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El responsable de Liturgia del Episcopado, contra las misas en latín

MADRID. El obispo de León y presidente de la Comisión de Liturgia de la Conferencia Episcopal, Julián López, pidió este lunes a los sacerdotes de su diócesis que promovieran la celebración de misas en castellano «para que todo el pueblo de Dios comprenda», algo que, según indicó, «no creo que se consiga» con las Eucaristías en latín.

 

El responsable de Liturgia del Episcopado, contra las misas en latín

por JESÚS BASTANTE

MADRID. El obispo de León y presidente de la Comisión de Liturgia de la Conferencia Episcopal, Julián López, pidió este lunes a los sacerdotes de su diócesis que promovieran la celebración de misas en castellano «para que todo el pueblo de Dios comprenda», algo que, según indicó, «no creo que se consiga» con las Eucaristías en latín.

En declaraciones a un grupo de periodistas después de presentar una campaña de ayuda a Perú, el obispo de León consideró que lo fundamental es que el conjunto de los fieles «viva la celebración de la mejor forma posible», algo que, según afirmó, «con la lengua latina no creo que se consiga».

Las declaraciones de monseñor López causaron el lógico revuelo en sectores eclesiásticos, toda vez que el obispo de León es, a su vez, el máximo responsable del Episcopado español en cuestiones de liturgia y, como tal, el encargado de coordinar, en el ámbito de la Conferencia Episcopal, todas las actividades en torno a la misa según el rito tridentino, que el pasado 14 de septiembre volvió a ser permitido como «forma extraordinaria» de la liturgia romana, en virtud de un «motu proprio» de Benedicto XVI.

El Papa lo hará en Adviento

El propio Pontífice, según anunció esta semana la prensa italiana, oficiará el próximo 2 de diciembre -coincidiendo con el primer domingo de Adviento- la primera misa en latín presidida por un Papa en los últimos cuarenta años, muy previsiblemente en la basílica de San Pedro.

«No sé los que sentirán esta nostalgia» de celebrar misas bajo el rito tridentino, subrayó monseñor López, quien añadió que desconoce «si todavía hay sacerdotes que saben celebrar la misa con aquella forma». «Otra cosa -puntualizó el obispo- es el Canto Gregoriano, puesto que se trata de plegarias muy conocidas».

En la «misa Tridentina» o de San Pío V, llamada así por haber sido establecida en el Concilio de Trento (siglo XVI), el sacerdote oficia la misa en latin, de espaldas a los fieles (o «de cara a Dios», como explican sus seguidores), quienes tienen participación limitada. Así, los laicos no pueden leer pasajes bíblicos ni recibir la hostia en la mano. Además, no se permiten guitarras ni instrumentos folclóricos, únicamente el canto gregoriano.

Sin embargo, el «rito romano», establecido tras el Concilio Vaticano II, hace especial hincapié en el uso de las lenguas vernáculas, así como en la participación activa de los fieles en el ceremonial. La música puede ser elegida con libertad, así como el momento de la comunión, en la que los fieles pueden recibir directamente la hostia en la boca o recogerla primero entre sus manos.

Por otro lado, la asociación «Deo Gratias», que promueve el rito tridentino en España, anunció que, a partir del próximo 21 de octubre, dejará de celebrarse la misa mediante esta liturgia extraordinaria en la parroquia madrileña de San Luis de los Franceses.

Desde ese momento, las misas en latín en Madrid se celebrarán en la iglesia del Tercer Monasterio de la Visitación (paseo de San Francisco de Sales, 48), con el siguiente horario: de lunes a sábados, a las ocho de la mañana (misa rezada), y domingos y festivos, a las once (misa cantada).

Fuente: ]]>ABC Madrid]]>

Comentario Druídico: Nuevamente: la hostilidad de algunos obispos hacia el Motu Proprio, la franca desobediencia, apenas disimulada en este caso y el temor a la misa tradicional. No hay proporción entre la persecución abierta y también oculta que se lleva contra los saderdotes que optaron por la Misa Tradicional y la tan cacareada "convicción" de que es algo muerto y pasado a lo que nadie prestará atención. Recientemente un obispo residencial del Gran Buenos Aires, titular de una diócesis importante, destrató groseramente a un grupo de fieles que fueron a pedir su bendición para proseguir con la misa tradicional en una de sus parroquias. La misa inaugural en rito tradicional tuvo un gran éxito de público y estuvo notablemente bien rezada por el párroco. No solo los trató airadamente sino que les impuso condiciones ilegales, contrariando el Motu Proprio. El caso llegará a Roma, presumimos.Otro dato importante, se va confirmando la apertura del año litúrgico con una misa tridentina celebrada por el Papa, noticia que ya adelantáramos bastante tiempo atrás.