue enfrentando principios morales y que encontraba en La Iglesia el reproche a ciertas actitudes morales. Creo que con la muerte de Eva, Perón comienza una "pendiente" y desenfreno moral en Perón que lo llevará a la ruina y que en aquél entonces La Iglesia, Obispos y Sacerdotes, no dudaron en denunciar, desde las publicaciones católicas, los púlpitos, etc., etc.. Es verdad eran otros Srs.Obispos y otros Srs. Curas..... tenían las espaldas "limpias" y podían denunciar, porque sabían que ellos no tenían nada que ocultar, nada de que se los pudiera acusar, salvo que fueran calumnias. Hoy no es así, ¿cómo no van a "abrirle las puertas del cielo" a un ex-presidente nefasto.... si el que hacía el elogio fúnebre es nefasto también y no tiene las manos tan limpias, tal vez no tenga pecados propios que claman al cielo, pero es "encubridor" y por tanto cómplice.... pero ese es otro tema. Volvamos a Perón y La Iglesia, no fue la Iglesia argentina que "abrió" el fuego, sí denunció oportunamente ciertas conductas inmorales.... y eso desató la ira del gobernante, que cebado por sus "ad lateres", consejeros (malos consejeros) lo llevaron a cometer o apañar los desmanes de la quema y profanación de las iglesias, no solo "la quema" como siempre se habla, sino "PROFANACIONES" del Santísimo Sacramento, como en la iglesia de La Piedad, donde las sagradas formas fueron desparramadas por el suelo y pisoteadas, y así en otras iglesias; en san Francisco desparramadas las cenizas de Fr.Luis Bolaños y otros...., en San Juan Bautista los tiros disparados desde el presbiterio, por la reja, hacia el coro de las Monjas Clarisas, que estaban rezando y que Dios no permitió que ninguna de las monjas fuera herida (sobre todo esto se editó "un folleto" de unas 15 páginas con fotos titulado: "Las ruinas lloran" y allí se detalla las profanaciones, los daños, y hasta el nombre de dos sacerdotes que fueron "apaleados", y uno murió poco después a causa de los golpes recibidos. Yo he tenido en mis manos ese "folleto" hace años), en San Francisco uno de los frailes, ciego, se salvó milagrosamente de morir quemado ya que quedó solo en el convento y el fuego llegó cerca de su celda, pero Dios los salvó. En la iglesia de san Juan Bautista (Monasterio de las Clarisas) en la parte de adelante estaba y está la Casa Provincial de los P.P.Bayoneses que tuvieron que saltar los muros de las casas lindantes para escapar de la "orda salvaje" y uno de los sacerdotes se quebró ambas piernas (testimonio del P.Ruiz). Si tiene oportunidad de hablar con algún sacerdote de aquella época (quedan pocos) que vivieron esas experiencias (yo conocí a varios y vi "las ruinas" al día siguiente). Algunos sacerdotes de origen español y que habían vivido la guerra civil en España estaban en verdad pensando que se repetiría lo de los rojos republicanos de España. Un grupo grande de sacerdotes y hermanos coadjutores y legos, fueron llevados a la Cárcel de Villa Devoto, yo he conocido muy bien a varios de esos sacerdotes ya difuntos (queda el P.Alfonso Malaisi , 90 años, pero lo tiene "incomunicado" sus superiores) y me contaban que hubo varios que no probaron ni agua por miedo a que estuviera envenenada, NO POR MIEDO A MORIR, sino que pactaron entre ellos (los sacerdotes encarcelados) que algunos "quedaran vivos" para ABSOLVER Y ASISTIR a bien morir a los que fueran muriendo, ¿tenían fe o no? Esto lo escribo tal cual me lo dijo el P.Manuel Suárez , capuchino, que murió en 1993 en la enfermería del Santuario de Nueva Pompeya, con fama de santidad, a él recurrían muchos sacerdotes y laicos en busca de la absolución sacramental y de consejo. Repito que no fue la Iglesia la que buscó el conflicto. Sobre esos tiempos hay muchas anécdotas que viví como joven de la Acción Católica y que me contaron los sacerdotes que las vivieron, hoy recuerdos risueños, pero en ese momento terribles circunstancias. Muchas "señoras gordas" salvaron imágenes de la Sma.Virgen y de otros Santos, sacándolas al día siguiente de entre las cenizas y exponiendo sus vidas, pues la policía "custodiaba" los templos quemados e impedía que se entrara o detenían (llevaban a la comisaría "presos" a los que querían salvar imágenes). Esas imágenes fueron después repuestas en las distintas iglesias. Creo, no estoy seguro, repito no estoy seguro, pero las cenizas de Belgrano,¿no fueron "desparramadas"? Pregunto, NO ESTOY SEGURO. Se repitió lo de España en cuanto a la quema de iglesias y destrucción de imágenes y ornamentos sagrados (litúrgicos) una de las fotos de ese folleto muestra a un grupo con casullas, estolas, puestos a forma de mofa. No se llegó a fusilar directamente a sacerdotes y religiosas o laicos, si "detener" por días u horas a sacerdotes, religiosos y laicos. Alguna de esas señoras y caballeros que salvaron y defendieron templos e imágenes, están vivos pero ya ancianos y no dominan éstos medios modernos como internet, por eso no aparecen más testimonios. pero se han escrito algunos libros sobre éstos hechos. En las provincias del interior no se quemaron iglesias si se persiguieron y encarcelaron (en comisarías) a sacerdotes, como en Córdoba. En una de las iglesias el Superior, después de los hechos de junio, habló en contra del Gobierno y se hizo una Hora Santa de reparación asistiendo Mons.Lafitte y a la salida, los fieles fueron reprimidos por la policía metropolitana (con los caballos) sable en mano..... desde entonces todos los domingos el 2sermón" de campanillas lo daba, desde "el púlpito" el superior y había un "falso feligrés" que iba a "tomar nota taquigráfica" (no había grabadores) del sermón. Un domingo, avisado el superior, hizo poner frente al comulgatorio y bajo el púlpito una mesa, una silla, un tintero, pluma y papel.... subió al púlpito y: "En el nombre del Padre y.....Amén. A ver al señor que viene a tomar nota de mis palabras lo invito a sentarse cómodamente y tomar nota....!!! El "espía" salió más que corriendo del templo.... luego el superiro fue detenido y llevado cual reo, con toda la comunidad, a la comisaría cuarta, en la calle Buenos Aires pasando la calle San Lorenzo, de la ciudad de Córdoba, donde además de tomarle los datos le dieron "una paliza" y mantuvieron a la comunidad detenida por días.... Así fueron parte de los hechos, contados por los que los padecieron.
Los restos del Gral. Belgrano
Los restos del Gral. Belgrano no pudieron tocarlos, porque el mausoleo los guardó celosamene y habrían tenido que demolerlo a martillazos antes de profanar su contenido. En cambio, las cenizas y huesos de don José Matías Zapiola, coronel de Marina, amigo íntimo de José de San Martín y ferviente partidario de la causa americana (esa que tanta rabia les da a los borbónicos...) que sostenía la monarquía tradicional que al final no se pudo dar; esos restos, digo, fueron a parar a la alcantarilla de la calle Defensa esquina Belgrano, a donde los vándalos custodiados por la policía peronista vaciaron el contenido de la urna que los guardaba.
Esto ocurrió delante de los ojos azorados de tres señoras argentinas que no podían creer lo que veían (y seguramente, de muchos otros testigos más); dos de ellas me lo refirieron a mí. Y yo a Ud. Ellas, como eran de familias de "señoras gordas", juntaron piadosamente lo que la reja de la alcantarilla no dejó pasar hacia los sumideros municipales, para devolverlo a la rota caja vacía; ahora repuesta en su sitio de la Iglesia y Convento del Rosario.
En cuanto a las "señoras gordas" que tanta grima dan a algunos participantes, sus pecados públicos contra el pueblo, el régimen y los señores Perón eran de tanta evidencia que no necesitaban demostración ninguna: 1) Mantener con sus malhabidas fortunas (o las más asquerosas de sus maridos) prácticamente TODAS las obras pías y de misericordia que se hacían en la Argertina. Pero como no tenían, ni necesitaban ni deseaban "asesores de imagen" ni "secretarios de prensa-ápolds", poca gente lo sabe y de los que lo saben, pocos lo recuerdan. 2) Proveían y mantenían prácticamente TODAS las Iglesias de la Argentina, las imágenes, los paramentos, etc. 3) Fomentaban esas sonsas chocarrerías como el Congreso Eucarístico Nacional de 1934, que se hizo famoso solamente por que participaron algunos milloncitos de personas, en muchos casos con confesiones realizadas en plena calle después de una vida de pecado... como lo cuenta el gorilón de Manuel Gálvez (que era un oligarca, claro) en una de sus más famosas novelas. Y todo de envidida anticipada contra El Líder, que juntaba kilómetros de adictos en "la Plaza" cada vez que decía alguna cosa de esas que no se olvidan fácilmente. El nombre de las organizadoras del Congreso Eucarístico se olvidó más rápido, mucho más rápido. No tenían "sentido político" estas pobres mujerucas. Y algunas, al final de su vida, tampoco tenían un céntimo, por que lo habían puesto todo para las obras de la Iglesia ¡qué atrasadas, que contreras, qué piantavotos! El general les enseñó que habia que guardar para la vejez...
4) Poner en Roma los morlacos malhabidos aquí, para edificar a todo lujo (para agraviar a los pobres, claro) la Universidad Gregoriana de Roma, construída totalmente con el peculio de la repugnante clase oligárquica argentina, a fin de que los hijos más míseros de estas tierras fueran a "estudiar de curas" en un suntuoso edificio que les recordaría siempre, siempre, siempre, sus humildes origenes. Y el Pocho, que era un príncipe, era... (claro que le gustaban demasiado las menores de edad; pero ¡al lado de los odiosos oligarcas eso no es nada!). Y Ella, la reina, recibida por Franco, por el Papa Pío XII, para cuyas ocasiones usaba biyuterí barata comprada de urgencia en la calle Libertá y unos trapitos modestos adquiridos en el Once, para no traicionar su compromiso con los pobres descamisados.
No quiero hablarle de las Iglesias de Buenos Aires, no solamente las de Copello, que son más de 140 y que se edificaron con la plata que generosamente y a espuertas le daban (¿Perón....?) las "damas gordas" de Buenos Aires o el horrible Santísimo Sacramento, o San Agustín, o el Sagrado Corazón (durante muchos años el templo más grande de América del Sur; ahora, el más grande de Buenos Aires) o la Basílica de Luján, también hechos con donaciones privadas solamente para humillar a los descamisados, o haciéndose enterrar en las Iglesias que ellas habían mandado edificar, para no tener que esperar su segura condenación eterna en la Chacarita.... O cualquiera de los viejos Hospitales de Buenos Aires, construidos por las comunidades extranjeras o por señoras gordas que no tenían donde tirar su platita mal habida, ni nada de todo eso le quiero contar. O la construcción de algunas centrales eléctricas de principios del siglo XX (las hay de fines del siglo XIX, con unos embalses que llaman la atención: seguro que usaron esclavos para excavarlas) para dar luz eléctrica a las suntuosas mansiones de los ricachones y unos míseros miles de kilovatios que se regalaban a los pobres para humillarlos. ¡Qué bien los trató La Señora al hacerles ver quién mandaba en la Argentina! Si hasta algunos déstos garcas tuvieron que cerrar sus fábricas... lástima que los que tuvieran que emigrar no fueran los dueños, sino los compañeros que se quedaron sin trabajo.
No quiero terminar sin recordar los horrorosos y humillantes "barrios de casas baratas", cuya sola mención me destroza el corazón por la rabia, construidos por una gente presumida que solamente se miraba a sí misma como modelo y obligaba a los arquitectos a edificarlos copiando en chiquito sus lujosas residencias, sin comprender cómo esto era una ofensa terrible al pobre; ¡cocinas, baños, garayes para pobres sin auto, tres piezas!. Y todo ¿para qué? para que ahora, los biznietos sin un cobre se vayan a vivir ahí... Esta ha sido una ofensa que solamente la sangre, los monoblós como Fuerte Apache, esos de los planes del Brujo, y "la villa" permitieron superar.
En fin; pienso "de que" está claro el enorme beneficio al país que fue "aquella época" y la suerte que tuvimos de desembarazarnos de una oligarquía argentina que se creía superior solamente por ser descendiente de los guerreros de la independencia o de los conquistadores del desierto (solamente traición al "Rey legítimo" y matanzas de inocentes, después de todo), para que nuestros recursos quedaran en manos de los trabajadores argentinos, como "el Taita" Gelbard, "el Pampa" Broner, Macri (¡sí, el papi del Chulo éste!) y tantísimos otros más que, no es que no recuerde por ingratitú, sino que no sé cómo se escriben o pronuncian sus apellidos. Y para asegurarnos los beneficios, "para nosotros y para nuestra posteridá" posterior, de esta magnífica demoKracia donde el pobre, el humilde, el trabjador, el niño (sobre todo por nacer) y los ancianos (sobre todo "por morir") han sido dignificados como se merecían.
Y sobre todo: el Triunfo apoteósico de Nuestra Santa Religión inagurado por el General con su señera e inolvidable acusación a "los malos curas" de entonces y de todos los tiempos. Aunque en realidá, los curas son malos en todos los tiempos, sobre todo si a uno le recuerdan esas cosas de la Moral preconciliar... en fin, dejémoslo ahí.
Un Peronacho desiempre
Me parece, con el debido respeto
a las personas que padecieron bajo los gobiernos de Perón (mi abuelo y mi padre estuvieron presos) que se necesita un análisis más lejano y objetivo de las cosas. Creo que esto será tarea de una generación que no esté marcada por la época.
Sr. Marcelo, usted tiene razón
Acabo de leer su comentario y creo que usted tiene razón. No tengo la edad como para haber sido testigo de aquellos tiempos. Pero he leído y estudiado la situación. NO SOY PERONISTA, pero es cierto que los clericales se aliaron a sectores liberales y masónicos. No tuvieron la "cintura" política para manejarse habilmente frente a la inescrupulosidad de Perón. Prefirieron una confrontación torpe, a destiempo, dejándose influenciar por fracciones opositoras de origen radical, socialista y liberal. Sectores que en otros tiempos futuros darían aprobación al divorcio, al casamiento homosexual y sin duda al aborto. Sectores nefastos que junto al peronismo han dado dias de luto, robo y vergüenza a la Nación.
Sólo el NACIONALISMO -que nunca tuvo la oportunidad de gobernar- salvará a la Patria.
"Opinión personal" sobre "Opinión personal"
Me parece, y por eso es "otra" opinión personal, que no es tan así la realidad del clero y Obispos de los años 40, 50 y 60. En los años 40 y antes también, hubo grandes Obispos, no "prebenderos", que tenía fe verdadera y visión sobrenatural y que a Perón le faltaron buenos consejeros, un ejemplo Borlengui, que fue Ministro del Interior fue el que mandó "quemar" las banderas después de la gran manifestación católica del Corpus de junio del 55 y allí comienza toda la desinteligencia entre el Gobierno y la Iglesia, con la quema de las iglesias en Buenos Aires, se hizo un "muñeco" que representaba al Pbro.Carbone (párroco entonces de Santa Rosa) que había hecho declaraciones fuertes desde el púlpito (y esta vez SI, DESDE el púlpito que se usaba en aquellos años) se lo amenazó de muerte, el "muñeco" fue vestido con sotana y lo colgaron en una horca con un cartel que decía: "SI SIGUE ASÍ EL DE SANTA ROSA ACABARÁ EN LA FOSA" (esto lo vi yo). La expulsión del Nuncio Mons José Fietta y de Mons.Tato (que según fuentes confiables, a Mons.Tato, secretario del Nuncio, se le "abofeteó" por "haberse negado" a canonizar a Eva Perón). Mons Tato creo que fue uno de esos Obispos que tenían fe y que no quería aprovecharse de Perón. Se habló del Cardenal Antonio Caggiano (que fue el primer sacerdote, de Rosario, que cuando el Papa Pío XI fundaba la Acción Católica, es enviado a Roma para interiorizarse de todo lo referente a este "nuevo" movimiento) también creo que fue hombre de fe, visión sobrenatural y que rigió la Conferencia Espiscopal, recién creada por las disposiciones del C.V.II, lo mejor que pudo; cuestionó en esas primeras reuniones el "Novus Ordo" y sobre todo las palabras de la consagración, el "pro multis" que había sido traducido "por todos", ¡mire.... ahora a tantos años el Papa Benedicto XVI le dio la razón! Mons. Lafitte, Hanlon, Miguel de Andrea, Leopoldo y Alfonso Buteler (mencionados en esta página), Ramón y Filemón Castellanos (nombrados también en ésta página de Panorama), Di Pasquo, Anunciado Serafini (el "misionero"de la Virgen de Luján, pues la llevaba a dónde iba),Tabella, Froilán Ferreyra Reynafé, Rodríguez y Olmos, el Cardenal Copello, Muguerza, el cardenal Fsolino, Gómez Dávila, Sansierra, Tortolo, Mons.Antonio Rocca ( que durante años y años, fue Obispo de Augusta y Auxiliar de Buenos Aires y murió en 1979, muchas estampitas y devocionarios tienen el imprimatur o la concesión de "indulgencias" firmadas por él) y hay más, creo que todos éstos tenían una mirada sobrenatural, no buscaron "canongías" y muy contrario a los que hoy se "embanderan con los pobres" y la cuestión social, aquellos fueron pobres, austeros y trabajaron por los pobres. Yo no soy experto en "política" y en la biografía de los políticos, pero Perón estuvo en Roma, antes del 45 y conoció a Mussolini y lo admiraba, copió cosas de Mussolini; pero como la mayoría de los políticos y los que llegan al poder, les empieza a carcomer la soberbia y el gusto por estar "arriba" ("en la espuma de la cresta de la ola") no pueden ver que la Iglesia ( el Papa, Obispos, Sacerdotes....) tengan más influencia en el pueblo que ellos y allí comienza la persecución....Creo que a Perón, muerta Eva, los que le rodearon.... ambiciosos de poder y riquezas, poca moral (la moto, "Vesppa", del "pocho" y las jóvenes estudiantes.....???) veían en la Iglesia una barrera..... (siempre los políticos, de antes y de ahora, se rodean de "Ministros", "Asesores".... que NO LES HAGAN SOMBRA, que sean menos "despiertos" y que les rindan cultoy pleitecía, sean obsecuentes y les lean "El diario de Yrigoyen". Creo que Perón no se salvó de eso y por eso.... permitió, otros dicen "mandó"???, quemar las iglesias para amedrentar a la Iglesia....(que le había dado una bofetada con la "prohibida" porcesión del Coprus) y le fue mal; "Las puertas del infierno no prevalecerán..." Palabras de Jesucristo. En fin, como le decía ésta es mi modesta opinión, hubo Obispos buenos en es época, sacerdotes y religiosos llenos de fe y de visión sobrenatural; y como en uno de los post, se decía que Eva Perón y Perón recibieron de la Orden Franciscana la mayor prueba de distinción en la "Carta de Hermandad" gracias a un frailecito, Fr.Pedro (un hermano lego, cuyo apellido ahora no recuerdo) que les hizo recibir el Sacramento del Matrimonio y que trató de llevarlos a la fe (no buscando sólo prebendas.... pero.... Fr.Pedro conseguía del Gobierno todo lo que se le pedía, si tiene el video de la llegada de Perón en 1973, es el fraile que va a la escalerilla del avión a recibirlo a Perón) , recordemos que el Papa Pío XII recibió en "audiencia" a Eva en su gira por Europa, "desairando" así a las "señoras gordas", como Ud. dice en su comentario ( que habían mandado mensajeros en contra de esa audiencia). Es una constante, todo el que llega al "poder" y actualmente, esto ocurre DENTRO de la Iglesia...., se creen "dueños del mundo", se creen "dioses".... y comienzan los desaciertos, los desastres..... Le repito no soy experto en historia de la política y de los políticos, pero me parece que todo lo ocurrido en las dos primeras presidencias de Perón.... fue así, hay que ver. Sí felicito a Perón, en la última presidencia 1974, cuando no sólo hecho a los jóvenes "imberbes" montoneros y demás de la Plaza de Mayo (hoy hecharía a la Bonafini y compañía...) sino que al grupo de "sacerdotes para el tercer mundo" (que así se autodenominaban, Mujica, Puigjane,.....) cuando tuvieron una entrevista con Perón en ese 1974 y se ofrecieron a hacer una revolución con armas, Perón les dijo: "Muchachos, sean buenos sacerdotes.... digan bien la misa, bauticen....." (sic) o sea les dijo, "sean curas y déjense de j....." esto me lo dijo uno de los sacerdotes allí presentes y que luego.... casi se suicida (con un tiro) porque.... "El General" no los había apoyado en su "proyecto de vida"..... En fin, allí si que estaba la miseria de "parte" de la Iglesia argentina....
La verdad la historia en sí,
La verdad la historia en sí, no me gustó demasiado, esperaba más luego de tanta introducción, y, la historia, no alcanzó a anular la extrañeza que me produjo de entrada ese "hablemos de mí", o "los nosotros" en ese intento de "construir prosapia". Me tiene los hurones por el piso.
Eso, pero no es nada grave. No hablaré de mi genealogía (¡la genealogía de los ¡cobardes!! saltará alguno).
No importa, digo..., son "pavadeces", ni muy muy ni tan tan
A-nónimo
Y la anédota..?
Es cierto lo que dice "anónimo", la historia vale por lo que vale pero la "anédota" se va para los tomates. El fulano debe haber sido un masón de aquellos que quería pasar el tema social del casamiento y el cura - bien jodido como debe ser- lo ensartó y no le permitió la chicana. Tuvieron más de treinta años para buscar otro y no lo hicieron. Toda esa perorata falsa de civismo masón sobre lo bien que vivía el cura y si mantenía la hermana y esas yerbas, era un ataque remanido y le deben haber calentado la cabeza al cura que de por sí era de pocas pulgas. Yo estoy por el cura (entiendo que la historia es para tomar partido ¿o no?), que cuernos. Es un relato particular de un asunto particular. La posterior derivación de la "anédota" de que por estas gotas aquellas tormentas, me resulta un tanto traída de los pelos, y ni que decir el andar derivando que las mismas tendencias van llevando del antiperonismo al modernismo. La Iglesia no debía subir al carro de Perón ni al de Mussolini. Pero paremos ahí. Mantengámonos en el cuadro que se pintó en el artículo que no da para más, y que lleva la impronta del cariño que carga la balanza para un lado - es normal y aceptable- pero el cura demostró una cosa: a los cónyuges les importaba un bledo el sacramento... y en esas condiciones, no los debía casar. Si tanto les molestaban las pompas eclesiales, pues que no las pidan y cagoentodos, y si las quieres, plántate de rodillas en el confesionario y escupe tus miserias ante el cura, y no me vengas conque el cura las va a ir diciendo por ahí que eso no sucede, lo que te jode es demostrar que sos cien veces más falso que el cura y te da bronca que él te va a perdonar y vos no. ¿Que porqué debía ser ante él? Más claro echale agua, viejo ladino; esta es tu parroquia y tenés que reconocer la jurisdicción y la legalidad de la Iglesia, que es lo que más le escuece a estos masones. Chan chon. DARDO
DON DARDO, ¿NO HABRÁN DAO EN
DON DARDO, ¿NO HABRÁN DAO EN EL BLANCO?
1. La cuestión propiamente católica queda totalmente de lado, dado que nunca se casaron ("por Iglesia").
2. Queda como nexo fundamental del enlace (y además, feliz, ¿33 años estuvieron, hasta que murió el prócer?) el trámite civil.
3. Tanto es así que directamente Dios, "bendijo a los nuevos esposos", según "el relato" porque a los nueve meses justísimos del día, nació el primogénito, indicio de que "aquel día funesto concibió la abuela".
4. Todo "el relato" lleva a que uno (y yo caí en la trampa) soslaye el hecho de que no se casaron nunca. No es que no me dí cuenta, pero enseguida tomé un atajo interpretativo, algo así como "¡después de cómo les cayó lo que hizo el cura!"
5. El argumento dado por el cura está expuesto de manera claramente ridiculizante, con lo cual el testimonio de lo que dice el cura, es soslayado por cómo éste es presentado. ¿Y si fué así, que verdaderamente le saltó la térmica? El tema, claro, es si tenía motivos para que le saltara o si la falla era una grave debilidad del circuito. Si todo fué una patraña del prócer, era como para que le saltara la térmica. Sobre todo cuando el (entonces) sorete, lo quería extorsionar con toda la presión social del momento. ("sorete" es una palabra síntesis para denostar una actitud que el susodicho habría entonces llevado hasta la tumba, por favor, no se malinterprete, no es una falta de caridad, para que a nadie le dé mucha tristeza...).
6. Lo que uno, por atajo interpretativo soslaya (yo por gil, porque la verdad es que creí en lo que dijo el abuelo prócer del prócer escritor) es preguntarse ¿y si fué así lo que dijo el cura, con lo cual estaba ante un burdo y mentiroso hijoeputa? El cura dijo que él confesaba en la Catedral. ¿Porqué no pensé que don usieto pindonga era un mentiroso (no sólo que mintió, sino que "era un mentiroso" porque lo defendió con arte, mito, y tradición)?
7. Esta frase "Entonces el cura arremetió con inquisitorial estilo ¿Dónde se confesó Usted?". Don Alberto dijo que fue en la Catedral, a lo que el cura inmediatamente comenzó a los gritos de escándalo manifiesto: "Miente, miente ... !!! Usted miente !!! Usted no se confesó nada, ... porque allí, en la Catedral, el cura confesor también soy yo; el que se sienta en el confesionario siempre soy yo, y a Usted, no le he visto, no le he escuchado..." Ahora me da para pensar que mintió como un niño (en el mejor de los casos como un niño) al que lo pescaron in fraganti, se inventó eso, le salió mal, y al cura le cayó para la mierda, como corresponde a que le mintieran así, en la cara -sobre todo en ese entonces-. Pero después el tipo le mintió a su mujer, para desentenderse de su responsabilidad en el desenlace de no haber tenido enlace. Y eso de la penitencia..., tiene un final interesante con su autoabsolución: ya se sentía justificado y perdonado, porque con certeza moral, buena intención había tenido.
8. El "desliz" del "relato" de mencionar inocentemente a la logia... y la exculpación del prócer por haber ido alguna vez..., y el centro del mismo (del "relato") de hacer quedar como el tujes al cura (es cierto que podría zafar la Iglesia porque el colgar la sotana -si usaba- por parte del cura podría usarse para exculparla al haber demostrado "no haber sido digno"), centra la atención negativa en lo católico.
9. El tema no es que no se confesó con el cura ese. El tema es que NO se confesó, y además LE MINTIÓ AL CURA.
10. A esto lo pongo per codere, pero vaya como "símbolo" (chacotero) o ficción
orient
adora de que no hay que tomar muy en se
rito ni dejarse
escocer
o cosa parecida por esta historia, (así que en todo caso, tómese por "pavadez", esto incluído, por supuesto) pese a lo
franc
amente que la misma es presentada por su autor, y acaso con esto que cito jocosamente llega al superior
grado
de síntesis que como objetivo de la misma tuviera:
"durante los treinta y tres (¡Ohhh!) restantes años que duró el matrimonio, ... mantendría doña Teresa Mosca de Usieto la ilusión de casarse regularmente por la iglesia"
Lo que sí, todo el "relato" rezuma a mis ojos, un "humilde" engreimiento que mete un poco de asco (por lo empalagoso, ¿vió?), y lo de la masonería, ya lo voy viendo aunque en eso soy poco léido (aunque no tan poco).
Salutes
A-nónimo
Tiene razón y no tiene razón
Nadie está obligado a confesarse con tal o cual persona. Ahora bien, como aclara el comentarista el masonuelo tuvo 30 años para encontrar otro cura que lo case.
Además quien relata el episodio es parte, por lo tanto poco creíble cuando sólo absuelve a sus parientes como inmaculados y al resto los condena sin piedad.
De todos modos es claro que ambos (cura y masón) no pueden tener razón pero sí ambos pueden estar equivocados.
Recordar que de internis no juzga la Iglesia.
CA
Claro que no hay que subir al carro
sino más bien cabalgar al costado del carro.
ni cerca
del carro
Asombrosa estupidez
Nadie se quiere "manchar", solamente estar a la expectativa para luego condenar. Eso no es luchar por el Reinado Social de Nuestro Señor. Es una mera lamentación por haber nacido en el siglo equivocado...
No termino de entender
lo de asombrosa estupidez, así que no voy a darme por ofendido (quizá no entiendo por estúpido). Lo de "mera lamentación por haber nacido en el siglo equivocado" es un viejo y remanido reproche historicista de los grandes cultores del fait accomplie. Lo que sí me lamento es haber nacido en un siglo que se ha equivocado. Volviendo más arriba; sí puede hacerse historia sobre Perón, hay que librarse de pasiones simplemente. Otra cosa es que haya algunas personas con las que no pueda hacerse este esfuerzo histórico. Problema de ellos. DARDO
LA HAGO FÁCIL, ASI DARDO ENTIENDE L´ENJEU
LA MAYOR EXPRESION DEL COLONIAJE
LA ADQUISISION DE LA PLATAFORMA EXPLORATORIA GENERAL MOSCONI, JUNTO CON LA NACIONALIZACION DE LA BOCAS DE EXPENDIO DEL COMBUSTIBLE, FUERON ACTOS DE INDEPENDENCIA ECONOMICA QUE NOS LLEVARIA A UNA VERDADERA JUSTICIA E INCLUSION SOCIAL, QUE LLEVARA A CABO EL GOBIERNO PERONISTA EN LOS 70.
PERO AL IGUAL QUE YACIRETÁ, LE TOCO EL ACTO SUBVERSIVO MÁS INFAME DE LA HISTORIA NACIONAL QUE FUE EL GOLPE DEL 24 MARZO DEL 76 QUE GANO SU GUERRA INTERCAPITALISTA A LOS IDIOTAS UTILES DEL MARXISMO. LO PRIMERO QUE REALIZARON LOS CHICAGO BOYS FUE LA DESNACIONALIZACION DE LAS BOCAS DE EXPENDIO DE COMBUSTIBLE... Y LAS POLITICAS DE EXPLORACION PETROLERAS EN OFF SHORE QUEDO EN LA NADA. A LA PLATAFORMA QUE SERIA ORGULLO DEL SENTIR NACIONAL SE LA ANCLO FRENTE A LAS COSTAS DE MADRYN Y ALLI SE LA DEJO INACTIVA....
LUEGO EN EL 83, LLEGO LA DEMOCRATY, DEL VIRREY MILITAR PASAMOS AL VIRREY CIVIL Y DEMOCRATICO...mmmm...EL NUEVO VIRREY NO HIZO NADA. PESE A TENER SERIAS DIFICULTADES DE CAJA NO PUSO EN MARCHA EL PROYECTO DE LA PLATAFORMA. QUIZA MUCHOS ECONOMISTAS DIRAN QUE ERA UNA LOCURA LARGARSE AL OFF SHORE, PERO ESTE ASPECTO DE SOBERANIA LO IGUALO AL GASODUCTO GALLEGOS BUENOS AIRES DEL 52...TODO LO QUE SEA AFIANZAR LA INDEPENDENCIA ECONOMICA ES LOCURA, TANTO PARA LA PRENSA VIRREYNAL COMO PARA LOS ECONOMISTAS QUE ELLA MANTIENE.
ENTREGAR EL PATRIMONIO NACIONAL, MAS EL SUBSUELO, "ES DE GENTE SERIA Y TRAE INVERSIONES EXTRANJERAS" (LA MENTIRA MAS GRANDE) E "INSTALAR EL ART 40 DE LA CONST DEL 49, ES DE GRONCHO PERUCA Y ES DE APLICACION IMPOSIBLE" ...
LO CONCRETO ES QUE LOS VIRREYES QUE SUCEDIERON AL ALFONSO HICIERON MUCHO MENOS, SALVO EL BEDUINO TRAIDOR QUE LO PRIVATIZO TODO, DEJANDO AL HEREDERO "MARXISTA" DE M DE HOZ, N.K.
TODO ESTO PARA QUE LOS CONSOLIDARA Y ENTREGARA EL SUBSUELO HASTA FECHAS POR DEMAS INCIERTAS, INCLUIDAS EL OFF SHORE DEL GOLFO DE SAN JORGE.
PENSAR QUE MR DAS NEVES CRECIO VIENDO LA PLATAFORMA PRESA DEL VIRREY VIDELA, DESDE LAS COSTAS DE RAWSON O DE MADRYN (YO LA VI EN LA EPOCA DEL VIRREY ALFONSO 1988), Y QUE NO HICIERA NADA CUANDO LLEGARA AL PODER, MAS LO AGRAVO TODO....PERMITIO CON LOS NUEVOS CONTRATOS QUE LA MANO IMPERIALISTA LLEGARA AL MAR.
SEÑORES, COMO PODRÁN APRECIAR LA IDEOLOGIA ANGLOMARXISTA EXISTE. ESTÁ EN EL PODER Y PARA MUESTRA DE ELLO ESTÁ LA HISTORIA DE LA PLATAFORMA DE EXPLORACION GENERAL MOSCONI, ADQUIRIDA CON VISTAS A CONCRETAR UNA PATRIA JUSTA LIBRE Y SOBERANA, PERO LA LLEGADA DE LA EPOCA VIRREYNAL DESDE EL 24 MAR 76 HASTA LA FECHA HA ECHADO POR TIERRA LOS SUEÑOS DE ESA PATRIA GRANDE.
Librarse de pasiones
el problema es librarse de las pasiones, cosa que habitualmente ocurre con el paso de las generaciones y el surgimiento de espíritus suficientemente generosos como para ver el error y el acierto allí donde los hay, y fervorosos por la verdad .
Pero no se ofenda, no lo digo por nadie en particular. Considero una tara conceptual, que aqueja a personas, a veces muy dignas de respeto en otros y muchos otros temas, esto de no hacer ni dejar hacer a los que quieren trabajar en el orden práctico por el Reinado Social de Cristo. Particularísima reacción inmediatamente elevada al orden de los principios, cuando en el peor de los casos podría ser una disidencia en el de las cuestiones prudenciales. Tampoco falta la acusación de oportunismo o traición a los nobles e impolutos principios contra quienes "descienden" al combate.
No tema, me doy cuenta de la importancia de conocer, proclamar y transmitir esos principios doctrinales. Pero esto no basta, hay que aplicarlos a la vida práctica como se pueda, donde se pueda, empezando por la familia y luego en cualquier instancia del Estado donde se pueda hacer algo. Es un deber.
La más terrible falencia católica con muchos regímenes ha sido el condenarlos en lugar de corregirlos de un modo efectivo, como se corrige a una persona descaminada. Acuso en particular al clero de la época de la que venimos hablando de haber desperdiciado oportunidades extraordinarias para la restauración de un orden social cristiano, al condenar a Maurras, a Mussolini, a Perón, (no pretendo equipararlos sino solo en este aspecto).
Se podrían haber minimizado los conflictos. En cambio se hizo lo necesario para producir mayores tensiones y luego asociarse (allí sí, sin asco alguno) con sectores liberales e izquierdistas para producir su ruina o su caída, sin que les importara o parecieran haber considerado las consecuencias de haber precipitado esta caída, o en manos de quien iba a quedar el poder, o quien iba a sustituir esta influencia. ¿Llamaría a esto aplicación de los principios tomistas?
Por otra parte, no creo que pueda considerarme (ni Ud. a mí ni yo a mí mismo) un cultor de fait accomplie, de modo su comentario lo tomo a modo de curiosidad histórica, no de argumento. Lamentarse de haber nacido en tal siglo, tal país, tal familia, con tal cuerpo, en tal año, con tal sexo.... Humm. No es propio de un alma cristiana. Coincido en que uno puede lamentar los errores del siglo, pero en un tren menos especulativo, al menos para algunos llamados a la acción, se impone como deber una colaboración práctica a fin de corregir esos errores, o al menos atenuarlos.
Quien ciego ante ciertos personajes o hechos se paraliza, queda en estado de estupefacción, en una asombrosa estupidez. Esto vir, habría que decirle. O, no llores como mujer... etc. como le reprocharon al último rey moro de Granada.
Dejo de ser un alma cristiana
Estimado Moderador: Sería bueno que lea El Magnánimo de Aristóteles y vea que hay ciertos momentos en que lo práctico y lo político, es hacerse a un costado de una política que resuma corrupción en sus ideas y en sus costumbres. Muchas veces la vanidad (más que las buenas intenciones) nos hace pensar que un cierto "colaboracionismo" con algunas tendencias, que más que "potables" lo que tienen es la virtud de ser "penetrables" (súcubos para mejor gráfica), permitirían de nuestra parte agregar un mejoramiento de la situación. Lo que en el fondo queremos es no resignarnos a ser nadie. Me he explayado en esto en un artículo en Argentinidad que se llamaba "La tentación del Entrismo". No dudo que la gran tentación del Peronismo ha sido esta "penetrabilidad" que en todos los casos ha engullido a los que han entrado para luego digerirlos y convertirlos en detritus. Fascismo y Peronismo son resultados de los vicios del pensamiento moderno y haber construído sobre ellos era edificar sobre arena. La Acción ´Francesa era otra cosa. Era el pensamiento Tradicional, y usted quiera que no, los junta de manera inaceptable y con intención de confundir. No fue un mismo error de la Iglesia en los tres casos, en uno fue un error y en los otros dos un acierto.
He dejado de ser un alma cristiana por lamentarme de mi siglo, calculo que Cristo dejó de serlo en su lamentación en la higuera ( entiendo que no hace falta aclararle que simbolizaba su Patria y su Tiempo) . También lamento mis vicios y mis pecados, pero esto parece no ser cristiano tampoco. Quiero recordarle que las lamentaciones es un estilo literario bíblico, aunque pueda ser que según su criterio no sea católico y le concedo ser el árbitro de lo que es o no es un alma cristiana.
También acepto que he hecho muy poco o nada por un Orden Cristiano y en algún momento he perdido los datos de su eficaz acción en este campo que sería bueno me recuerde. Pero no con esto quiero hacer decaer su "autoestima"; si el balance no es gran cosa, no es su culpa. El siglo es adverso y los procesos históricos muy fuertes en sus pendientes. Mis pocas fuerzas y virtudes las aplico para mantener los mios en curso de la Patria Celestial y mantener incólumes los principios que guian esa tarea, lo que no siempre puedo. Lo de salvar la Patria y la Humanidad lo dejo para tipos más valiosos. Pero suelo ver, en estos, que normalmente en ese esfuerzo que a la larga resulta estéril, suelen perder a los suyos y a sus principios.
Sin embargo debo coincidir en una cosa, mucho antiperonismo resulta de ese "asco" por la chusma que resuman las señoras gordas de maridos liberales y terratenientes a las que usted alude, pero la gran razón del peronismo se basa en ese asco por las señoras gordas que nace en el resentimiento y la envidia por sus modos y sus bienes. Para un orden social, resulta que son mejores las gordas paquetas que la chusma indisciplinada, aunque a mi también me resulten estúpidas y me divierta cuando la chusma les aplasta las flores de sus jardines. Pero sepa una cosa. Son malas pasiones de gente pequeña.
Al viejo maestro Alberto Falcionelli un día un amigo le dijo que quería entrar en política para poner su grano de arena, a lo que chusco contestó "Pego queguido, ¡si no tenés ni teléfono!"
Querido moderador, en la medida que lo crea conveniente, devuelvame mi alma cristiana. DARDO CALDERON
Su alma cristiana
Estimado Dardo,
Ud. insiste en llevar este intercambio al plano personal y yo insisto en mantenerlo en, al menos, las referencias impersonales. De modo que trataré de responderle sin aludir a Ud. más allá de lo necesario.
NO estoy en favor del entrismo. Digo que cada cristiano debe acompañar en su tiempo, desde donde pueda, todo aquello que favorezca el reinado Social de Jesucristo. Promoverlo, acompañarlo y encauzarlo allí donde se haya torcido y sea posible enderezar. Tal vez ni ud. ni yo estemos llamados a un lugar relevante, pero eso no nos exime de hacer lo posible, ni de la obligación de evitar los obstáculos intelectuales a quienes sí tienen la vocación y la posibilidad de desempeñarse en lugares más relevantes.
Respecto al peronismo, etc. que se fue la causa de esta disputa, y a propósito de su invitación a una discusión objetiva y desapasionada, no podemos plantear las cosas en términos de "chusma" o de "señoras gordas". Me sorprende que proponga una cosa y luego se despache con otra. Encuentro en ello una cierta apasionada falta de objetividad.
NO puedo favorecer el resentimiento de clases, como es obvio, sino lo contrario. Si el resentimiento fue parte de la relación peronismo-antiperonismo creo que en gran medida faltó, y este es el nudo de mi argumentación, la buena influencia de la Iglesia sobre todos, porque todos son sus hijos, para limar asperezas, encaminar lo descarriado y en definitiva hacer prevalecer la caridad y la verdad. Pero lo que sucedió en cambio fue que la Iglesia de los 50, al menos sus directivos, tensaron más la cuerda social para entregar todo luego a los enemigos de la Patria y de la propia Iglesia. Y luego, en los 70 vovieron con igual oportunismo con un discurso tercermundista de izquierzas, para lanzar a toda una generación justamente indignada por la brutalidad del régimen post peronista a una aventura de "socialismo evangélico".
Ni antes ni después el clero estuvo en su lugar. Ni acompañó las justas aspiraciones de la gente, moderando con su influencia el resentimiento de los estamentos más sufridos de la sociedad argentina, ni atenuó los prejuicios de clase de los ricos, ni encaminó a los dirigentes del nuevo régimen para contribuir a la moderación y a la concordia. Simplemente se alineó cuando tuvo suficientes excusas y movilizó a los que nunca había persuadido de formar parte de un orden social cristiano, que ahora se dejaron manipular con la fantástica idea de ser los "mártires del tirano". No conozco ningún mártir... Los muertos fueron los del otro bando.
No podrá negar Ud., me parece, que la caridad estába muy alejada de las clases sociales pudientes, fueran estas terratenientes o industriales. Y había alguna excesiva complacencia del clero influyente para con los más ricos. Algo predecible, repetido a lo largo de la historia en distintas épocas y que no me causa ninguna sorpresa. Algo que se ve hoy en día, inclusive, con demasiada frecuencia, cuando lo políticamente correcto es "estar con los pobres". Declamamos a los pobres y hacemos negocios con los poderosos. Ni un rastro de santidad, todo oportunismo y acomodo.
Mi argumento es mucho más sencillo que cualquier disquisición técnica sobre el arte de hacerse del poder. Yo planteo la buena influencia evangélica en las clases dirigentes, en el pueblo sencillo, en la sociedad toda. El testimonio de los sacerdotes y laicos, que puede ser recibido por cualquiera, porque es parte de la tarea apostólica a la que todos estamos llamados. Ir a las cosas concretas y obrar conforme a una buena inspiración evangélica. Si hay que ayudar al pobre, defender al propietario contra la exacción del poder o del tumulto alentado por la demagogia o el odio de clases. Si hay que enfrentar la injusticia, que normalmente recae sobre los más débiles. Si hay que denunciar al corrupto, con nombre, apellido y pruebas...
Pero sobre todo cuando una forma política que tiene los elementos naturales necesarios como para ser materia prima de la obra cristiana, cuaja y recibe apoyo popular, proceso que no ocurre de un día para otro normalmente, allí debe estar la influencia católica encaminando lo que se pueda, como se pueda. No hay que practicar ningún entrismo, solo una sana influencia moral y doctrinal. Y manifestar espíritu de servicio para el bien común. Ni entrismo ni partido católico. La influencia del Evangelio.
No entiendo qué impide a los católicos sumarse al bien común, siquiera en el nivel municipal. Para luego no tener que lamentar que se ha hecho del barrio un lugar inhabitable sin que hayamos hecho nada concreto para imperdirlo.
Las lamentaciones pueden ser un género literario, lo mismo que la égloga o el cantar de gesta. Me parece que esto no aporta nada a la discusión. Ni oirá hablar de mi actuación pública porque no tiene ninguna relevancia pública. Pero no le esquivo el bulto a lo que esté en mí hacer por el bien común. Calculo que Ud. tampoco. ¿Estamos en la senda del entrismo?
¿Y si invitamos a nuestro confieles y entusiasmamos a nuestros hijos para ser cristianos servidores del bien común, activos propagadores de la ciudad cristiana, de cuya realización depende en gran medida la salvación de las almas? Ceñirse a los deberes de la familia es necesario pero no suficiente. La familia es imperfecta, necesita del Estado. Y el Estado será más o menos cristiano según lo que nosotros hagamos por él.
No deseo contestar puntualmente a todo lo que ha dicho, porque no es ese el espíritu de esta polémica. Yo no abro juicio sobre Ud. ni sobre su alma cristiana. Ni sobre lo que ha hecho Ud. por el bien común. Le pido que no ironice sobre mí.
Alma recuperada
Querido Marcelo: Tengo por vicio la ironía y Ud cierta petulancia sentenciosa. Con toda sinceridad, son muchas sus virtudes para aquejarme de su estilo y por sobre todo, son demasiadas las coincidencias para malquistarme por pequeñeces. Tire con lo que tire, no dejaré de estimarlo.
Le suelo salir al cruce por variadas razones, la primera porque es casi imposible lograr una conversación con gente inteligente y Ud me da ese gusto. La segunda es que, y en eso le doy la razón de la acción, no quiero caer en el error de dejarlo hablando solo por no molestarlo. Es grato discutir con los amigos y seguirse queriendo. Y por último, a los demás que leen, es bueno que sientan otra campana.
Es vicio común en gentes de bien el pensar cómo hubieran sido las cosas si se hubieran hecho de otro modo, y a partir de este esfuerzo imaginativo, creer que podría haber sido bueno lo que sin duda terminó siendo malo, y terminar creyendo que en realidad fue bueno. Ese gérmen maravilloso que Ud ve en el peronismo y que se malogra por la mala tendencia de la Iglesia Argentina (y de otros) , creo humildemente que es un espejismo suyo. El peronismo derivó en lo que tenía que derivar y la Iglesia le pegó (en su momento) el golpe que tenía que pegar con todos lo errores y los vicios que la aquejaban. Era lo que había. No me inquietaría si su esfuerzo quedara en la lamentación de lo que no pudo ser por culpa de otros y no pasara de una nostalgia; si no fuera que intuyo que tras ello existe la peregrina idea de que ese gérmen todavía existe en algún lugar del peronismo o de la entelequia que suele llamarse "pueblo argentino". No veo en el peronismo de antes ni de hoy ningún elemento natural para ser materia prima de otra cosa que no fuera lo que dió. También me asusta esa tentación de "influir" en las clases dirigentes. Son todos unos hijos de putas sin remedio de los que hay que alejarse como del sida. Deje ese trabajo para el Opus que algo puede intercambiar. Nosotros nada tenemos para dar a esa caterva de cabrones. En lo que respecta a mi municipio, desde ya se pueden ir todos a la misma mierda, montón de coimeros y ladrones que medran de la adulación y corrupción de las gentes simples para obtener el voto. Todo al punto que no se si encuentro diez justos.
Se que es casi imposible subsistir en familia sin el estado. Pero sepa que justamente esa es la prueba de la hora. Como la Fraternidad, o mejor dicho la Tradición, tendrá que subsistir sin Roma. Y hasta los justos caerán si no se acortan los tiempos.
Lo suyo está plagado de poesía, de anhelos, de pensar que pudo ser mejor y que puede hacerse algo en el plano social. No hay más Patria, no hay más sociedad, no hay más pueblo, la Cristiandad se acabó como religión, como civilización y como cultura. El Papa encabeza el engaño ideológico, el magisterio ha fenecido. Somos un puñado de gentes resistiendo. ¿Una gran persecusión? No. Una gran seducción. Resistiendo en nuestro interior. Sobre el filo de la locura. Qué parte de esta derrota política y social no ha asimilado? Que pedazo de Sodoma le parece salvable?.
Siempre que hablo lo hago para mis hijos, a fin de no buscar réditos de ningún tipo y ceñirme lo más posible a lo verdadero y lo real. Nos sobra Esperanza en Cristo, pero una cabeza realista sabe que ya no se puede esperar nada, por cientos de años, de esta humanidad que se goza en la basura. El tamaño y la fuerza del mal que se propaga hace que sea un tonta temeridad soñar con movimientos sociales aún en mínima escala. Sólo queda pasar la antorcha (es mucho... la lucecita es mejor) de una Verdad que sólo se puede susurrar al oído del amado o gritar en el desierto. Pretendo que mis hijos ni se prueben. Conserven lo fundamental para sus hijos y estos para los suyos, quizá Dios se apiade dentro de muchos años y en el plano social lo nuestro no sólo haya servido si no que habrá sido heroico. Por ahora, veamos si podemos conservar la Misa y nada más... pero nada menos, porque mucho de los que quieren actuar ya la perdieron. Por fin, y en esto apuesto, sé que sus sueños sueños son y sólo le darán algunas desilusiones en esta tierra, pero lo veo firme y amarrado al Altar y sé que estará hasta el final en la verdadera lucha y es con unos de los pocos que puedo compartir la Verdad Amable. (Su peronismo no va a costarle más que unos años de purgatorio y sus intentos de influencia social algunas penurias económicas) DARDO CALDERON
Dardo desalmado
Siempre he creído falsas la opiniones que lo señalan como un desalmado. Y su amable respuesta me mueve a sostenerme, por ahora, en la mía. No, no creo que Ud. sea un desalmado. Tal vez tenga modales intelectuales medio escandalosos, más por diversión que por otro motivo.
No he puedo concluir, a juzgar por las algaradas verbales en las que incurre en los distintos lugares donde opina, ni malicia ni deshonestidad. Pero no pondría las manos en el fuego por Ud. para garantizar que, en la disyuntiva, preferiría perder un amigo antes que callarse un buen chiste.
Su genio juguetón y un poco aficionado al cachondeo, me parece, le juega malas pasadas. Discúlpeme si no puedo evitar lo sentencioso, pero no sé si ha notado que Ud. también es sentencioso, no tal vez pedante como yo sino sentencioso bullanguero y tunante, si me permite ser sincero...
Por cierto que es un gusto tener interlocutores que "cuestionen". Y Ud. lo hace de un modo punzante, lo cual es siempre un desafío para aficionados como yo.
Devueltos que fueron los elogios, le digo que no ponga en mi pobre persona más pecados de los que ya tengo. Podré tener un estilo petulante y sentencioso (concedo) pero con el Opus no tengo nada que ver. (Con perdón de los amigos del Opus que frecuentan esta web, que son más amigos cuanto menos miembros del Opus).
Me acusa por allí arriba de ser partidario del fait accomplie. Y luego de pretender conjeturar ingenuamente que habría terminado bien lo que terminó mal, lo cual demostraría, en su razonamiento, que era malo. Bueno, decídase, amigo. No puedo ser las dos cosas al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto.
¿Es ilícito revisar los errores de nuestros antepasados para evitar cometerlos nuevamente? En esa revisión no se puede conjeturar un final distinto si los actores hubiesen actuado de distinto modo? No puedo creer que Ud. sostenga esto, siendo, como es, hijo de un admirable historiador, a quien tanto debemos intelectualmente todos sus lectores. Me parece que me está chicaneando.
Dejemos el peronismo: si Francisco I de Francia (o Luis XII antes, con Fernando el Católico), en lugar de hacerle la guerra al Emperador Carlos por celos e inclusive puedo concederle, por temor a un desmembramiento territorial, hubiese cumplido los pactos que reiteradamente perjuró después de Pavía, si no hubiese sido aliado del Turco y de los protestantes (y de algunos papas muy nefastos) para esmerilarle el poder a la casa de Augsburgo, ¿tendríamos hoy Reforma, Turquía musulmana, Iglesia de Inglaterra…?
Bueno, no sé, probablemente no. ¿Es lícito hacer esta especulación como reflexión histórica y concluir que la falta de unidad de los príncipes cristianos llevó a Europa a la ruina?
No sé si me concederá el argumento. Pero si no me lo concede, me gustaría verlo haciendo piruetas para justificar su negativa.
También entiendo que si me lo concede se arriesga a que se pueda aplicar a otra situación histórica.
Le mando un cordial abrazo.
Moderador de mis entretelas
Ya que trajo el Viejo a colación, debo decirle que fue él quien en reiteradas opportunidades nos ha llamado la atención al respecto de conjeturar sobre cómo hubieran sido las cosas si se hubieran dado otras circunstancias. Esto no es historia, es ciencia ficción. Eso se sale de la historia y tiñe la reflexión histórica con la influencia de un posible derrotero que no es otra cosa que nuestra imaginación y que normalmente, como cosa subjetiva, suele ser errado. A ver si me explico. Uno al crear una historia posible imaginada, vuelve atrás con este molde ficticio y juzga lo pasado a partir de él. Lo normal es que te equivoques, no sólo en el molde que creaste, sino en el juicio que del pasado te formas. Acabas de ingresar tu subjetividad en la ciencia. Existe un ejemplo claro en un libro del Padre Lira, este criticaba a un historiador ruso porque fustigaba a la Iglesia Católica por no haberse unido a la Santa Rusia a principios del siglo XX, entendía que de dicha unión hubiera venido la salvación del mundo occidental. El Padre Lira, inmediatamente decía que dicho ruso no había palpado suficientemente la realidad rusa de la época, que en pocos años produciría la revolución del 17, y todo por omnubilarse con su amor por la Santa Rusia (Dostoievski lo anunciaba en Los Endemoniados). Paso seguido el P. Lira conjeturaba (con fuerza de certeza) que los autores no se habían percatado de la fuerza espiritual de la España post revolucionaria, que era la simiente de la salvación de occidente. El mismo P. Lira cometia el mismo error pocos años antes del "destape" español, porque se lo impedía su amor a España. Muchos otros ya lo estaban viendo y lo denunciaban. En suma; es lo que el viejo maestro Alberto Falcionelli quería decir con aquello de que en historia "mañana puede llover mierda".
Es muy amena la lectura del Catilina de Palacio, pero no es un libro de historia. Ni ese era Catilina ni esa era la historia. Es un libro político que pretendía enmarcar y realzar la figura de Perón en una comparación con un personaje que era ficticio. Lleno de reflexiones sustanciosas. Pero no historia. Era un esfuerzo político y válido como tal. (El Catilina verdadero era un plebeyo ordinario, el libro es mucho más grande que él, y creo que lo mismo pasaba con Perón). Pero, repito, no era historia.
Cómo hubiera sido la cosa si los personajes se comportaran de otra manera? Nadie lo sabe ni puede saberse. Las conjeturas son un esfuerzo que depende de la genialidad de quien las hace, y salvo que el esfuerzo sea totalmente gratuito y por gusto de la ficción, la más de las veces es una tarea política. Un trabajo de reinvidicación de algún personaje para retomar un rumbo o un plan político que se concibe como posible. Pero seamos verídicos, no es un esfuerzo histórico.
Su reflexión (la del moderador) sobre el peronismo no es una reflexión histórica; es un esfuerzo político por recuperar un sector que considera salvable de la sociedad y la política argentina, para lo cual se tuerce la historia. Es válido, como nó. También puede estar preñado de una subjetividad y ser errado el cálculo e inútil el esfuerzo. También. Ese es mi cálculo. Pero métale sin problemas. Pero, recontrareitero, no es historia.
Es cierto que la historia es ejemplar. Pero primero debe ser historia. El dato certero es que el peronismo terminó mal; muy mal. Las razones para esto dependen de la profundidad del historiador que las encara, ¿fué culpa del mismo Perón? ¿fué culpa de la Iglesia? Veamos tranquilos. Pero si usted lo que quiere es "rescatar" ciertos aspectos del fenómeno, para usarlos hoy y unirlos o hermanarlos con nuevas ideas o fuerzas para lograr un cambio político... pues está en su derecho. Pero está haciendo política y no historia. Si lo que usted pretende es hacer converger un parte del nacionalismo peronista con la defensa de la Tradición católica y de allí lograr una fuerza social. ¡haga el esfuerzo! Lo máximo que puede pasarle es perder el tiempo.
La historia argentina está plagada de este error. Inventemos un San Martín porque es nexo de unidad. Perfecto para lo político. Pero no es historia. Y así otros iguales.
La única posibilidad de hacer algo en política en este país hoy, es dentro del peronismo, esto es un fait accomplié. Cada uno reinventa un Perón y le mete para adelante. Está el Peón zurdo, el Perón nacionalista, el Perón de la avivada y el afane, y hasta un Perón que podía ser católico y tradicionalista. Ninguno de ellos es Perón y todos son Perón, ese era su gran acierto de astucia y su gran debilidad en una Política con mayúscula. Su viejo chiste : "todos son peronistas".
En fin, querido Marcelo. El aspecto subjetivo de la reyerta que mantenemos es que su esfuerzo, según mi humilde opinión, es totalmente al pedo, pero le concedo el beneficio de la duda y le reitero que con otros que lo hacen para medrar sería muy diferente mi trato. Sé que usted tiene recta intención. Pero no se tiente con hacer historia. Lo suyo es una especie de mitología.
El principio de juicio para entrar en el tema de Perón es el que sigue: nunca antes en nuestra historia hubo alguien que reunió tantas coincidencias y situaciones favorables, internas y externas, para ejercer un gobierno. Era un Monarca absoluto. Un emperador. Tuvo todo en sus manos, inclusive la Iglesia. Si no hizo algo grande es porque él no era grande. La decadencia de su régimen vino de su propia decadencia, gérmenes patógenos que se hicieron visibles al poco de andar y que alimentaron una contra que nada podría haber hecho sin sus propias falencias.
Qué podemos rescatar de aquello para hoy? (yo creo que nada) pero veamos.
Todo aquel que quiere hacer algo, quiere que la historia le dé la razón y para ello la falsifica. Y lo dejo en paz haciendo una sentencia. Dado su natural desprendimiento y desinterés; nunca haga negocios. Dado su interes por transformar la realidad; nunca haga historia. Lo suyo es el periodismo y la apología de la Verdad, que lo hace bien, pero el historiador es un tipo que no quiere hacer nada con sus personajes, sólo quiere verlos como fueron. DARDO CALDERON
LEON XIII, PLUMA DE ORO, EXORCISMOS, EL MEJOR MINISTRO DE PERON
¿"Pavadeces"? Todos las decimos de vez en cuando, como usted en el presente caso; y, casi siempre, involuntariamente. Claro, depende de cuanto casualmente conozca uno sobre este asunto... me parece que hoy (¡cosa rara!) me tocó a mí dar las explicaciones. Seguro que mañana me tocará "pavadear", nadie se libra - ¡ni el Papa!
Empecemos con Su Santidad León XIII, Papa de fausta memoria. Todos sabemos que, inspirado tras una visión de San Miguel Arcángel, escribió un famosísimo exorcismo contra Satanás y los ángeles rebeldes. Es conocida la historia de ese escrito, que fue realizado con una pluma de oro a la cual se atribuye ayudar a los buenos que la emplean y aleccionar terriblemente a los malos que se sirven de ella. Esa pluma está en este momento en Villa Urquiza, atrayendo a la justicia en una interesante crónica policial... y tal vez sobrenatural. Pero empecemos por el principio.
El padre Domenico Pechenino escribe: “No recuerdo el año exacto. Una mañana el Sumo Pontífice León XIII había celebrado la santa misa y estaba asistiendo a otra de agradecimiento, como era habitual. De pronto, le vi levantar enérgicamente la cabeza y luego mirar algo por encima del celebrante. Miraba fijamente, sin parpadear, pero con un aire de terror y de maravilla, demudado. Algo extraño, grande, le ocurría.
Finalmente, como volviendo en sí, con un ligero pero enérgico ademán, se levantó. Se le vio encaminarse hacia un despacho privado. Los familiares le siguieron con premura y ansiedad. Le dicen en voz baja: “Santo Padre, ¿no se siente bien? ¿Necesita algo?” Responde: “Nada, nada”. Luego comentaría: «Vi demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz de Satanás desafiando a Dios, diciendo que él podía destruir la Iglesia y llevar a todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder. Satanás le pidió permiso a Dios de tener cien años para influenciar al mundo como nunca antes había podido hacerlo». Pudo ver también a San Miguel Arcángel aparecer y lanzar a Satanás con su legiones en el abismo del infierno.
Se encerró en su despacho, y al cabo de media hora hizo llamar al secretario de la Congregación de Ritos y, dándole un folio, le mandó imprimirlo y enviarlo a todos los obispos diocesanos del mundo. ¿Qué contenía? La oración que rezamos al final de la misa junto con el pueblo, con la súplica a María y la encendida invocación al príncipe de las milicias celestiales, implorando a Dios que vuelva a lanzar a Satanás al infierno”.
En aquel escrito se ordenaba también rezar esas oraciones de rodillas. El escrito del padre Pechenino, que fue publicado y luego reproducido en el periódico La settimana del clero el 30 de marzo de 1947, no cita las fuentes de las que se tomó la noticia. Pero de ello resulta el modo insólito en que se ordenó rezar esa plegaria, que fue expedida a los obispos diocesanos en 1886. Como confirmación de lo que escribió el padre Pechenino tenemos el autorizado testimonio del cardenal Nasalli Rocca que, en su carta pastoral para la cuaresma, publicada en Bolonia en 1946, escribe:
“León XIII escribió él mismo esa oración. La frase [los demonios] “que vagan por el mundo para perdición de las almas” tiene una explicación histórica, que nos fue referida varias veces por su secretario particular, monseñor Rinaldo Angeli. León XIII experimentó verdaderamente la visión de los espíritus infernales que se concentraban sobre la Ciudad Eterna (Roma); de esa experiencia surgió la oración que quiso hacer rezar en toda la Iglesia. El la rezaba con voz vibrante y potente: la oímos muchas veces en la basílica vaticana. No sólo esto, sino que escribió de su puño y letra un exorcismo especial contenido en el Ritual romano (edición de 1954, tít. XII, c. III, pp. 863 y ss.). El recomendaba a los obispos y los sacerdotes que rezaran a menudo ese exorcismo en sus diócesis parroquiales. El, por su parte, lo rezaba con mucha frecuencia a lo largo del día”.
Volvamos a estas "Cosas de Parroquia", estas hermosas Crónicas y semblanzas familiares del Prof. Usieto Blanco. Aquí se menciona al Vicario General de la Diócesis, Tirso Yáñez...
Y el joven sacerdote Tirso Yáñez había sido el auxiliar del Papa León XIII a quien este regaló la pluma de oro con que escribió el exorcismo, no sin antes advertirle la participación del reluciente utensilio en ese grave episodio de plasmar inspiradamente estas armas del combate contra la persona de Satanás, en quien tanto ilustrados descreen ahora.
El santiagueño Tirso Yáñez vino después a Santiago del Estero, donde llegó a obispo, pecó (aunque el pecado no fue nefando no he de decir cómo, Dios le haya perdonado) y tenía un primo, a quien el Obispo Yáñez quería mucho.
Liberalote el primo, egresado de la Escuela Normal de Paraná, ¡positivista! Político, diputado, profesor... casóse con una maravillosa mujer de acendrada fe católica, mujer que ulteriormente tendría gran importancia en muchos episodios políticos nacionales. Pero por entonces eran novios.
Y con toda intención Tirso Yáñez le regaló a su primo positivista la pluma, labrada en refulgente orfebrería, con que Leon XIII escribió el exorcismo contra Satanás y los ángeles rebeldes. Quiso volverlo a la Fe, "regenerarlo". Y esto Dios lo concedió, por medio de la esposa -la "Mamita"- y sus hijos, ¡qué hijos! Cada uno con su terremoto religioso adentro, cada uno un combate con final feliz. Por supuesto, el primo del obispo Tirso Yáñez y la "Mamita" se casaron utilizando la pluma de oro de Leon XIII. Y todos sus hijos y muchos nietos y bisnietos lo siguen haciendo.
La pluma estuvo desde 1943 en el hogar de uno de los hijos, en Buenos Aires, adonde llegó la "Mamita" ya viuda. Allí usaron la pluma Perón y Evita, testigos del enlace del hijo mayor. Muerto ya este -el mejor ministro de Perón, aun hoy amado y recordado por su pueblo, e indiscutido hasta para los más acérrimos adversarios, incluyendo algún gorila amigo que a menudo escribe en Panorama Católico- siguió en esa patriarcal casona, dirigida por otro hijo que durante la Resistencia integraba en secreto el Comando Táctico del justicialismo. La "Mamita" falleció en fecha bastante próxima a este hijo, hará tres décadas; su hija mayor, nieta de la "Mamita", guardó la pluma de oro de Leon XIII, facilitándola en préstamo para los casamientos de los familiares que guardaban lealtad a los valores de sus mayores... Esta hija mayor y otra hermana dirigen una conocida Fundación, a la que donaron la valiosa joya de valor histórico -bien mueble no registral, cuya adquisición muy pronto prescribió- hace unos años.
Pero Satanás no descansa. La ambición trabaja, como cantaban el Mudo e Imperio. Y otro masón liberalote, que había socavado la labor de aquel ministro hace sesenta años, tenía un yerno, que creo aún vive, muy anciano; y este una hija, que alguna vez empleó la pluma de oro y luego sucesivamente se casó por civil con otros familiares de este linaje santiagueño. Ahí, dicen que dicen, la pluma de León XIII volvió a mostrar sus garras. Su vida tornóse un desastre.
Mientras tanto, urgidos por esa mujer y las ambiciones de su padre que a su vez reverdecían aquel odio hacia el ministro, los hijos de su hermano -el que había integrado en secreto el Comando Táctico del justicialismo- fueron divididos entre sí por odio furibundo. Dos arquitectos y un abogado quisieron negociar la casona, sede de la Fundación y resguardo de un maravilloso acervo histórico y documentario. Quisieron erigir un "shopping center", tentaron en vano a los hermanos que conservan la lealtad; pusieron el archivo documentario en un volquete y uno de estos, la hermana menor, saltó en él, "¡O me llevan a mí o vuelve todo a casa!" En otra torpe intentona, entre otros ardides para conseguir el "psyching out" -o sea, para hacer desfallecer a sus hermanos que defendía los valores tradicionales- los villanos tramaron apoderarse de la pluma de oro de León XIII.
A ese fin mandaron a un sobrino-nieto a pedirla a su propietaria la Fundación, para casarse. La Fundación se la prestó y, claro, el "vivo" no la devolvió. Se la llevó a su tío, uno de los arquitectos. Pero, con todo el dolor del mundo, las autoridades de la Fundación querellaron y la policía allanó la casa del "vivo" sobrino-nieto. Asustado por la magnitud del desbarajuste y temiendo que lo mismo le ocurriera a su linda casa en Sáenz Peña, el arquitecto se sacó de encima la pluma sustraída, pasándola a un hijo del ministro que está casado con una prima. Esta es otra hija de aquel que integraba el Comando Táctico del justicialismo, pero está enrolada en el odio a sus hermanos que rehúsan poner un "shopping center". ¡Zigzaguean los senderos del Señor! Y también los del Diablo.
Porque ese hijo del ministro no conoció a su padre, ni tampoco se parece a él (pero esa es otra historia). La cuestión es que por años ni siquiera usó su apellido, sino el nombre de la empresa en que trabajaba. Y se hizo ateo, posiblemente masón, como quería aquel que había socavado la labor del ministro. E indujo a su hija a practicar seriamente umbanda. Y se llevó la sustraída pluma de oro con que León XIII escribió el exorcismo a su casa en Villa Urquiza... total, este empresario no cree en Satanás (ni en las ideas de ese padre desconocido suyo, dicho sea de paso).
Bien, no he de seguir. Este escándalo es bien conocido en los Tribunales y por muchas personas de bien - y otras de mal, como una cretina dama que también se interesa en el asunto, a ver si puede sacar provecho del apellido, que no diré (y ruego a Marcelo no publique, si algún otro corresponsal quisiera ser menos discreto). ¡Vade retro, Google Search! No me pidan nombres, ya dije lo importante; trato de ilustrar humildemente con lo humano los senderos de la Providencia. Que se vale de la gente y de los objetos, claro está: todo Le pertenece. Como muchos hemos venido a creer últimamente al enterarnos de este asunto, comidilla de muchos círculos católicos y ateos, yo también creo que la pluma en poder de los malvados venga sus fechorías, y en poder de los buenos les ayuda a vivir.
Lo creo, porque verse envuelto no sólo en el escándalo tribunalicio sino en este delito penal podrá hacer patente, a quien delictivamente detenta por ahora el objeto sustraído, que lo sobrenatural existe y que no es impersonal. Hasta tal vez haga reflexionar a su hija sacerdotisa umbandista, antes de que la policía les arrebate la pluma de oro con que León XIII escribió el exorcismo contra los demonios que vagan por el mundo para perdición de las almas, y la devuelva a la Fundación que tutela aquellos valores tradicionales.
Todos somos instrumentos de la Divina Providencia, gentes y cosas. El sentido de la vida es ser buenos instrumentos de Su Voluntad.
¿"Pavadeces"? Perdón por la extensión, tal vez hoy y no sólo mañana me haya tocado a mí proferirlas... O tal vez haya plasmado, aun torpemente, un edificante relato no sólo de allá lejos y hace tiempo, sino también de nuestro aquí y ahora.
Fuerte abrazo para todos en Ntro. Señor y Su Ssma. Madre,
Á. B. L.
¡Bravo, amigo mío....!
Es excelente su narración sobre hechos que desconocía completamente y me alegro de venir a saberlos.
Espero aún su llamado para ser presentado a la familia de este antiguo Ministro por quién, en su momento, le expresé mi más rendida admiración.
Tengo la ilusión de vernos pronto nuevamente y charlar de éstas y otras cuántas cosas que nos quedaron en un tintero; en el cual, tal vez, cebe su pluma la lapicera tan famosa...
Cordialmente
"Un gorila amigo" (de Arenales y Riobamba)
En estos días nos reunimos, compañero...
así que con todo gusto le telefonearé; ¡cordial abrazo!
¿y?
¿y? El primo del tío del nieto que se casó con la hija de la sobrina del anónimo ministro de Villa Urquiza se salvó?
Aubone, Apold, Teissaire, Churchill... ¡Muy bueno, don Álvaro!
Recién veo su comentario, muy importante, muy clarificador, muy inquietante. Gracias por aportarnos esta historia. Como lo pide, soslayaré el apellido del ministro.
La tragedia que está viviendo esa extendida familia, cultora de las tradiciones hispano-provincianas, es conmovedora. A medida que pasa el tiempo, motiva más y más comentarios en la Justicia y fuera de ella. El robo de la pluma de oro, así como cortarle las manos al cadáver de Perón, son claramente masónicos.
Recemos; estoy segura que la pluma con que León XIII escribió su Exorcismo atraerá gracias providenciales sobre el asunto.
Pero todavía no salgo de mi asombro, de cómo el hijo de un integrante del Comando Táctico del justicialismo en la resistencia pudo casarse con la hija del conspirador, que fue mano derecha de Apold y este de Teissaire (y este de los propósitos de Churchill) en la conspiración que le había movido el piso a su tío para sacarlo de su puesto de ministro, enfrentándolo por la cuestión de las obras sociales con los gremios que no las querían ceder al sistema público gratuito; y que luego, renunciado, exiliado y muerto aquel ministro, conspiró contra ese hermano, médico gremial, haciendo pasar en su casa el hambre que ese mal hijo de este habrá, sin duda, padecido también.
Averigué quien es la hija del que fue mano derecha de Apold. Pueden interesarle estos datos. Sé que es casualmente venezolana, que anduvo noviando con otro hermano (en la misma casa) de los que quieren destruir los valores que defendía el ministro, y que se casó con este hijo sin dejar de ser amante del hermano y aun de otro amigo común. Joyita. Ese marido cornúpeto es el que tramó el robo de la pluma de León XIII...
Y de quien pasa por hijo del ministro averigué también que es la viva imagen de su padre verdadero. Al que le dio nombre no lo conoció y lo odia, pero debe disimularlo en los homenajes. Como usted dice, don Álvaro, de joven ese hijo no quería usar ese apellido que no escribimos acá. Se hacía llamar por su nombre de pila agregando "de XXX", es decir, de la empresa en que trabajó como 25 años. Y debo agregar que esta empresa era de su padre verdadero, con quien su mamá le metía los susodichos al patriota y dedicado ministro - y que al morir este pronto se casó con aquel, sin declararlo para no perder la pensión que indebidamente cobra como viuda de un ministro de la Nación. Tanto conventillo daña a los miembros dignos de esa conocida familia y rodea el actual paradero de la pluma de León XIII.
Recemos; espero que la justicia penal arregle pronto todo esto y devuelva la pluma a sus legítimos propietarios. Confunda Dios a los villanos y permita fructificar a las obras de los buenos, que también son muchos en esa conocida familia del obispo Tirso Yáñez, a cuyos primeros representantes en el país Belgrano liberó, bajo la sola palabra de honor, por la dignidad y valor con que habían combatido contra los patriotas en 1812.
Un cordial saludo,
VERDAD: PASA POR HIJO DE "XX" QUIEN ES HIJO DE SU CHOFER
Toda esta cuestión tiene clave masónica. F., pretendido hijo de XX", es hijo de su chofer en el ministerio, Caskier. Por eso no usaba el apellido del ministro cuando trabajaba en la empresa de su verdadero padre, la firma de insumos Romicron. Su madre, la esposa del ministro e íntima amiga del norteamericano que les dio hospedaje en el exilio brasileño, se casó luego con Caskier, cuando este se divorció.
Para seguir cobrando la jugosa pensión como viuda del Ministro (cuyos ingentes montos debería devolver a partir de su casamiento con Caskier), la mamá de F. siguió haciéndose pasar por "la viuda de XX". Así, tanto madre como hijo ocultaron durante medio siglo ser la esposa legal y el hijo biológico del chofer de "XX". Y lo odian a "XX", por eso jamás defendieron su memoria y ahora quieren destruir a quienes enarbolan sus banderas tradicionalistas y nacionales.
El chofer, su hijo, la hija de Aubone (mano derecha de Apold; su hija está casada con un primo de F.) y la esposa de otro primo, son todos :. libres y aceptados.
Pero no prevalecerán. Creo que esto lleva directamente hacia un análisis de ADN a Facundo, acusado del delito de sustitución de identidad junto a su padre, el marido de la esposa del ministro. Creo que lleva también directamente a que esta deba devolver todas las pensiones ilegalmente cobradas por ocultación de su estado civil, delito continuo ninguna de cuyas etapas está prescripta. Creo que los documentos suscriptos con la pluma de oro de SS León XIII, tanto la oración para exorcizar a los espíritus maléficos cuanto los documentos del Obispo Vicario de La Banda y el mismo casamiento de Ramón "XX" padre en 1905, así como el reconocimiento de cada uno de sus once hijos hasta 1919 y los documentos suscriptos por el mismo como diputado, permiten probar que la pluma de oro de León XIII jamás perteneció al ministro, sino desde la muerte de su padre a la esposa de este, como propiedad que dejó en herencia a su hijo Santiago, este a su esposa fallecida en 2003, y esta a su hija mayor que la donó a la Fundación que defiende los verdaderos valores de esa distinguida y tradicional familia.
Por cierto, su nota es correcta, amigo; es muy de lamentar esta situación y las mentiras que se propalan. Pero los dados están echados: no pasarán.
Creo firmemente que la pluma de SS León XIII, que tantas veces evidenció vincularse con intervenciones sobrenaturales tanto en la célebre oración, cuanto en la penitencia y perdón del pecado del Obispo Yáñez, y en la defensa de sus valores por la Fundación, mostrará otra vez que la Divina Providencia vela sobre quienes oran y laboran por Sus propósitos.
Una vecina de la misma parroquia,
¿Se refiere a Rhomicrom Electrónica SA, de Iberá 4648, Bs. As.?
Ajá. ¿El que no usó nunca el apellido? Ajá.
Bueno, ahí vive ese señor ... junto con el señor Carsties, a quien me parece que se parece como una gota de agua.
¡No haría falta ADN!
Gracias por su simpatía, amiga de la parroquia, deje a los :. mentir. Mis familiares se casaron con esa pluma robada antes que el ministro lo hiciera. Tengo el acta, tengo las fotos. Parecería que además de devolver la pluma, y tal vez el dinero al Estado por lo del estado civil, y a más responder por sustitución à la Noble, responderán por su mendacidad.
Gracias por su simpatía, otra vez.
NOTICIAS: CÁMARA CONFIRMO LA PENA AL LADRON PLUMA DE LEON XIII
NOTICIAS FRESCAS: El 16 de marzo, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, Sala VI, confirmó el procesamiento de Joaquín Gutiérrez "X" (la "X" es el apellido del ministro, que acá acordamos mantener discreto) como autor penalmente responsable del delito de defraudación por retención indebida de la pluma de oro de León XIII, rodeada de la leyenda de traer mala suerte a los malvados que la posean y defender a los buenos que tiene a su vera. La cámara confirmó el embargo contra Joaquín Gutiérrez "X" por $ 101.069,97-, lo intimó a entregar la pluma de oro y formar el "cuadernillo de personalidad" para detenidos y procesados.
¡Buenísimo!
LA NOTICIA DE "EL ARGENTINO" SE BASA SOLO EN EL FALLO
¿ Será sólo por eso que omite al Arcángel Gabriel, a Tirso Yáñez y a León XIII ? Transcribo:
Un heredero de Ramón Carrillo al borde del juicio oral por no devolver una pluma
Publicado el 28 de Marzo de 2011
Por Néstor Espósito
Como parte de una añeja tradición, Joaquín Gutiérrez Carrillo la pidió prestada para firmar su libreta matrimonial, pero nunca la devolvió. Fue procesado por “defraudación por retención indebida” y embargado por más de 100 mil pesos.
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Un descendiente de Ramón Carrillo, el ex ministro de Salud de Juan Domingo Perón, quedó al borde del juicio oral y público por una disputa con otros integrantes de la familia por una lapicera de oro que le fue prestada para que firmara –como parte de una añeja tradición– su libreta de matrimonio. La pluma, que perteneció al padre del sanitarista emblema de la salud pública en la Argentina, debía ser restituida después de las nupcias, pero eso nunca ocurrió. Joaquín Gutiérrez Carrillo, el novio en cuestión, fue procesado en primera instancia por el juez de instrucción Mariano Scotto y su decisión fue confirmada por la Sala 6ª de la Cámara del Crimen, con las firmas de los magistrados Marcelo Lucini y Mario Filozof. ¿El presunto delito?: “Defraudación por retención indebida”, que reprime con prisión de un mes a seis años a quien en “perjuicio de otro se negare a restituir o no restituyere a su debido tiempo, dinero, efectos o cualquier otra cosa mueble que se le haya dado en depósito, comisión, administración u otro título que produzca obligación de entregar o devolver”.
Ramón Carrillo fue designado ministro de Salud Pública el 29 de mayo de 1946, y desde ese cargo encaró el plan sanitario más ambicioso y transformador que registre la historia argentina. Su gestión estuvo inspirada en tres principios básicos: todos los hombres tienen igual derecho a la salud; la política sanitaria debe ir de la mano de la política social, y los avances de la ciencia carecen de sentido si no llegan a todos los sectores de la población.
El objeto eje de la controversia judicial que ahora se debate en tribunales perteneció en vida a Carrillo. Es una “pluma de escribir (calamus scriptorius) manufacturada en oro, de 207 milímetros de largo y 16 de diámetro en el eje, con un peso aproximado de 211 gramos, que en su tubo se aplana con trabajo de orfebrería en forma de pluma de ave”. Le fue entregada a Gutiérrez Carrillo por Teresita Carrillo, presidenta de la Fundación Dr. Ramón Carrillo, el 3 de marzo de 2010 “para utilizarla en la ceremonia de su matrimonio civil el 5 de marzo, con cargo de devolverla a su finalización”, según explica el fallo al que tuvo acceso Tiempo Argentino.
Según determinó el tribunal, la lapicera “pertenece a la Fundación Dr. Ramón Carrillo desde el 1 de marzo de 2007” y le fue entregada al imputado “para que la utilice en la ceremonia de su matrimonio, conforme es tradición en la familia”. Sin embargo, el acta en que quedó reflejado el supuesto acuerdo fue certificada por un escribano que “había sido destituido de la matrícula” y, sobre esa base, Gutiérrez Carrillo subrayó que la pluma “no pertenecía a esa entidad y que sería entregada a Facundo Carrillo que, como heredero del Dr. Carrillo e invocando un rol de administrador y depositario, la había requerido para su custodia”.
Pero la Cámara replicó: “No ha logrado desvirtuarse la propiedad de la pluma, por lo que atento a que Gutiérrez Carrillo la obtuvo de la presidenta de la fundación, su negativa a restituirla tras la pertinente intimación, nos persuade que el pronunciamiento atacado será confirmado”. Junto con el procesamiento también fue confirmado el embargo sobre Gutiérrez Carrillo, por 101.069,67 pesos. -
La verdadera historia
Un descendiente del ex ministro de Salud de Juan Domingo Perón está procesado por “defraudación y retención indebida” de una lapicera de oro, que pertenecía a su tío abuelo. Pero la viuda del médico y su hijo lo defienden.
Los Carrillo no negocian tres asuntos. El primer hijo varón lleva el nombre del padre. Irremediablemente. La reunión anual de la prole también es una cita ineludible, pese a que son tantos y muchas veces juntarlos sea una aventura. La última tradición, vigente durante casi 70 años, es algo más pretenciosa: todos los descendientes de Ramón –bronce de la salud pública en la Argentina y estrella del firmamento peronista– deben firmar la libreta de matrimonio con una lapicera de oro que el propio sanitarista compró para sus nupcias, el 16 de julio de 1946. Sin embargo, un litigio legal por la potestad de la pluma, que Tiempo Argentino reveló la semana pasada, quebró la costumbre familiar, enfrentó a los herederos y desnudó una puja por los dividendos de la historia.
El 3 de marzo de 2010, Joaquín Gutiérrez Carrillo, un descendiente del ministro de Salud de Juan Domingo Perón, firmó en un bar de Burzaco un documento que lo comprometía a devolver la pluma, que utilizaría el día 5 en su ceremonia de matrimonio, a sus tías Teresita y María Cristina, en carácter de presidenta y vice de la Fundación Ramón Carrillo.
Esa mañana, Joaquín, de 23 años, se casó y cumplió el mandamiento de la dinastía a la hora de rubricar la libreta. Pero a la noche, en pleno festejo, el joven comentó el contrato que selló con sus parientes y el conflicto estalló.
“Nosotros no teníamos idea de la existencia de esta fundación. Ese día nos enteramos de que nuestras primas se habían adueñado, no sólo de la pluma, sino de todos los bienes dentro de la casa que ellas habitan en la calle French”, confía Facundo Carrillo, uno de los dos hijos del sanitarista y heredero directo de sus bienes.
“Es como si vos –explica– te vas de viaje y cuando llegás te dicen que necesitás permiso para entrar a tu casa.”
Pero la justicia no opinó lo mismo. Joaquín fue procesado en primera instancia por el juez de instrucción Mariano Scotto por el delito de “defraudación por retención indebida” y el fallo fue confirmado por la Sala 6ª de la Cámara del Crimen, con las firmas de los magistrados Marcelo Lucini y Mario Filozof. La pena reprime con prisión de un mes a seis años a quien “en perjuicio de otro se negare a restituir o no restituyere a su debido tiempo dinero, efectos o cualquier otra cosa mueble que se le haya dado en depósito, comisión, administración u otro título que produzca obligación de entregar o devolver”. Junto con el procesamiento también fue confirmado el embargo sobre Gutiérrez Carrillo por $ 101.069,67.
La resolución también detalla que el objeto de la controversia es una “pluma de escribir (calamos scriptorius) manufacturada en oro, de 207 milímetros de largo y 6 de diámetro, con un peso aproximado de 11 gramos, que en su tubo se aplana con trabajo de orfebrería en forma de pluma de ave”. Pero lo que no cuenta el fallo es lo que le da verdadero valor a la lapicera.
“Ramón la compró para nuestro casamiento porque Perón y Evita iban a ser los padrinos y no le podíamos dar una birome cualunque”, confiesa Susana Pomar, la mismísima viuda del patriarca Carrillo. A sus 86 años, la mujer conserva la belleza que encandiló a su marido y toma partido en un conflicto que jamás imaginó.
“Como esa lapicera fue utilizada por Perón y Evita, Ramón quería que todos sus descendientes tuvieran el honor de utilizarla para firmar las libretas de sus casamientos. Por eso, cuando nos tuvimos que exiliar del país, se la dejó a su hermano Santiago para que continúe con la tradición”, recuerda.
“Mi sobrino Joaquín, acusado penalmente por hacer lo correcto, es un ejemplo del verdadero espíritu Carrillo: luchar por lo justo, aun a costa de sus consecuencias. Compárese esta actitud con las personas que se apropian de las cosas de mi padre y hasta utilizan su nombre en beneficio propio”, se queja Facundo.
El hombre también reconoce que la lapicera no es lo único que genera discordia entre los primos. La casa de la calle French que habitan Teresita y María Cristina Carrillo y que convirtieron en sede de la fundación que ellas presiden alberga otros tesoros que el resto de la familia también reclama.
“Allí hay un cuadro que muestra a mi padre con sus principales discípulos, como Raúl Matera o Lorenzo Amezúa, y que es reclamado por el decano de la Facultad de Medicina, con toda razón, pues el motivo de ese retrato era perpetuar las distintas promociones de médicos. Durante la llamada “Revolución Libertadora”, antes de que lo incauten o destruyan (como se hizo con todo el material fílmico y bibliográfico del Ministerio de Salud), amigos de la familia lo retiraron del Instituto Costa Boero y lo llevaron a la casa de la calle French. Esta es otra propiedad, como la pluma, que estamos en proceso de recuperar para sus verdaderos dueños”, afirma Facundo.
Otra de las posesiones “incautadas” por la fundación es La biblioteca Ramón Carrillo. “Gran parte –continúa el hombre– de los libros de mi padre están ahí y no estoy hablando de la colección Billiken.” Como revancha, Facundo fue elegido por la familia como escudero de la lapicera que recuperó su sobrino. “La tengo en una caja de seguridad”, revela orgulloso.
–¿Cómo se explica el fallo que procesó a su sobrino?
–Muy simple. Porque la justicia vio la declaración patrimonial de una fundación que dice que la pluma es de ellos ¿Vos creés que alguien se toma el trabajo de investigar de dónde salió esa fundación? Ellos también muestran un documento donde Joaquín se comprometía a devolver la pluma porque la necesitaba para casarse ¿Cómo iba a imaginar que su tía “Tere” lo iba a denunciar?
Tanto Facundo como Susana destacan que Joaquín no está solo en esta cruzada legal. Según ellos “es muy difícil para un padre o un tío arriesgar a un chico a un juicio penal”, pero aclaran que “primó el espíritu de los Carrillo”.
“Nosotros –dice el hombre– adolecemos de esa facilidad para lavarnos las manos y dejar que las cosas pasen. Como decía mi viejo: ‘Por más obras, que haga les tiró mi honra a los perros.’
El último capítulo de este conflicto se resolverá en una audiencia pública, que buscará determinar si Joaquín Carrillo, pese al apellido, se quedó con algo que no le pertenece.
“En este juicio –dice Facundo– hay más de 60 Carrillo que quieren contar la verdad. De todos los que vieron la lapicera en manos de Perón y Evita sólo mi madre queda viva.”
ESA NO ES LA VERDADERA HISTORIA: TIENE MÁS DE 60 ERRORES
1. Confunde al Profesor Normal Nacional Ramón Rosa Carrillo
(1874-1937) ---quien recibió de su primo el Obispo Tirso Ramón Yáñez
(hijo de Rosario Carrillo) la pluma de SS León XIII--- con el Profesor
Dr. Ramón Carrillo (1906-1956), hijo del primero.
2. Es gruesa mentira, y un visible intento de legitimar falsamente la
propiedad del valioso objeto religioso y cultural, que la pluma de León
XIII la comprase la viuda del ministro Carrillo en 1946. La esposa del
Profesor Normal Nacional Ramón Rosa Carrillo (1884-1937), doña María Salomé Gómez Carrillo (1884-1979) denominaba a
esta joya "la pluma de la felicidad" porque en efecto la trajo a su
matrimonio, firmado con la pluma ¡en 1905!
3. La pluma de SS León XIII jamás perteneció al ministro Ramón
Carrillo (1906-1956). Al fallecer el Profesor Ramón Rosa Carrillo
(1874-1937) pasó a ser propiedad de su esposa Salomé Gómez Carrillo
(1885-1979). Todos los hijos y parientes se la pedían prestada a ella
para casarse. Al morir doña Salomé hacía ya 23 años que su hijo el
ministro
Ramón Carrillo había muerto en el exilio, lo que ocurrió en 1956. Doña
Salomé dejó
la pluma a su hijo el Dr. Santiago Carrillo (1917-1981) y este a su
esposa la Prof. Esther
Carmen Campollietti de Carrillo (1923-2003), a quienes se solicitó la
pluma de oro para todos los enlaces del periodo. En 2003 la pluma pasó a
la
hija mayor de Santiago, nacida en 1948, quien en 2007 la donó a la
Fundación "Dr. Ramón Carrillo", cuya personería jurídica data de 1970,
para asegurar la continuidad de la tradición y evitar la venta o pérdida
de la pluma.
4. La justicia comprobó que el sobrino nieto del ministro firmó el
recibo de la pluma en la Capital, no en Burzaco como se afirma
mendazmente. La falsa noticia quiere atacar la competencia de los jueces
capitalinos, leguleya maniobra que no prosperó.
5. Es mentira que la residencia de la calle French "albergue otros
tesoros que la familia también reclama". No existe ningún litigio,
reclamo, cuestión preliminar, mediación, ni trámite alguno por el cual
otros bienes ubicados en la casa del fallecido Santiago Carrillo se
encontrasen "en proceso de recuperar para sus verdaderos dueños". La
falsedad es completamente gratuita e infundada.
6. Es mentira que "nuestras primas se habían adueñado, no sólo
de la pluma, sino de todos los bienes dentro de la casa que ellas
habitan en la calle French" y que ello sea "como si vos –explica– te vas
de viaje y cuando llegás te dicen que necesitás permiso para entrar a
tu casa.”. En realidad, los hijos del Dr. Santiago Carrillo y la Prof.
Esther Carmen Campolietti de Carrillo son dueños de la casa donde viven.
Ni la ex-viuda Isabel Susana Pomar de Carstiez (1925-) ni su hijo
Facundo Carrillo (1954-) tienen ningún derecho sobre la propiedad de sus
sobrinos y primos, ni sobre su contenido.
7. La birome en 1946 no era barata. Los modelos de esferográficas
eran sumamente costosos, compitiendo en precio casi con la Parker 51, la
estilográfica más costosa en ese momento. Existían varios
modelos: dorado, con camisa de oro sellado, de plata, platil, etc. La
birome terminó dejando 36 millones de dólares solamente en el tesoro
argentino (ver http://es.wikipedia.org/wiki/Bolígrafo ). Pero
la variante "estudiantil" en julio de 1946 aún no estaba disponible, y
en sus cartas finales el ministro Ramón Carrillo (1906-1956) pasó toda
su vida "galgueando". Mal podía haber comprado en 1946 la pluma de oro
de León XIII para impresionar a sus padrinos de casamiento Perón y
Evita.
8. El valor del bien histórico-cultural del caso, para cuya
sustracción Interpol mantiene un régimen de tipo especial, no deriva de
su ocasional empleo por Perón y Evita, sino de la historia que ha sido
referida aquí y sería ocioso reiterar.
9. "Joaquín fue procesado en primera instancia por el juez de
instrucción
Mariano Scotto por el delito de `defraudación por retención indebida´ y
el fallo fue confirmado por la Sala 6ª de la Cámara del Crimen, con las
firmas de los magistrados Marcelo Lucini y Mario Filozof. La pena
reprime con prisión de un mes a seis años a quien `en perjuicio de otro
se negare a restituir o no restituyere a su debido tiempo dinero,
efectos o cualquier otra cosa mueble que se le haya dado en depósito,
comisión, administración u otro título que produzca obligación de
entregar o devolver´. Junto con el procesamiento también fue confirmado
el embargo sobre Gutiérrez Carrillo por $ 101.069,67." Esto es
lapidario, y no cuadra con la versión de que el procesado Joaquín
Gutiérrez Carrillo sería un héroe que delinquió para llevarle la pluma a
dos personas sin ningún derecho a ella, como lo son la ex-viuda Isabel
Susana Pomar de Carstiez (1925-) y su hijo Facundo Carrillo (1954-).
10 a 60. No tengo tiempo ni ganas para comentar estas restantes
falsedades... Su conjunto es que la historia que se intentó hacer pasar
por verdadera es la coartada que inventó el delincuente procesado, sin
éxito porque ni el juez ni la Cámara cayeron en su trampa. En jin...
Variada panoplia de la masonería inglesa: Shakira en Oxford
Conviene a pensadores maduros examinar este modelo de discurso, su retórica, su técnica, su concisión... , Más eficaz que un rétor romano, Shakira fue preparada por la Unesco para concitar voluntades... con las tácticas "capilares" de Foucault, con la dialéctica "light" de Slavoj Zizek, Chantal Mouffe y Ernesto Laclau.
Son los mismos intereses que causaron la desgraciada división actual de la familia del ministro y del santiagueño obispo Tirso Yáñez, los mismos que sustrajeron las manos del cadáver de Perón y la pluma de oro de León XIII. Estudiemos esta admirable pieza de insidiosa, sigilosa retórica enemiga:
]]>![cdata[http://www.youtube.com/watch?v=2yRm3GCZ2U4]]>![cdata[
Bueno, don, ¡Parece que se le relvovieron las letras y
CASI QUEDÓ UN B.L.A B.L.A.! (pero no, no es para tanto, tiene lo suyo)
¡No se lo tome tan a pecho, hombre! (siendo que tomó el comentario, entonces ya le dije algo que no alcanzó a comprender: “ni muy muy, ni tan tan”, ¿capische?)
Pero ha de ser muy difícil ser perfecto.
(Pese a todo, me debe el pase gol, y ese inicio de jugada con un simple, sencillo, lacónico, ¡balbuceante...! “¿Y...?”, ¡que no era para tanto!)
Le retribuyo (si yo venía incluido, no quiero obligarlo) el abrazo en Ntro. Señor y Su Ssma. Madre (si ellos me lo aceptan: Dios dirá)
A-nónimo
Le transcribo el relato de un autor católico, que a veces publica escritos aquí, de uno de cuyos libros tomé tal cosa. Dice el autor:
"No sé de dónde sale el término "jesucismo", pero lo he oído en algún lado. Y me confirma en la sensación que siempre he tenido, ante esa homilética sensiblera y vacua, que alude a "Jesús" -nunca "Cristo", o "Jesucristo"- como a ese insustancial "amigo del corazón": del que no se sabe bien si existió alguna vez o, cuando se reconoce esto último, nunca es adjundicándole características que acompañan a la tremenda majestad de su naturaleza divina. "Jesucismo" éste, que irritó a la sabia sensatez de una chica de 10 años -sobrina mía- quien, a la pregunta de la madre sobre lo que le enseñaron en una clase de catequesis, contestó: "Nada mamá; "Jesucito" y esas pavadeces".