DOMINGO IN ALBIS
Y OCTAVA DE PASCUA
Estación en San Pancracio
I clase - Ornamentos Blancos
También nos muestra el Evangelio como Cristo, que se apareció dos veces en el Cenáculo, después de confundir la incredulidad de Tomás, alabó a los que, sin haber visto, creen en Él.
Creamos nosotros en Jesús resucitado, y repitamos en presencia de la divina Eucaristía, donde está real y verdaderamente, aquel grito de fe y de humildad de Santo Tomás: “¡Señor mío y Dios mío!”
“Tu rey de la gloria, oh Cristo”. Es verdad que moriste por nuestros pecados; pero también resucitaste para revestirnos de tu justicia y devolvernos el derecho perdido a la herencia. Gracias, Señor, gracias te sean dadas por tan señalado beneficio.
“En tu Resurrección ¡oh Cristo! Se alegren cielos y tierra”, porque todos juntamente contigo resucitamos. Que estas alegrías pascuales, alegrías puras y de cielo, perduren en nosotros y dejen impresa honda huella en nuestras almas. Ocho días hace que te vimos surgir vencedor de la muerte y del infierno, cual león fuerte de Judá. Tus rugidos han hecho estremecerse al mundo incrédulo, y confiar al rebañito pequeño si, pero escogido, que Tú mismo te elegiste y que vive tranquilo y en paz, sabiendo que Tú eres quien le guarda. Cada Domingo renovaremos y honraremos la memoria de tu santa Resurrección. Líbranos por ella de todo mal.
Hoy, Señor, solo pedimos una gracia, gracia que las resume todas; gracia que tantas veces implora la liturgia de estos sacratísimos días: ut Sacramentum vivendo TENEANT; que estas fiestas pascuales y las gracias celestiales que en ellas llueven a torrentes, moribus et vita TENEAMUS. Lo que equivale a aquella amonestación que el sacerdote nos dirigió al bautizarnos: SERVA BAPTISMUM TUUM, guarda blanca la túnica de tu bautismo, y encendida la fe que en el se te dio; para que cuando el Esposo venga a llamarte a las bodas, puedas seguirle con todos sus santos a los palacios del cielo y tener la vida eterna, y el gozo por los siglos de los siglos. AMEN, AMEN. Fiat, Fiat!
El párroco celebra hoy la misa por sus feligreses.
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ANT. AD INTROITUM. 1 Petri 2, 2 |
Antífona de Entrada. |
OratioPraesta, quaésumus, omnípotens Deus: ut, qui paschália festa perégimus, haec, te largiénte, móribus et vita teneámus. Per Dóminum nostrum. |
OraciónHaz, te rogamos, oh Dios omnipotente, que habiendo celebrado las fiestas de Pascua, continuemos con tu gracia, realizando su ideal en nuestra vida y costumbres. Por Nuestro Señor Jesucristo. |
Epístola
San Juan enseña, contra los gnósticos de su tiempo que negaban la divinidad de Jesucristo, que éste no era Dios solamente por habérsele unido en el bautismo del Jordán -como ellos pretendían-, la naturaleza divina, sino también en las entrañas de la Virgen María que es lo que él llama “agua y sangre”.
EPISTOLA Léctio Epístolae beáti Joánni Apóstoli. 1 Joann. 5, 4-10 |
Lección de la Epístola del Apóstol S. Juan. |
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Allelúja, allelúja. V. Matth. 28, 7. In die resurrectiónis meae, dicit Dóminus, praecédam vos in Galilaéam. Allelúja. V. Joann. 20, 26. Post dies octo, jánuis clausis, stetit Jesus in médio discipulórum suórum, et dixit: Pax vobis. Allelúja. |
Aleluya, aleluya. V. En el día de mi Resurrección, dice el Señor, os precederé en Galilea. Aleluya. V. A los ocho días, estando cerradas las puertas, se puso Jesús en medio de sus discípulos, y les dijo: La paz sea con vosotros. Aleluya. |
Evangelio
Se relatan aquí dos apariciones de Jesús resucitado: una a todos los Discípulos reunidos, menos Tomás, en la que Jesús instituye el sacramento de la confesión; y otra a los mismos, y a Tomás con ellos, en la que se deja examinar y tocar para confundir el escepticismo de Tomás. Esta segunda corresponde a este domingo de hoy, Octava de la Resurrección.
U Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem. Joann. 20, 19-31 In illo témpore: Cum sero esset die illo, una sabbatórum, et fores essent clausae, ubi erant discípuli congregáti propter metum Judaeórum: venit Jesus, et stetit in médio, et dixit eis: Pax vobis. Et cum hoc dixísset, osténdit eis manus et latus. Gavísi sunt ergo discípuli, viso Dómino. Dixit ergo eis íterum: Pax vobis. Sicut misit me Pater, et ego mitto vos. Haec cum dixísset, insufflávit, et dixit eis: Accípite Spíritum Sanctum: quorum remiséritis peccáta, remittúntur eis; et quorum retinuéritis, reténta sunt. Thomas autem unus ex duódecim, qui dícitur Dídymus, non erat cum eis, quando venit Jesus. Dixérunt ergo ei álii discípuli: Vídimus Dóminum. Ille autem dixit eis: Nisi vídero in mánibus ejus fixúram clavórum, et mittam dígitum meum in locum clavórum, et mittam manum meam in latus ejus, non credam. Et post dies octo, íterum erant discípuli ejus intus, et Thomas cum eis. Venit Jesus, jánuis clausis, et stetit in médio, et dixit: Pax vobis. Deínde dicit Thomae: Infer dígitum tuum huc et vide manus meas, et affer manum tuam et mitte in latus meum: et noli esse incrédulus, sed fidélis. Respóndit Thomas et dixit ei: Dóminus meus et Deus meus. Dixit ei Jesus: Quia vidísti me, Thoma, credidísti: beáti qui non vidérunt et credidérunt. Multa quidem et ália signa fecit Jesus in conspéctu discipulórum suórum, quae non sunt scripta in libro hoc. Haec autem scripta sunt, ut credátis quia Jesus est Christus, Fílius Dei: et ut credéntes vitam habeátis in nómine ejus. Credo. |
U Continuación del Santo Evangelio según San Juan. |
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ANT. AD OFFERTORIUM. matth. 28, 2, 5 et 6. Angelus Dómini descéndit de caelo, et dixit muliéribus: Quem quaéritis, surréxit, sicut dixit, allelúja. |
Antífona del Ofertorio. |
SecretaSúscipe múnera, Dómine, quaésumus, exsultántis Ecclésiae: et, cui causam tanti gáudii praestitísti, perpétuae fructum concéde laetítiae. Per Dóminum. |
SecretaRecibe, Señor, los dones de tu Iglesia regocijada; y Tú, que le has dado el motivo de tanto gozo, concédele el fruto de la perpetua alegría. Por Nuestro Señor Jesucristo. |
Prefacio de Pascua
Vere dignum et justum est, aequum et salutáre: Te quidem, Dómine, omni témpore, sed in hoc potíssimumgloriósius praedicáre,cumPascha nostrum immolátus es Christus.Ipse enim verus es Agnus, qui ábstulit peccáta mundi. Qui mortem nostram moriéndo destrúxitet vitam resurgéndo reparávit. Et ideo cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus cumque omni milítia caeléstis exércitus hymnum glóriae tuae cánimus, sine fine dicéntes: Sanctus, Sanctus, Sanctus. |
Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que en todo tiempo, Señor, te alabemos; pero más que nunca y con mayor magnificencia en éste tiempo, en que Cristo, nuestra Pascua, fue inmolado. Porque Él es el verdadero Cordero que quita los pecados del mundo. El cual muriendo, destruyó nuestra muerte, y resucitando, reparó nuestra vida. Por eso, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, cantamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo. |
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ANT. AD COMMUNIONEM. Joann. 20, 27.Mitte manum tuam, et cognósce loca clavórum, allelúja: et noli esse incrédulus, sed fidélis, allelúja, allelúja. |
Antífona de Comunión. |
PostcommunioQuaésumus, Dómine, Deus noster: ut sacrosáncta mystéria, quae pro reparatiónis nostrae munímine contulísti; et praesens nobis remédium esse fácias et futúrum. Per Dóminum. |
PostcomuniónTe rogamos, Señor Dios nuestro, que los sacrosantos Misterios, que nos has concedido para ayudarnos a robustecer la gracia de nuestra reparación, nos sirvan de remedio ahora y en lo futuro. Por nuestro Señor Jesucristo. |
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- (1) Estos “niños recién nacidos” eran los recién bautizados, los cuales se incorporaban hoy, después de una semana de oración y de acción de gracias, a la vida ordinaria. Volver
- (2) Pretendían los gnósticos que la naturaleza divina se había unido a la humana en Jesucristo, en el momento de su bautismo en las aguas del Jordán y que luego le había abandonado en el Calvario. San Juan sostiene que el Verbo se unió hipostáticamente a la naturaleza humana, no solamente en el Jordán: no sólo por el agua, sino también por la sangre, es decir, al ser concebido en el seno virginal de María. Tal es el testimonio del mismo Dios. Volver
- (3) Ocurre esta aparición el mismo día de la Resurrección, por la tarde. Volver
- (4) No debe extrañar esta entrada de Jesús en la habitación, a través de las paredes, pues para su cuerpo, glorificado ya, y dotado de la sutileza, no podía haber ningún obstáculo. Volver
- (5) “La Iglesia ha visto siempre en estas palabras contenido el precepto de la confesión de los pecados, necesaria para juzgar sobre los que hayan de ser perdonados o retenidos” (Monseñor Gomá). Volver
- (6) Palabras famosas con que Tomás, el apóstol incrédulo, confesó a Jesús como hombre (¡Señor mío!) y como Dios (¡y Dios mío!). Volver
]]>![cdata[Escuche el Canto Gregoriano de la Misa de este Domingo grabado en vivo]]>