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G.K. Chesterton: El regreso de Don Quijote

Una alegoría dramatizada

El regreso de Don Quijote  (The return of Don Quixote), colección El Club Diógenes, Ediciones Valdemar. Madrid 2005. 388 páginas. Traducción de José Luis Moreno-Ruiz,

Dicen los especialistas en Chesterton que nunca escribió novelas sino alegorías dramatizadas. Nos inclinamos a compartir esta opinión, que a fuer de familiarizarse con el simpático y complejo escritor inglés se vuelve una evidencia. El regreso de Don Quijote es una de esas alegorías poéticas.

Me siento tentado de comenzar este comentario con una frase escandalosa, como para atraer la atención de los lectores. Algo así como: si Chesterton hubiera sido argentíno habría sido peronista. Voy a resistir la tentación. No es posible traspolar realidades tan diversas sin pagar las consecuencias.

En esta difícil alegoría novelada del gran inglés, los personajes que reviven los ideales quijotescos son un aristócrata tarambana y un bibliotecario chiflado. Uno es el verdadero Quijote, el otro una especie de Sancho Panza en su mejor momento: el Sancho Panza gobernador.

Y finalmente, quien encarna los justos reclamos del pueblo inglés y sin saberlo conduce a sus seguidores a postular un régimen social de inspiración medieval, es una sindicalista socialdemócrata.

No puede ponderarse el gozo que produce la lectura de un autor que escribe con tal libertad de espíritu que haga no solo verosímil sino verdaderamente convincente un planteo argumental de esta índole. En Chesterton uno saborea la libertad intelectual (no la libertad de prensa, a la que ridiculiza con ferocidad) sino la libertad de pensamiento limitada por el sentido común y la realidad.

Pensemos en un pueblo prejuicioso y atado a “tradiciones” y no tardaremos más que segundos en pensar en el pueblo inglés. O tal vez, mejor sería decir, en los ingleses.

Leyendo la vida de la reina Victoria y su esposo el Principe Alberto de Saxo-Coburgo, resulta hilarante comprobar que el buen alemán introdujo reformas en el palacio tales como abolir la mesa y cena tendidas para un rey muerto hacía más de 20 años. O coordinar la acción de los lacayos que alimentaban la leña de los hogares palaciegos con la de los que las debían encender (funciones que estaban no solo separadas sino conflictivamente contrapuestas de tal modo que los reales se morían de frío por respetar la costumbre palaciega).

Chesterton le habla a esta sociedad declarándoles que su aristocracia es en realidad una plutocracia reciente y de origen espurio. Que el sistema de propiedad rural se funda en una inhumana explotación de los campesinos. Y el industrial en un miserable aprovechamiento de las necesidades del proletariado urbano.

Y nos hace querible al proletariado, visto por los ojos del tarambana que finalmente resulta Don Quijote. Un noble cuya natural bondad y falta de prejuicios (amoralidad, juzgan los otros nobles) lo lleva a alternar con carreteros, taberneras y sindicalistas. Y descubrir bajo la miseria humana, sin embargo, lo más noble del alma inglesa.

Un tarambana que no puede resistir hacer bromas a los personajes solemnes, bromas pesadas, pero a la vez siente una profunda indignación cuando se hace mofa de los débiles y los humildes. Tarambana que finalmente no piensa un minuto sobre su futuro, o carrera, sino que se brinda a los demás haciendo toda suerte de servicios y favores, cuanto más complicados y riesgosos para su integridad física o su buen nombre, más entusiasta en hacerlos.

Finalmente, Chesterton nos declara que ese tarambana reúne las condiciones que pueden salvar a la aristocracia inglesa, la cual tiene vicios tan radicados y despreciables como algunas virtudes redentoras. Entre ellas el buen modo y sentido del señorío con el cual pueden, debidamente adornados de otras condiciones morales, alternar con igual respeto y autoridad con el pueblo y amarlo distinguiendo en él, a la vez, sus miserias y sus glorias.

Este señorito tarambana es un demócrata auténtico que no pierde su señorío ni sus buenos modos porque intuye que la sociedad entre humildes y encumbrados solo tiene destino en el contexto de una amistad distintiva y enaltecedora. Este tarambana nunca es vulgar. Y nunca se burla de los pobres, sino que los escucha con interés y respeto.

Está también el bibliotecario chiflado cuya vida se centra en el estudio de una etapa temprana de la historia de los hititas. Por circunstancias tan pedestres como fantásticas se ve obligado a informarse sobre la Edad Media, porque no considera serio decir 15 líneas de una obra teatral de aficionados en la que lo involucran sin estudiar la época a fondo. Un verdadero especialista.

Ciertas vicisitudes hacen que en lugar de un papel tan secundario termine representando al Rey Ricardo Corazón de León, en solo tres oportunidades, con el siguiente notable efecto en su persona: de allí en más se niega a vestir otro traje que el medieval, y a concebir otra sociedad que una fundada en los principios medievales.

Tal es su convicción que moviliza a un grupo de aristócratas a fundar un movimiento medievalista con la intención lisa y llana de dar un nuevo orden político y social a Inglaterra. Y con cierto éxito, al cual no resulta ajeno el poder político ni los aristócratas, quienes pretenden mediatizar tal efusión romántica (ellos piensan) a favor de sus privilegios.

Finalmente, cumpliendo las funciones que el antiguo bibliotecario alcanza en el marco de esta nueva propuesta política, decide juzgar al antedicho sindicalista levantisco según las leyes y criterios en uso en la Edad Media inglesa, los cuales estudia rigurosísimamente. El resultado es que el acusado no solo sale libre, aunque ya no tan librepensador, porque su juez le da la razón, pero le marca los principios cristianos que fundamentan su razón. Además condena a los sostenedores aristocráticos de su propio movimiento, entre los que está el padre de su amada a la devolución de lo mal habido. No hace falta explicar los sucesos posteriores ni la fortuna subsiguiente del bibliotecario devenido juez medieval. El final es romántico, en todos los sentidos del término.

Hemos dicho lo suficiente como para dar una idea de la jocosidad, la libertad de pensamiento, el buen sentido y la colosal imaginación de Chesterton a la hora de ir en contra de todos, pero en realidad a favor de la verdad que asiste a cada uno. Y esta forma desprejuiciosa de ver le permite comprender la verdad que sustenta las cosas concretas.

Dios nos conceda escritores, gobernantes y caballeros (andantes o no) capaces de ver el mundo con tan dichosa jovialidad y buen sentido como el bueno de Chesterton.

Posdata: tenemos que quejarnos del traductor, no porque ignoremos que Chesterton es intraducible. Ni por falta de esfuerzo: más bien por falta de eficacia en el esfuerzo de poner en castellano muchas parrafadas seguramente arduas.

El buen sujeto se ha ceñido a anotar las referencias. Hubiésemos preferido más trabajo sintáctico, más equivalencia, en todo caso, allí donde la endemoniada pluma del inglés destruye toda posibilidad de literalidad.

Comentarios

como leerlo gratis...

En castellano:

http://www.mediafire.com/?mutwzmm5oen

En inglés:

]]>http://gutenberg.net.au/ebooks09/0900401.txt]]>

o bien

]]>http://readr.ru/gilbert-chesterton-the-return-of-don-quixote.html]]>

Otras obras de Chesterton:

]]>http://gutenberg.net.au/plusfifty-a-m.html]]>

]]>http://ebooks.adelaide.edu.au/c/chesterton/gk/index.html]]>


G. K. Chesterton Resources on the Web:

]]>http://greatsfandf.com/AUTHORS/GKChesterton.php]]>

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He leído mucha novela en
mi vida, pero es cierto que llevaba bastante tiempo sin tocar una, así
que la semana pasada me dio por ahí y me puse con este título.
Es extraño, la verdad es que a Chesterton no le conocí precisamente por sus novelas. Recuerdo que lo primero que de él leí fue “San Francisco de asís”;
a raíz de ello me interesé por el trabajo de este autor pero siempre en
ensayos y artículos de opinión, pocas veces en novela o relato, pues
salvo las historietas del Padre Brown, no me había llamado la atención.
Total, que me he leído
el libro, y la impresión, si bien en un principio no fue muy buena, cabe
decir que al final supera con creces las expectativas. Es cierto que la
novela es algo lenta y según tengo entendido no debe de ser de las
mejores de Chesterton…no lo se, la verdad no me importa pero la realidad
es que me ha gustado mucho.
En ella, se da la historia de Mr Herne,
un bibliotecario que por circunstancias bastante poco creíbles, pasa
por abandonar su tranquila vida al frente de una biblioteca
perteneciente a una familia aristócrata , hasta iniciar una especie
de contrarrevolución frente a la sociedad rancia, liberal y algo
progresista en la que se desenvuelven parte de los personajes y frente,
también, a la emergente Revolución en la que participa uno de los
personajes principales, desarrollando un espíritu puramente quijotesco
(al fin y al cabo la novela es un homenaje a nuestro Don Quijote) y
bastante alejado de lo común. En la novela también aparecen personajes
que van tomando forma y cuerpo a medida que abanza la novela, como el
progre y bien intencionado Mr Murrel "El Mono", la soñadora Miss OliveMiss Rosamound que adquiere protagonismo a medida que avanza la historia , el halcón político Mr Archer,
el revolucionario Baintree.... todos ellos, van dando a conocer su
verdadero rostro, como decía, a medida que la novela avanza, y no deja
el autor de obsequiarnos con muy gratas sorpresas.  
En cuanto a la
intencionalidad (la que sigue a la pura escritura de un relato)  cabe
decir que el autor pone su punto de mira principalmente en esa sociedad
aristócrata y adinerada de la que antes hablaba, a la que nuestro
protagonista (el señor Herne) le tiene reservado un buen baño de lógica y
humildad en el momento más importante del relato, por el cual
precisamente merece la pena leer esta novela.
La verdad es que resulta
paradójico (¡como no!) que para reivindicar el sentido común y la
lógica histórica, el autor utilice un mundo tan confuso y unos hechos
tan irreales, y que encima salga bordado…este señor me ha vuelto a dejar
muy satisfecho.

No sé si peronista, pero

Don Moderador:

No sé si hubiera llegado a ser peronista, pero seguramente hubiera entendido mejor que nosotros al peronismo y al pueblo Argentino, que hacen tan buena yunta.

Y, como buen hombre de sentido común, hubiera simpatizado con ellos.

Estoy leyendo ahora a Chesterton, y me impresiona siempre su apelación al hombre común, al buen sentido, a lo sano-popular versus lo enfermizo-intelectual-"aristocrático" (aristocrático de su tiempo, gente que vestía smoking, fumaba y iba de cocktail en cocktail; no aristocrático de caballería medieval).

No quiero idealizarlo, pero me parece que acertaría a como salen las elecciones mejor que los encuestadores y "politólogos" de hoy.

Juancho.

Chesterton peronista

Coincido con su apreciación. Y le digo más. Muchos rosistas de hoy, de haber vivido durante la época de la Mazorca y los candombes en honor al Ilustre Restaurador, hubieran sido unitarios.

Me parece que resulta necesario sacudirnos prejuicios y asumir las realidades.

Núnadésas Chesterton hubiera

Núnadésas Chesterton hubiera podido ser peronista. Lo dudo, pero concedo la posibilidad.

El que nunca hubiera podido serlo es Don Quijote. Era un caballero.

ben Cidehamete

Sabe qué, Don Cidehamete

Me quedé pensando. Cervantes fue muy amigo de las clases populares de su tiempo. No parrandero, ni libertino, que nunca lo fue. Sino amigo de los pobres, como buen cristiano que era. Y salvo cuando fue funcionario del gobierno en el poco apreciado puesto de recaudador de grano para la Armada, desdichada función que lo llevó a la cárcel por segunda vez, su relación con los desheredados de su tiempo fue siempre de simpatía y respeto. 

Prueba de ello, sus magníficos personajes (no arquetipos sino involuntariamente) de la picaresca: Rinconete y Cortadillo (y toda la troupe de la escuela de ladrones de Monipodio). Y los venteros, las Maritornes, los Ginés y resto de los galeotes, los cabreros del discurso de la Edad de Oro... 

Y sin embargo, usa de su ironía más ácida con los petulantes: el bachiller Sansón Carrasco, los Duques, el clero (el capellán de los duques, los procesionantes). En cambio presenta una figura venerable y aristocrática en el sentido más medieval en el caballero del Verde Gabán, a quien Sancho besa la bota declarándolo el primer santo a la jineta que haya visto en todos los días de su vida.. 

Bien pensado, Cervantes en la Argentina hubiese sentido gran simpatía y pena por los pobres y miserables, incluso por los votantes de Cristina. 

Y dicho sea de paso, otro gran autor inglés, Dickens, admirador de Cervantes como casi todos los autores ingleses, en su Oliver Twist copia la idea del Rinconete... y la recrea en su tiempo mostrando con una ironía cervantina la desgraciadísima situación de los desvalidos en la riquisima Inglaterra victoriana.

Vea como las cosas se enlazan.

¡Aaahhh! Lo agarreéee...

¡Aaahhh! Lo agarreéee...

Nadie niega el favor especial que merecen los desposeídos, los cuales nos fueron encomendados por Cristo N. S. hasta el fin de los tiempos, cuando Él mismo vendrá a contar, pesar y medir... y a secar las lágrimas de los que lloran, y dar con plétora a los que no tuvieron nada. Y cada cosita que diésemos a los que no la tenían, valdrá su peso en recompensa divina.

Pero de ahí a que el peronismo tenga o haya tenido algo que ver con la supuesta felicidad de las "las clases populares", media una distancia que ninguna buena voluntad puede saldar por más elevado que sea el tranco. El peronismo se convirtió casi de inmediato en una oligarquía frenética y desalmada que usó a los pobres como resorte y herramienta de poder. Su "conductor", uno de los sujetos más amorales que ha visto el país que, de hecho, vió bastantes.

Si después de 65 años de peronismo rampante seguimos asistiendo al asombroso e indetenible crecimiento de la pobreza, de las villas miseria, al muchísimo más grave empobrecimiento generalizado de la clase media que está ahora al borde de la extinción, y a la permanente y funesta asociación con cuanto zurdo, masón y atorrante putiforme anda suelto por ahí, me parece que, si algún peronista honesto quedase de pie, diría con aquel penoso escritor español al ver lo que era la deseada República Española del '31: "no es eso, no es eso..".

El peronismo se ha puesto como enemigo frontal de todo lo que es argentino, sectorizando lo que ellos entiende como "la patria" que queda reducida a lo que llaman a "los humildes" (si están afiliados, es claro) y desde luego, los capitostes del partido, que de humildes, nada. Y para comenzar la guerra, se ha puesto en contra a todas aquellas familias que tienen algún vínculo con el pasado argentino, sea por envidia, rapacería o la simple conveniencia de desalojar posibles competidores. En segundo lugar, ha arreciado contra toda la clase media -que bien decía José Antonio que mientras existiera, no habría marxismo, por que el burgués pelea y muy duramente, por conservar lo que tan difícilmente ha obtenido- acusada de ser "burguesa", comodona y mil epítetos más que sólo cuadran al propio peronista.

Si hay algo que se parezca nada al fino "distributismo" chesterton-belloquiano, es el peronismo; el distributismo es, en todo caso, una forma (y no diré aquí que la más feliz, por razones que exceden un comentario que ya es larguísimo) de incentivar la solidaridad social, no el saqueo generalizado. Advierta, nomás, la sistemática destrucción del ya mermado "aparato" productivo nacional, saqueado hasta la locura y no precisamente para mejorar algo, sino para repartir "nótebúks" a los chicos "pobre", a ver si los siguen votando. En los '50 eran fóbal nº 5 y, los más aventajados, una bici. Hoy las exigencias de los hijos de "doña María" (con quien "la presidenta" compartió unos mates en su casilla villera) son mucho mayores, por que el asistencialismo ha creado nuevas generaciones de haraganes y pedigüeños, caldo de cultivo del crímen y la disolución social. No es todo: buena parte del dinero y bienes confiscados a los particulares, va a parar a las distintas "fundaciones" que, si antes se llamaron Eva Perón, hoy se llaman Madres de Plaza de Mayo, pero el resultado es exactamente el mismo: el enriqucimiento desmesurado de funcionarios, amigos y cómplices.

Esto es el peronisno real y no esa fantasía nostálgica de quienes nunca lo vivieron tal cual es, sino como les hubiera gustado que fuese. Pero la política no es fantasía, sino realidad; puede tener, y de hecho es conveniente que tenga, mística, imaginación y poesía; pero payasada y fantasía, no.

Sociedad sin jerarquía, está frita. Si suprime la jerarquía, en una désas sobrevive por la Gracia de Dios; pero si la da vuelta y la pone patas arriba ... tiene lo qua hay hoy, o sea, una disolución interminable en un estado perpetuo de subversión y revolución. No olvide que la dimensión moral del hombre le permite que su elevación sea ... hasta el Cielo, hasta hacerse partícipes de la Vida Divina; pero que su caída, paralelamente, sea sin fin.

Si el peronismo quiere reconciliarse con la Argentina -dudo que lo quiera y ahora, dudo que pueda- pues debe hacer algo muy sencillo:

1) Declarar la caducidad de todos los partidos
políticos.
2) Dictar la moratoria de todas las leyes dictadas
a partir de 1983, que quedarán sujetas a revisión y derogación
automática después de cierto plazo sin mediar ratificación. Incluídos los
tratados internacionales.
3) Designar un gobierno de salvación nacional,
compuesto por ciudadanos honorables (desgraciamente, como los partidos son un
grupo netamente oligárquico, no conocen a ninguno; y si conocen alguno, en la
exótica hipótesis en que le ofrecieran su apoyo, la repugnancia impediría a este
ciudadano aceptar, casi con seguridad). Ninguno de los integrantes de este nuevo
gobierno podrán tener un pasado "político" ni haber sido, en los últimos 50,
años, integrantes de algún partido político.
            De este gobierno deben quedar
expresamente excluídos:
            Marxistas, socialistas, izquierdistas
en general, peronistas, liberales y neoconservadores, y personas no católicas,
así como aquellos que no tengan una vida familiar ordenada.
4) Expulsar a todos los miembros de la Corte
nacional, y declarar en comisión a todos los jueces.
5) Declarar el estado de sitio y la extender al
Gobierno la facultad de intervenir todas las provincias durante 5
años.
6) Declarar la necesidad de una reforma
constitucional, que será puesta en manos de este grupo de ciudadanos honorables
y capaces y posteriormente aprobada por referéndum o por un medio idóneo para
obtener el consentimiento popular válido.
7) Extender al nuevo gobierno nacional facultades
extraordinarias y la suma del poder público a fin de proteger la vida,
el honor y la fortuna de los argentinos
, conculcadas por el gobierno de
los partidos políticos.
8) Declarar la caducidad de todos los
mandatos electorales en vigencia por no responder al principio de la
representación popular verdadera, comenzando por las Legislaturas
nacional, provinciales y municipales, que cesarán inmediatamente sus funciones,
al menos las dos primeras categorías. Los gobernantes de los ejecutivos
provinciales y municipales quedarán en funciones a título
provisional.
9) Encomendar a todos los Obispos del territorio
argentino, la realización de al menos 3 Misas diarias, actos penitenciales y
oraciones públicas por el éxito del nuevo gobierno. Se sugerirá a los obispos
que autoricen a todos los presbíteros a trinar.
10) Mandarse a mudar con viento fresco y lo más
lejos posible.
 
El nuevo gobierno deberá:
1) Respaldar y respetar el orden jurídico
tradicional (derecho romano), con especial énfasis en la vida, el honor y la
fortuna de los argentinos.
2) Asegurar a todos el ejercicio de los derechos
establecidos en la Const. Nacional, los cuales deberán ser preservados y
respetados en la reforma que se realice, por lo cual únicamente deberá referirse
a la constitución política de la Nación, y no a su aspecto jurídico
privado.
3) Reducir drásticamente los impuestos, la
intervención del gobierno en los negocios y la vida privados; elevar y respaldar
fuertemente la protección al fruto del trabajo, la inteligencia y la honestidad.
El asistencialismo (que es clientelismo político) deberá reducirse
paulatinamente a medida que la población vaya recuperando su amor y respeto por
el trabajo ... y la valorización de la propiedad ajena.
4) Establecer un fuerte control sobre el sector
financiero, la creación unilateral de deudas, esto es: sin la intervención del
deudor, y la emisión clandestina de dinero que realizan los bancos a través de
los encajes. Asimismo, se establecerá un régimen monetario sano sobre la base de
una paridad de  intercambio verdadero entre la masa de bienes existentes y
producidos y el monto del dinero emitido. El dinero deberá ser unidad de medida
y medio de pago, y no una mercancía. Se establecerán precisos límites al negocio
crediticio.
5) Se asegurará la perfecta libertad de circulación
de las ideas, al menos por escrito y de palabra, y se controlarán férreamente
los espectáculos públicos, que quedarán sujetos a censura previa.
6) Se echarán las bases de una verdadera
participación popular en los actos de gobierno, estableciendo mecanismos
auténticamente democráticos para ello y no la ficticia representación
partidaria; muy en especial, asegurando la eficacia de la decisión popular en
aquellas materias en las cuales quede involucrada directamente la población,
como son el servicio militar o los impuestos u otras cargas que deba soportar el
pueblo.
7) Se asegurará la vida familiar tradicional en
todos sus aspectos, moral, social, económico y educativo, bajo la autoridad del
padre. En especial, se fomentará la nupcialidad religiosa y la familia
numerosa.
8) Se desmontará en la medida de lo posible y
paulatinamente, el inmenso aparato intervencionista del gobierno.
9) Se limpiará decididamente el honor de las
fuerzas armadas con todos los medios aptos para ello, recompensándose el valor,
la disciplina, la lealtad y el servicio inteligente y eficaz.
10) Se crearán medios de control eficaz de las
fuerzas de seguridad y carcelarias, adecuándolas a fines sensatos y moral y
jurídicamente aceptables.
11) Se implementará una reforma penal profunda, con
penas alternativas a la cárcel para delitos menores; y una reforma penitenciaria
total, que evite la escandalosa pestilencia e inmoralidad de las cárceles
actuales.
 
Con esto, hay trabajo duro para 50 años. De manera
que:
 
1) Se introducirán o se fomentarán, hasta donde el
gobierno pueda hacerlo sin torcerlo, mecanismos sociales de elevación de los más
talentosos y capaces para gobernar (distinguibles de los tilingos "institutos de
formación de dirigentes", que son una calamidad, una mentira y una propuesta
realizada por incompetentes y logreros) sobre la base sobreentendida que el
talento y la excelencia los da Dios Nuestro Señor como una gracia, la educan los
padres si pueden, los dejan y tienen dónde, y la aprovecha la Nación si tiene
cómo enterarse dónde está. El medio más excelente para esto se considerará el
fomento y sostenimiento de la buena educación.
2) Se establecerán mecanismos de recompensas,
estímulos y premios, previstos en la Const. Nacional y jamás implementados, para
alentar todas las formas de grandeza de ánimo, esfuerzo personal, el talento, la
nobleza y el heroísmo. Se introducirá el principio de que, cuanto mayor sea la
contribución de cada cual al bien común, menor deberá ser su obligación
impositiva, a fin de lograr un equilibrio justo entre todos los contribuyentes y
una verdadera igualdad entre iguales. Se desechará el funesto "principio" de
considerar la "capacidad contributiva" como única o determinante función para la
imposición tributaria.
3) Se buscará por todos los medios jurídicos
posibles que todo argentino sea propietario de algún fundo, compensando o
auxiliando de alguna manera práctica a quienes tienen menores facilidades, sea
por la zona donde están, o por el tipo de producción, o por las limitaciones
físicas de la propiedad. En la parábola del Buen Pastor, Nuestro Señor afirma
que el propietario se preocupa más que el asalariado por las cosas, de manera
que debe considerarse como un bien la propiedad de tierras o
ganados.
4) Se fomentará (aunque no se financiará, en
principio) la compensación a quienes hayan venido a este mundo con menos
aptitudes que sus semejantes, o hayan sufrido cualquier disminución a lo largo
de su vida. Dentro de lo posible, apelando principalmente a la generosidad
popular, antes que a la imposición de nuevas cargas.
 
Y con esto más, hay trabajo para 100
años.
 
Soñar no cuesta nada.
L. b.C.

Mi buen Ludovico, estos se disfrazan de peronistas

Como sus prefiguraciones le llevan a creer en el disfraz, para poder echar sobre el peronismo el desprecio que estos ladrones y estos idiotas marxistoides se merecen, usted cae en el engaño.

¡Parece mentira que usted siga y siga, tantos años, sin advertir que su ataque al peronismo, del que no percibe su raíz cristiana y nacional, lo priva del respaldo político para combatir a estos sotretas disfrazaos de peronistas!

Como siempre, lo tendré presente en mis oraciones. Muy cordialmente,

Á. B. L.

El peronismo

ES HEGELIANO. Lo ha dicho un peronista ortodoxo: el prof.Alberto Buela, explicando que se vale de la dialéctica ortodoxa, tesis,antítesis y síntesis y con esa síntesis crea una nueva realidad la cual pasa a ser nueva tesis para encontrar necesariamente la antítesis y resolver todo en una nueva realidad,o sea LA REVOLUCIÓN PERMANENTE, porque como es un "movimiento" , dentro de él cabe cualquier verdura.

Lo de "raíces cristianas" es puro cuento.Lo dijo Buela.que es un peronista ortodoxo.

Para un Peronista de bien, no puede haber nada mejor que otro Peronista. (no otro argentino)

Y como es un "movimiento" , dentro de él TODO SE MUEVE porque cada "peronista" tiene en su esencia una Orto-doxia personal. Por eso hay "cristianos" como Corach, meneM, los Rodriguez Saa,Scioli,Timmerman, Gelbard, and more.

Son INCORREGIBLES.

Incorregibles son los traidores asesinos de Plaza de Mayo

y tantos más que favorecieron a Churchill contra su Patria...

ESOS NO SON INCORREGIBLES

SON CRIMINALES. Pero el Gral.5X1...¿que onda? Hay pajas en unos ojos y vigas en otros. Así es este páis que QUISO SER NACIÓN y ahora vota por la herencia del primer trabajador que regalaba motonetas PA LOS VOTOS de los pobres cabecitas que los sacó del campo destruyendo el campesinado. Engañador habia sido el fulano, demagogo como sus hijos putativos.

 

Juicios de elegancia

Es curioso como algunas frases son imperdonables, y en cambio otros hechos, no proclamados sino realizados, no lo son. 

5 x 1 o "Al amigo todo, al enemigo ni justicia" son de la antología del horror moral. Dichas en boca de un gobernante resultan, además, gravísimamente atentatorias contra el bien común. Aun si acaba de producirse la matanza de Plaza de Mayo. Porque el gobernante no puede asumir estos criterios morales bajo ninguna circunstancia, por airado que esté y aunque su ira sea justa o al menos tenga una causa razonable.

Y sin embargo crímenes horrorosos no son recordados más que a la fuerza, cuando lo son, como en este caso, porque quien responde es hombre de bien. Pero a la vez, quien responde considera (o al menos parece considerar para la ocasión) más grave la donación de motonetas o la migración industrial, que el asesinato de personas. Y los pone en pie de igualdad para justificar lo que debió haberse admitido sin más.

Creo que en este juicio tan sesgado, la elegancia predomina sobre la razón. 

Compartamos una carta que dice lo justo


María Estela Martínez de Perón
Ex Presidente de la Nación

D. Diego Nicolás Ceferino Mazzieri
Rosario, Santa Fe, República Argentina

Madrid, 18 de agosto de 2011

Estimado Sr. Mazzieri:

Agradezco su extensa carta, llena de elogios hacia mi persona que agradezco de corazón y profundamente.

Pueden estar muy orgullosos, Ud mismo y su grupo de amigos, por
permanecer fieles a nuestras ideas y a un compromiso llamado lealtad.

Dentro de los defectos y virtudes que a todos nos caracterizan, puedo
asegurarle que puedo presumir de haber permanecido siempre fiel y leal a
la figura de nuestro General Perón, y asimismo a nuestra querida
“Patria Argentina”.

Efectivamente, hoy en día, son muchos los
que utilizan tanto al General como a nuestra Patria por intereses
particulares y entrismos, pero yo les animo a Uds a que continúen con
su lealtad y honradez manteniéndose indoblegables.

Le envío dedicada esta foto, recuerdo de un tiempo pasado duro y difícil.

De nuevo le agradezco su cortesía, lealtad y trabajo constante, y le envío mis mejores saludos..

M. E. DE PERÓN.

Yo sabía, ben Cidehamete

que para despertarlo de su mutismo había que hablar bien del peronismo...

Lo saludo muy cordialmente a Ud., que es un caballero.

Un caballero, sí, ... senil

Estimado Moderador:

                                 el "caballero" no hace otra cosa, cada vez que escribe sobre el peronismo, que destilar su rancio odio, pleno de prejuicios, groseras y burdas generalizaciones y viejas cantilenas gorilas absolutamente desacreditadas ya, las que atribuyo a su senilidad.

                                 Como menciona por ahí a la Fundación Evita, envío esta carta de un viejo militante de la causa nacional:

Muchas gracias,

Alberto Verz

  Entre Eva y Hebe

Carta de Rodolfo Jorge Brieba

Lector de la ciudad de Buenos Aires


En medio de los ruidosos escándalos en torno del manejo de fundaciones, en particular de las que tienen como objeto la ayuda social, que es el caso de las Madres de Plaza de Mayo-Línea Hebe de Bonafini-Schoklender, muy sugestiva y generosamente subsidiada por el gobierno nacional, e

s bueno tener presente lo que nos enseña la historia. De este modo podremos confrontar y sacar conclusiones.

La segunda etapa de la Revolución Libertadora, encabezada por el binomio Aramburu-Rojas, se caracterizó en el terreno político por su decidida acción contra el peronismo depuesto. Se crearon “comisiones investigadoras”, las cuales tenían por objeto descubrir la supuesta corrupción del gobierno del Gral. Perón, y uno de sus blancos principales fue la Fundación Eva Perón , la cual a no dudarlo fue investigada a fondo.

La comisión investigadora de las cuentas de la Fundación Eva Perón no pudo encontrar irregularidades. Halló intactos los depósitos bancarios de la Fundación que sumaban 3.500 millones de pesos, unos 250 millones de dólares al cambio de octubre de 1955, que no fueron depositados en las Cajas de Jubilación como se había previsto. En su dictamen la comisión “libertadora” se quejaba por los “excesos” de la Fundación Evita:

Desde el punto de vista material, la atención de los menores era múltiple y casi suntuosa. Puede decirse, incluso, que era excesiva, y nada ajustada a las normas de la sobriedad republicana que convenía para la formación austera de los niños. Aves y pescado se incluían en los variados menúes diarios. Y en cuanto al vestuario, los equipos mudables, renovados cada seis meses, se destruían.

A su vez, Alicia Dujovne Ortiz señala que

Una dama católica, doña Adela Caprile, que formó parte de la comisión liquidadora de la Fundación instaurada tras la caída del peronismo, nos ha confesado haber sentido una impresión similar: ‘Nunca hubiera creído que se pudiera reunir semejante cantidad de raquetas de tenis. Era un despilfarro y un delirio, pero no era un robo. No se ha podido acusar a Evita de haberse quedado con un peso. Me gustaría poder decir lo mismo de los que colaboraron conmigo en la liquidación del organismo’.

Meticuloso y prudente, el administrador Ramón Cereijo la planificó con visión y realismo, y la Fundación siempre operaba dentro de su presupuesto.

Después del golpe militar, la Fundación fue saqueada sistemáticamente y, al final, destruida. Se rompieron los frascos de los bancos de sangre de los hospitales de la Fundación porque cada frasco tenía el sello “Fundación Eva Perón”. Los pulmotores (iron lungs) fueron secuestrados durante una epidemia de polio porque tenían placas metálicas con las palabras “Fundación Eva Perón”. Se determinó que los muebles de los hospitales, hogares para niños, hogares escuelas y hogares de tránsito eran demasiado lujosos para los ahora sin privilegios. Fueron confiscados, como fueron confiscados los regalos que los jefes de estado dieron a Evita durante su viaje a Europa (que ella usó para adornar sus hospitales y hogares), vendidos en remates privados o destruidos. Camiones militares llegaban a los edificios y depósitos de la Fundación y partían llenos. Lo que no se robó, se destruyó (se quemaron montañas de sábanas y frazadas cuando se podría haber quitado las etiquetas ofensivas para usarlos).


Los militares impusieron leyes prohibiendo nombrar a Perón o a Eva Perón o a tener sus fotos en casa (decreto 4.161/55, firmado por Aramburu y Rojas). La pena era hasta seis años de cárcel. Peronistas que resistieron a los militares fueron arrestados, torturados y a veces fusilados.

Se formaron comisiones y subcomisiones para desmantelar la Fundación y disponer de su capital. La subcomisión N° 39 se quejó de que una organización destinada a ayudar a los humildes los había servido con un lujo que no correspondía a la cultura y costumbres de los destinatarios (ver Vicepresidente de la Nación. Comisión Nacional de Investigaciones: documentación, autores y Cómplices de las Irregularidades Cometidos durante la Segunda Tiranía [según ellos, Rosas fue el primer tirano y Perón el segundo], Tomo III, Buenos Aires, 1958, citado en Ferioli, FEP/II, 161). Traducido del lenguaje burocrático, eso significaba que un cuadro de Caravaggio no debía estar en un Hogar de Tránsito donde mujeres y niños no poseían un nivel cultural suficiente para apreciar una obra de arte. Por eso, las obras de arte serían rematadas o regaladas a gente con capacidad para apreciarlas. La oligarquía y los militares se comportaron como vándalos, a pesar de que el General Lonardi había prometido que después del golpe no habría “ni vencedores ni vencidos”.
La Comisión Nacional también tuvo que admitir que:

A pesar de la exhaustiva investigación llevada a cabo no se han llegado a comprobar hechos que estuvieran penados por las leyes, pues el procedimiento técnico y legal al que se ajustaron las licitaciones, concursos de precios y compras han sido realizados en todo momento dentro de las normas administrativas de rutina, pero tampoco cabe duda alguna que ciertos jefes de dichas dependencias se encuentran comprometidos, pues muchos detalles nos llevan a esa presunción, mas al ser imposible probarlos por falta de elementos de juicio indispensables, no puede iniciarse acción judicial alguna contra los mismos. (Ibid, citado en Ferioli, FEP/II, 161).

En 1990, Cereijo calculó que,

Tomando la paridad dólar al 24 de septiembre de 1955, el capital de la Fundación libre de deudas ascendería hoy a doscientos ochenta y nueve millones sesenta y siete mil setecientos noventa y un dólares con ochenta y cuatro centavos, que sumando un interés anual del cuatro por ciento a treinta y dos años ascendería a mil catorce millones sesenta y seis mil setecientos noventa y seis dólares con cincuenta centavos.

¿Qué pasó con ese dinero que era el patrimonio de la Fundación?

La mencionada Sra. Adela Caprile, que formó parte de la comisión liquidadora de la Fundación instaurada tras la caída del peronismo, manifestó a Alicia Dujovne Ortiz ( ver Ferioli, FEP II, 167]:

’No se ha podido acusar a Evita de haberse quedado con un peso. Me gustaría poder decir lo mismo de los que colaboraron conmigo en la liquidación del organismo’.”
Alicia Dujovne Ortiz,
Eva Perón (New York: St. Martin’s Press, 1997), 238.

Las palabras de Adela Caprile prueban la injusticia de la canción de Lloyd Weber: “When the money keeps rolling out, you don’t keep books… Accountants only show things down, figures get in the way…Cuando sale el dinero a raudales, uno no lleva las cuentas… los contadores sólo entorpecen; las cifras bloquean…”).
Los argentinos que participaron en el gobierno establecido por el golpe militar de 1955 tuvieron la intención de destruir, no preservar obras y documentos. Sin embargo, no tuvieron un éxito total. Los administradores de la Fundación, comenzando con Cereijo, sí llevaron las cuentas y sí pudieron rendir cuentas hasta el último centavo del dinero de los obreros. Los que han sostenido lo contrario han cometido una grave injusticia con respecto a Evita. Afortunadamente, las personas interesadas en la investigación histórica pueden encontrar la verdad.

Chesterton

Al margen de no compartir lo del posible peronismo de Chesterton (pues hace pensar que el no desprecio de los pobres es cosa sola  de peronistas, cuando, además, éstos los crean para luego usufructuarlos con el genio de conseguir que encima quieran a quienes los someten) debo decirle que de la novela me quedé con la misma impresión que usted.

Es un gran libro. Esta y El Napoleón de Nothing Hill (también de chiflados) me parecieron sus dos mejores novelas. También La esfera y la Cruz trata de locos de este estilo. Locos que darían la vida por lo honorable de unas ideas nobles que ya nadie comparte.

Atte.

 

Alguna vez en éstas mismas

Alguna vez en éstas mismas páginas, debatiendo sobre el clásico tema del peronismo, le dije al Paisano Alborotador - el cual sostenía el embanderamiento justicialista de León XIII y Don Bosco - que incluyese entre aquellos que fueron peronistas antes de Perón al sindicato Solidaridad de Polonia y a Chesterton.- Aquella vez oculté mi identidad como EL DISTRIBUTISTA.-  Por ende, le voy a cobrar los derechos de autor, moderador.-

Ablando en serio - hasta donde lo permita Chesterton -, le sugiero al amigo que realiza el comentario anterior la lectura de LA TABERNA ERRANTE.- Como fundamentalista seguidor de este autor, considero que es posiblemente lo mejor en cuanto a - llamémosle así concediendo a la insulsa crítica moderna - ficción del gran escritor; para mí el mejor del Siglo pasado.- HOy en día, se consigue ´on line´y es, por un lado, divertidísima; por otro, intachable en lo doctrinario; finalmente, hasta profética por el tema de la invasión musulmana a Europa.-

 

El Payador Mazorquero; (asistido por Patrick Dalroy).-

La Taberna Errante

está en carpeta para comentario en los próximos días.

Lo de Chesterton peronista

fue una humorada chestertoniana...

Hablar de Historia argentina

Hablar de Historia argentina sin demayarse por ésta o aquella ideología, es igual a merecerse alguna importante putiada.

"Senil" es lo de menos, por que además es verdad...

El problema es ¿cuándo hablaremos de argumentos, de razones? Un cura gallego, que hace unos años ejercía de "inspector apostólico" de una congregación juzgada inviable, cuando se le explicaban distintas cosas, respondía muy pícaro:

-"¡A mí con razones no me váis a convencer....!".

Hablar del peronismo es exactamente igual; perder el tiempo. Primero, por que son la más cristalina materialización del catolicismo social, pero "hay que saber verlo"; segundo, por que cuando el argumento anterior falla -y es matemático que falle de inmediato, como un fusible quemado- resulta que los contrarios eran ingleses, malos y peores y vendepatrias todos a una; tercero, por que sí; cuarto, por que siempre ganamos nosotros. A eso se reduce cualquier polémica histórica sobre y con el peronismo.

La parte final, puede venir matizada de tiros, insultos y alguna explosión de inexplicable procedencia. Que personas buenas las hubo en el "movimiento", descontado, porque mártires hay en todas partes y si no fuera así, se acabarían, por ejemplo, los matrimonios. Pero no por eso todos los maridos son santos ni mucho menos, buenos tipos.

Al peronismo le faltará siempre, inevitablemente, madurez para una discusión histórica y política seria, hasta el fin de sus días.

No sé si haciéndome el "sacha"peronista podré o no combatir con más éxito a quienes, supuestamente, usurpan el nombre del movimiento hoy día, haciendo trapacerías sin cuento y arruinando la Argentina a nombre del Partido Justicialista; no lo sé, ni estoy muy dispuesto a averiguarlo tampoco, por que siendo hombre de una pieza, no me cuadra el andar en simulaciones. Pero en todo caso, si esto es así y hay peronistas que lo creen, es su deber y no el mío echar a los usurpadores sin miramientos, para lo cual les he ofrecido el plan que se inserta en una de mis entradas anteriores conteniendo detalles bastante concernientes.

Hagan lo que les parezca. Una crítica es un acto de amor, el más grande si bien se mira, como un padre cuando da a su hijo una paliza por que se la buscó, o cuando lo abraza por que se le pintó al padre el hacerlo. La política, decía José Antonio, es como ese amor de padre, sin proyectos previos, sonceras en las que nadie cree y, lo que es más seguro, que nadie está dispuesto a cumplir. Por eso, esa cuestión de "los principios cristianos" es indigerible por tratarse de una farsa infantil, una especie de "programa político" que huele a engaño con casi 70 años de distancia. Hablemos en serio pues. Lo peor de todo, la verdadera enemistad, sería la indiferencia, pero eso no lo saben ver los espíritus adolescentes.

Bien, pongamos fin a esto. Es inútil.

In Dómina

L. b-C.

Significado

Si alguien pudiera decirme qué significa "In Dómina", le estaría más que agradecido.

Con una gran sonrisa: ¡Ludovico se rindió!

Nada nuevo pudo agregar. Su argumento de siempre era, "creámosles a los zurdos que se disfrazan de peronistas, para atacar a los peronistas como si fueran zurdos". Y de pronto,

¡ZAS!

Ludovico inserta la parte dispositiva: "Bien, pongamos fin a esto. Es inútil."

Alguna justificación tenía que inventar, y la inventó. "Los peronistas no entienden, es inútil".

¡Cuánto esfuerzo, querido Ludovico! Y todo por imitarnos, por querer ser como nosotros.  Claro, hasta donde nos percibe. Y como nos cree irrazonantes, irrazona. Como cree inútil dialogar, abandona el diálogo. Todo, por querer ser como cree que somos nosotros.

Tanto pelearse con nosotros, terminó por identificarse con nosotros. Aneu tees amílles, sjolée spoudaía estín.

Sé que su profundo anhelo es ser peronista, buen amigo ben Cidehamete. ¡Bienvenido, es un grito de corazón! Alguna vez le prometí prestarle mi cortadora de pasto para que se depile las muñecas. Ahora lo voy a ayudar aun más, cumpa: le diré que no hace falta que abandone su racionalidad para hacerse peronista como anhela. Con ella bien puede seguir defendiendo los valores de la Fe y la doctrina social de la Iglesia, que son sitial y fundamento del peronismo.

Lo único que tiene que abandonar es esa interfaz antropoidea, esa pelambre de gorila que quita sensibilidad a su piel y sofoca sus contactos con la gente. Para cercenarla le enviaré mi eficaz cortadora de pasto.

Un regocijado y cordial abrazo al nuevo compañero,

Á. B. L.

Estimadísimo ABL: Su

Estimadísimo ABL:

Su argumento es para mí cómodamente reversible, como los impermeables "todo tiempo". Pues Ud. decir que yo "me he identificado con ustedes", es equivalente a aceptar que Ud. ha consentido expresamente mis palabras anteriores, pues sólo conviniendo en ellas de modo total Ud. habría podido descubrir la identidad declarada. Con la ventaja suplementaria para mí, si quisiera usar alguna (que no quiero, por que no soy ventajero) que yo lo escribí, lo dije, y Ud. se limitó a descubrir la semejanza ...

Poco me interesa, de todas formas, saber quién lo dijo primero, por que eso es juego de niños que, en mi estado de senilidad, no practico; no se diga que por falta de inclinación, sino más bien de flexibilidad lumbar, que me impide cualquier clase de inclinación natural o antinatural.

Si tan identificado se siente Ud. con mis palabras, pues ¡manos a la obra! Mi fin se ha cumplido, si así fuera; estoy aquí para decir la verdad, no para un juego dialéctico que no es propiamente político, ni para una guerra de papel para la que no me siento facultado, ni me atrae tal cual se halla planteado entre nosotros lo que se llama "política".

Por mi parte, creo haber salvado la honra de don Quijote; y además, haber tenido el inmenso honor de haber logrado su adhesión, aunque de un modo bastante extraño.

Avísele pues a la muchachada que el nuevo líder es gorila; o que por lo menos, eso crée Ud. Y que esa es toda la "síntesis" que hay. Digo, para avisarle a nuestro amigo A. Buela, que anda buscando alguna hace un par de siglos.

I. D.

L. b-C.

Bienvenido...

...ahora falta que se haga de Boca...

Félix, peronista y bostero

Essssaaa...!

¡Aguante Félix!

Paisano Alborotador