Durante el veraneo uno convive con mucha gente desconocida. En las playas, en los restaurantes de la costa, en los paradores y bares a orilla del mar, se encuentra con nuevos nombres y nuevas caras. Por ejemplo, familias jóvenes en las cuales los padres tienen 30-40 años y los hijos entre 2 y 10. En realidad, estos hijos suelen ser uno solo, que responde al nombre de Jonathan o Jessica.
Estos nombres -que están rabiosamente de moda- tienen una virtud singular. Pueden escribirse de cualquier modo: Jessica puede ser Yesica o Yessica, así como Jonathan puede reemplazarse por Jonatan o Yonhatan, el que luego será llamado Yonnhy (pronúnciese Shoni) cualquiera sea la grafía elegida. Estamos viviendo el imperio de la libertad absoluta. El analfabetismo por fin ha roto sus cadenas, liberándose de tiranos como la Gramática, la Ortografía, la Historia y las Lenguas. La Real Academia, desbordada por estos ideales libertarios, ha proclamado incluso que "sexy" puede escribirse "sexi". Adelantándose a las conquistas del futuro, muchos visionarios escriben ya "convinar una sita" en lugar de "combinar una cita".
Por otra parte Jonathan y Jessica no son nombres que pretendan homenajear a un personaje bíblico o a la actriz Sarah-Jessica Parker. Nada de eso. No recuerdan el nombre de un abuelo o un antepasado ilustre: hoy se trata de que cada uno sea uno mismo. como si pudiera ser otro.
Las familias aparecen de manera impactante. Adelante va el niño solitario, verdadero emperador del grupo, aunque tenga tres añitos. Detrás llegan trotando el papá y la mamá, y a la zaga otra pareja: generalmente, los abuelos. El papá es como otro niño, pero con cuarenta años. La mamá, una linda mujer que emana sexo. Los abuelos (relativamente jóvenes) se muestran un poco azorados ante la vida, pero fascinados por el nieto. Es que -se nota a la legua- es el único niño de la familia. Solito, pequeño y frágil, rodeado de esos cuatro monstruos gigantes que le hablan a gritos.
Le preguntan mil cosas: ¿Qué querés comer, milanesas o papas fritas? ¿Te gustó la playa? ¡Mañana vamos a ir a la playa de nuevo! ¿Querés?
Madre y abuela extraen sendas cámaras digitales y comienzan a fotografiar a Jonathan. Clic, clic, clic. Y luego le muestran la foto y le dicen que está precioso. Ahora colocate con papi, más cerca, más aquí, más allá: clic. Alguien pone a funcionar una video. Le ruegan que camine por el salón, que salte, que ría, que corra, que se siente.
Así es la familia de hoy. Cuatro o seis adultos por cada niño. Todos los enormes papás, mamás, tíos y abuelos se reúnen fascinados en torno a esa personita que no sabe qué hacer.
Un papel especial le corresponde al papá. Ríe a carcajadas, grita, gimotea, juega con grandes empujones y maniobras bruscas. Ha decidido volver a ser niño. Habla como un niño. Levanta a su hijo por el aire, lo besa, lo palmea, le grita al oído. Hay una grotesca desproporción entre sus modales y su cuerpo de hombre crecido.
Es que el padre era antiguamente una encarnación del orden, la disciplina, la ley, la compostura. Se decía a los niños: "Shhhh, silencio que tu papá se pone nervioso".o "no despiertes a papá".o "a dormir todos que ya llega papá". Pero estos eran los tiempos del viejo padre-ogro, el "padre padrone" de la película, aquel que con su mirada nos dejaba paralizados. Ya no existe más.
Los papás de hoy han decidido ser un niño más entre los niños. Besucones y divertidos, no vacilan en rodar por el piso, volcarse el puré de papas en la camisa o cantar a los alaridos "yo tengo un elefante que se llama trompita". Juegan, juegan y juegan. Son patapúfete, Carozo y Narizota, el Circo de Balá, en forma de padre. No quieren ser "una voz de orden" para sus hijos. Prefieren ser amiguitos de juegos, inolvidables payasos del cumple del nene. Desde cambiar los pañales hasta soplar la trompetita (cosa que hacen con gran vigor pulmonar, para tragedia de los vecinos) están metidos en el día a día de sus hijos chiquitos, más que la propia madre.
La mamá mantiene una cierta normalidad, aunque -claro- está pasmada porque finalmente, a los 37 años.¡Logró tener un hijo!
Cada vez que los Cuatro Adultos se juntan alrededor del niño, este sufre un brote psicótico. A los veinte minutos, acaba golpeando la mesa con una cuchara, revoleando pasteles por la ventana o desparramado en el piso, tapándose los ojos con ambas manitas. Jonathan (o Jessica) acaban siempre llorando.
Y es conveniente que vayan llorando a cuenta, ya que estos niños descerebrados por sus padres tendrán una vida difícil. Un día chocarán con un mundo duro y cínico donde nadie les preguntará si prefieren vainilla o chocolate, donde nadie les sacará fotos ni los cubrirá de besos. Y entonces, pobrecitos, tendrán que crecer de golpe todo lo que no crecieron en la niñez y la adolescencia.
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Comentarios
Padre de cinco, neo-tradi, y medio cansado
Hace un tiempo en una de esas malhadadas reuniones de padres
del colegio se nos preguntó a los asistentes qué era lo que pretendíamos para
nuestros hijos.
Enseguida salieron los sancochados "Computación e Inglés", y alguna
otra cosa parecida.
Por un momento casi levanto la mano y digo "la Santidad". Confieso
que no lo hice. No por vergüenza. Fue por pereza nomás. La pereza del escándalo
que tal vocación causa entre los burgueses que mandan a sus crías a un
establecimiento católico. Digamos, burguesamente católico, siempre y cuando lo
católico no sea una molestia para el éxito en los demás menesteres.
En fin, no soy mejor que ellos y la reunión solo era a los fines de marketing,
así que preferí callar y poner la mente en blanco hasta que terminara la farsa.
Entonces, volvamos a la preguntilla
¿Qué pretendemos para nuestros hijos?
Si es Computación e Inglés, vamos fenómeno, de eso cada vez hay más. Ahora si
lo que pretendemos es la santidad...vamos para atrás. O mejor, no vamos a
ninguna parte. Porque eso ni se menciona.
Me refiero a la santidad, la que es en serio, no hablo de beaterías, sino de
esa que es cuestión de vida o muerte. La que asusta. La que ocultamos a
nuestros hijos. La de Santa Inés, la de Santa María Goretti, la de Santa
Teresita, la de los niños de la
Vendée.
No, eso no se menciona.
Podemos hablarles de sexo, ahora que nos liberaron y ya no hay tabúes. Pero no
de martirio, que es tan feo, y sobre todo, tan rebelde.
Burguesía,
Rebelión, Santidad
No debe haber nada más antágonico que un burgués y un rebelde, si dejamos de
lado las diferencias entre un burgués y un santo. Tan opuestos son que no hay
síntesis entre ellas, salvo que consideremos que un jean roto y un par de
zapatillas All Star en un pelado de cuarenta años, signifiquen algo más que
idiotez. Dejando eso para otro día, pensemos en nuestros chicos y jóvenes de
hoy.
¿Contra qué se van a rebelar si el sistema absorbe todos los golpes como una
esponja y se los devuelve ricardofortificados?
Ya decíamos por ahí que no hay reconciliación posible entre un zurdo y el
trabajo. Digamos ahora que tampoco la hay entre un burgués y el coraje. Con la Computación y el
Inglés alcanza. Sobra.
Entonces ahora todo es maravilloso para los pusilánimes papis y mamis, las
clases de computación e inglés se pueden comprar y como una vez escuché decirle
a uno, "no importa si la religión es verdadera, lo que importa es que es
útil". Útil para que la nena no se embarace y para que el nene no se
drogue, aclaró después. Así no interrumpen su carrera al éxito como manejadores
de PC y habladores de Inglés, aunque nada tengan para escribir en la PC ni qué decir en Inglés.
Si esa es la alternativa para los chicos, entiendo que muchos, seguramente los
mejores, prefieran morir de sobredosis.
Porque, vamos, si te retrucan la rebelión y te ocultan la santidad, solo te
quedan la compu y el Inglés, o la muerte.
Nuevo de Rolando Hanglin también muy bueno:
]]>![cdata[http://www.lanacion.com.ar/1350093-el-nieto-de-gonzalez-va-al-cole]]>![cdata[
Jeshua o Yeshua
Que tontos somos ... La Sagrada familia tambien cae en esta descripcion ...
Por suerte no le tocó a María y a José tener de vecinos los que se autoproclaman "tradis" pues ¡¡¡que mal la habrían mirado por tener SOLO un hijo!!!
Ay Dios ... Que parecidos al de la historia del Evangelio que contó Jesús y que daba gracias por no ser "como ese" ...
Ignorancia
La Sagrada Familia no entra en esta descripción: ni por la edad y costumbre de los padres, ni por los comportamientos del hijo ni por nada que se les parezca.
Por favor, es verdad que escribir es gratis pero pensemos un segundo antes de escribir.
Brillante reflexión...
Como si la Inmaculada Madre de Dios pudiese tener "otros hijos". O como si se le reprochara a alguien tener un solo hijo porque Dios le manda uno... Ni siquiera se pone esto en cuestión, sino el modo de educarlo.
Ahora lo dice ...
Que Ella no pudiera tener mas hijos lo sabemos ahora, pero que mal la deben haber pasado con vecinos judios tradis de muchos hijos ¿no? ¿Se imaginan como la mirarian a la pobre Maria y las cosas que dirian de Ella? Porque seguro que como buen hijo único y todo el dia rodeado de sus padres y abuelos solamente ese niño iría a salir un maleducado y un caprichoso ... ¡Si hasta tienen un solo hijo y luego lo pierden en una Pascua! ... estos modernosos, che ...
No lo creo.
Pensar que Dios permitiese que alguien hablase o pensase mal de María. Si ni sus padres (San Joaquín y Santa Ana) la conocían bien. Entiendo que la preservó de todo, hasta de las maledicencias. Usted es quien sugiere eso. No se preocupe por los judíos de entonces.
A MÍ ME PARECE MÁS BIEN QUE LA COSA ES ALVESRE
Lo que pasa es que nosotros no entendemos que el distinguido anonimo no entiende que lo que describe el artículo es generalizado, es lo normal, en el sentido estadístico del término. Y tampoco entiende que comparar a esos casos con la Sagrada Familia es ... "un poquitito too much".
Tampoco da muestras de comprender el distinguido anónimo, que en su mismo fantaseo, imagina una sociedad en que tener un sólo hijo era la excepción, que tal vez así fuera, pero igualmente, a nosotros nos cuesta entender que él no entienda que los que están con la mayoría en este propio presente que es HOY, son los que consideran pertinente hacer comentariucos como el que hizo.
También puede parecernos difícil entender que no entienda que lo cierto y real es que quienes son tratados de ese modo que él asigna a los tradis judíos casi bimilenariamente anteriores a nosotros, es a los matrimonios que deciden (en términos tradicionales "deciden") tener muchos hijos, o, más escuchadamente hace unas décadas en ambientes no propiamente tradicionalistas pero practicantes: "los que Dios mande".
¡Fiúuuu! ¡Guay del matrimonio joven, guay de la joven que diga hoy que tendrán los hijos "que Dios mande"!
Aunque no lo diga, mmmn..., ¡guay que tenga tres, cuatro, cinco... -¡bueno basta!- hijos!
Convengo en decir que en ambientes poco practicantes o nada (pero bienpensantes, porsupu), lo he escuchado varias veces, y lamento decir que no con poco veneno. Escribir estas letras me hace recordar, y caer en la cuenta entonces, de que lo que reseña el co-anónimo (entiendo que lo hizo para chacotear y tomar el pelo, bastante superficialmente dado la comparación hecha) sindicando criticones, se aplica a quienes observan a los matrimonios que tienen muchos hijos. Yo hasta he escuchado este comentario "y...., tienen esa soberrrbia de "los que Dios mande" que el último les salió -seré politicamente correcto en el término- "Down"". Tal vez no midieron bien los riesgos, digo yo, o tal vez la que no midió los riesgos fué quien hizo tal apreciación, quien acaso hubiera estado más del lado de haberlo abortado. No sé... La yeguarez de ciertas humanas es bastante terrible. Ecce mi catarsis de cuando oí esa linea, porque en general se dice impunemente, si bien no en ese caso, porque prolijamente le señalé que no dejaba de ser soberbio hacer tal acusación (o juicio interior, en el fondo, pero expresado a fin de legitimarlo, claro) que estaba haciendo hacia quienes con tanta piedad criticó.
¿Así que los que critican son los que tienen muchos hijos...?, doy testimonio de que me tocó escuchar lo contrario...
Lo lamento, pero "me escuece"
Humildísimamente, yo
El Convidado de Piedra
El niño crecía en sabiduría
y les estaba sujeto a sus padres. Se me hace difícil pensar en el Niño Dios dando esta impresión. Esto sale de su imaginación y deseo de acusar a los tradicionalistas de hipócritas.
Pues, si quiere engañarse, ¿qué se puede hacer?
Dejalo que se engañe, ch'amigo
es el pior castigo...
Reflexiones
Yo creo que esta muy bien mostrar lo que la flia. habitual de nuestra sociedad suele ser. Es muy cierto que no presenta una estructura piramidal, sino más bien difusa, sin polos de autoridad. No menos cierto es que los padres sufren tremendamente, porque no saben como ejercer la autoridad que les corresponde por naturaleza, se lo digo por experiencia, ya que tengo dos hijos y espero el tercero. Ante todo, me gustaría puntualizar que la familia actual no es otra cosa que una consecuencia dialéctica, por oposición a otro modelo, que es que el finisecular del s. XIX. Este tal distaba largo trecho del clásico.
Le aclaro que no creo que la historia sea dialéctica, pero habitualmente se escapa de un error (o sea, no se lo soluciona) oponiéndole otro de signo contrario, lo cual no es bueno, sino malo. Lo dicho ha sido definido por Aristóteles cuando sentenció “in medio virtus”. No es malo, al contrario es lo debido, que los padres sean afectuosos con sus hijos. No es bueno, al contrario es malo, que los padres sean tiranizados por los caprichos de sus hijos. Son verdades de Perogrullo, pero por eso mismo vale la pena recordarlas.
Hagámos un poco de historia.
El “padre padrone” que ud. puntualiza es, sin duda, la interpretación latina de la elaboración victoriana de la familia, un modelo surgido en la segunda parte del siglo XIX, el cual acentuaba la formalidad de las relaciones jerárquicas, en todos los ámbitos de la sociedad, pero, por defecto de principio, al mismo tiempo las vaciaba de contenido, al desvincularlas de su fin último. Lo dicho no es gratuito, sino consecuencia directa de la filosofía liberal, triunfante en ese momento. No es casual que esa época presentara el mayor nivel de conflictividad familiar, como lo demuestra el sinnúmero de folletines y novelas relativas al hijo/a rebelde, procurando, por ej. matrimonio fuera del mandato paterno, relacionado, este último, generalmente a imperativos económicos y sociales, y no morales o religiosos.
Ejemplos de esta actitud familiar son de público conocimiento, vale recordar la distancia y el frío compromiso emotivo que demostró siempre la actual soberana británica con su hijo primogénito, e incluso, puede saberse que esta actitud puritana también fue usual entre los reyes Jorges de la llamada dinastía Windsor. Es fácil también descubrir esta actitud en la moral calvinista, que tanto declaman como origen de sus doctrinas los llamados liberales.
El mismo esquema de la autoridad, reduccionista y e inmanentista (típico de la pirámide de Kelsen y el positivismo jurídico), trasladado al tejido social se tradujo en la segunda generación de la revolución (la revolución socialista). La familia socialista, comenzó ha dibujarse con los paradigmáticos dogmas de “La Sagrada Familia”, obra de F. Engels, lugar donde se postulan, entre otras ideas disparatadas, la obligatoriedad para la mujer de satisfacer los requerimientos íntimos de cualquier camarada, (socialización de la sexualidad). Es curioso que no se propugne lo contrario, y lo digo no desde una impostación modernosa, sino ante la constatación de la mala fe demagógica del autor.
En efecto, la cuestión inversa resulta aún más artificiosa que lo primero, porque que devendría físicamente imposible (el que lee entiende). Ampliando, no se puede, o al menos es muy difícil que un “camarada” pueda cumplir con los “requerimientos” de una revolucionaria, contra su íntima voluntad. Como el fin último de los socialistas es tomar y conservar el poder, toda esa charada libertaria es inmediatamente aniquilada con la instalación de la “dictadura del proletariado”. Allí, como lo podemos ver en Corea del Norte, China y Cuba, la familia marcha a paso marcial, la homosexualidad enfrenta el paredón de fusilamiento, y el divorcio es un grave delito, si no lo ordena un superior jerárquico.
Las actitudes libertinas del primer socialismo, señaladas más arriba, no tardaron en indignar a las “feministas” de ppios del siglo XX, que no eran otra cosa que militantes socialistas que pretendían el voto de la mujer, y de allí una nueva corriente de desastre, fundamentada en el resentimiento contra esos hombres (sus propios camaradas) sin compromiso ni moral. Lo dicho se tradujo en la falsa dialéctica de la llamada “lucha de sexos” donde abreva la ideología de “género” que nos es contemporánea. Fíjense, amigos, como se machaca actualmente sobre la existencia de variados modelos de familia. No resulta extraño, tampoco, que esos “variados modelos” nos ofrezcan como resultado: maltrato infantil abundante (baste consultar cualquier guardia pediátrica) y dos o tres mujeres quemadas por semana, como nos muestran los diarios.
La observación me permite concluir que la mayoría de la gente (los papás y las mamás de Jhonthan/ Jessica) ignoran todo este transfondo ideológico. También ignoran la filosofía clásica. Hacen lo que los fuerza a hacer su sociedad, estigmatizando conductas correctas y promoviendo las erróneas. Quiero decir, lo que se ve en las playas esteñas, o bonaerenses es resultado del ambiente. Incluso esa misma gente se replantea los problemas que origina su conducta, con una frecuencia casi obsesiva, y muchos corrigen esos errores como mejor pueden. La gente procura la normalidad, incluso en ambientes anormales. Por otro lado, el modelo familiar que comentamos es el propio de una clase media en extinción.
Habría que analizar como se comporta la familia de las villas (las hay, y no son pocas). No quiero con esto decir que por ser carenciados sean mejores, pero sin ninguna duda son objeto de otras aberraciones. Generalmente la autoridad no esta ausente en esos núcleos, se impone por la fuerza bruta (no hay tiempo ni energía para palabras), no siempre para mal, y el mismo núcleo familiar, si sobrevive a las contingencias de la miseria, suele ser más unido y formal que el de una clase más elevada. El abuso y la perversión de menores se castiga a la manera clásica (muerte por linchamiento), y si la droga no penetra en esas familias es porque los padres las defienden, generalmente a golpes de puño, a punta de facas, o directamente a los tiros. El estado no esta allí presente, salvo a través de punteros mafiosos de criminales políticos.
Pero demográficamente, lo que ud. plantea sucede en un rincón despoblado del mundo (occidente). Lo que no ignoran la mayoría de las personas del mundo son los mandatos de la naturaleza. De hecho, y contrariamente a lo que se puede esperar, cada vez hay más gente en el mundo. La mayoría de esas personas son amarillos, hindúes o musulmanes (más de 4 mil millones entre todos, casi un 60% de la especie humana). Sus sociedades reconocen una autoridad en la familia (el padre), aunque la madre tiene un trascendente poder de decisión (el poder detrás del trono). El padre ejerce su poder naturalmente, suele ser afectuoso con sus hijos, contrariamente a como un lord victoriano se comportaría, pero tampoco es un payaso complaciente al estilo hippie psicobolche.
Estimado Sr.
No he sido yo el que habló de Padre-Padrone.
Me parecen atinadas sus reflexiones.
Gracias a Dios tengo el
Gracias a Dios tengo el nombre de dos grandes santos:
Carlos, en recuerdo de san Carlos Borromeo, arzobispo de Milàn
Roberto: de san Roberto Belarmino, el martillo de los herejes (aunque desactualizado pues no era ecumenista)
Tambien mi nombre Carlos en recuerdo de mi padre, y de su padre, y del padre del padre de mi padre.
Marimonio de 21 hijos
Pronto la santa sede beatificará a un matrimonio que tuvo 21 hijos. Que gran ejemplo para el mundo.
Y mejor no preguntemos si tienen las dos libretas...
Porque seguramente diran "mi marido" y "mi mujer" pero todo empezo el dia que ella se le metio al depto de el, con el cepillo de dientes. Y meses despues, vino la panza... todo tan "natural".
Covita.
Matrimonio con muchos hijos
Covita, lo que Ud. dice es en estos tiempos, pero antes no era así, el periodista Miguel Clariá Olmedo de Cadena 3 , es cordobés, y han sido DIESISITE HEMANOS, y que nacieron, el primero, luego de haber recibido los padres el Sacramento del Matrimonio y el primer hijo nació AL AÑO, esos son cristianos, esas son novias que MERECEN el vestido blanco que significa la pureza y virginidad que se entrega en el altar y no como ahora que el vestido blanco.... es una ridiculéz sin sentido. Tal ves ud. es joven y está acostumbrada a ver sólo la "convivencia" cuando se va la novia o el novio a vivir "con el cepillo de dientes" al depto. del otro, pero "esos casos" no suelen decir "mi marido" o "mi mujer" suelen decir "mi pareja" y tiene razón, no son matrimonio, no son marido y mujer, son concubinos, viven juntos, en pareja. Pero eso no fue así siempre, y el caso de la Sra. Madre de Mons.Pironio, la Sra. Madre del periodista cordobés Miguel Clariá Olmedo, mis abuelos 13 hijos, no fueron concubinato, ni casamientos "de apuro". Fueron cristianos auténticos que supieron guardar la castidad en el noviazgo y que tenían bien claro "para qué" se casaban, ya que el fin del matrimonio es la prole (los hijos). El concepto de "familia tipo" (sólo dos hijos) es de la década de los 60 y todavía en la mayoría de los casos no antes del sacramento. Actualmente ni dos hijos, ni Sacramento..... y los niños "nacen antes de tiempo (cuando se casan) antes eran nueve meses....ahora, como todo cambia, nacen a los seis y menos meses desde el casamiento de los padres....y están bien desarrolladitos! (Los bebés). Entonces Covita no "ensucie" con su comentario a los buenos cristianos y buenos matrimonios.
lea bien antes de opinar...el
lea bien antes de opinar...el comentario fue una broma, no una acusación a los que tienen muchos hijos!. Hay que ser...!Cova
Me parece que Covita fue irónica
Creo que el comentario de Covita fue una ironía, no una apología... No dudo que sostiene y admira todo lo que Ud. defiende.
Rolando Hanglin y el tema "la familia"
Bueno!!! Que Hanglin escriba ésto.... es para caerse de espaldas....!!! Quien en los años 60 fue "hipie" y partidario del amor libre y todas esas formas de "protesta" y de vida de pecado, que tanto mal hicieron.... que ahora escriba ésto....??? Y,... los años, la vejez, el irse quedando pelado.... y tal vez el haber tenido una familia normal y tal vez católica (no conozco su vida si alguna vez lo he escuchado por radio). Pero parece que así como la burra de Balaan "profetizo".... Dios ha hablado por Hanglin
No se confundan con Hanglin,
No se confundan con Hanglin, sigue igual, se pasea desnudo por playas nudistas y las promociona, es partidario del aborto, de la infidelidad, de la libertad sexual absoluta y además carece de valores. Tómese el trebajo y escúchelo, yo ya desistí y verá que una cosa es lo que escribe y otra la que dice en sus opiniones radiales. Se ajusta al medio que le paga y dice lo que quieren escuchar, lo que le piden o lo que realmente es él como en Radio 10 que le da libertad de opinar.
Es una persona que no debe ser tomada como ejemplo de nada y menos aún se debe aplaudirlo publicando sus notas que llevarán a buscar más y a toparse con el verdadero Hanglin, aquel que alquiló un vientre a su mucama para engendrar una hija. Pienso que es dueño de hacer lo que le parezca, no lo juzgo pero tampoco la pavada de que Dios habla por Hanglin. El dirá ¿que Dios? ¿El gauchito Gil? Por lo menos la burra vio un ángel éste personaje al gauchito.
M. José
Hanglín
Amigo, lo mío fue una IRONIA, por eso lo comparé con "LA BURRA" yo le agraezco los datos de Hanglín, no pienso perder el tiempo escuchándolo, ya con lo que Ud. dice me basta ("para muestras basta un botón") y repito que no quise decir que fuera un iluminado por el Espíritu Santo, ni profeta..... El que vive en pecado mortal habitual..... no puede ser instrumento de Dios, la burra del profeta era un animal sin inteligencia y voluntad, ergo "sin pecado". Le repito fue una ironía.
Eso será una realidad no una
Eso será una realidad no una Verdad.
realidad = verdad
El título dice "la verdad es la verdad". No habla de Verdad ni de una Verdad. Hace referencia a los dichos de Santo Tomas de Aquino sobre el tema que son conocidos por todos.
Por precisión filológica, simplemente, transcribo esta definición del DRAE
realidad .
1. f. Existencia real y efectiva de algo.
2. f. Verdad, lo que ocurre verdaderamente.
Realidad - Verdad
Sr. moderador, con todo respeto, me deja ud. perplejo! Que no sabe ud. que la 1ra. regla de una definición es que no incluya en ella la palabra definida? Asique "realidad" es la existencia real de algo y "verdad" lo que ocurre verdaderamente? Si esto no es pura tautología no se qué es. Lo que pasa es que los dogmas no suelen llevarse bien con la epistemología. Cordiales saludos. Observador crítico
No puedo coincidir con su objeción
porque ud. objeta algo que nunca me propuse hacer.
Al lector que sugirió ser más adecuado usar el término "realidad" que "verdad" le contrapuse la definición de la lengua española de ambos términos, que Ud. objeta. Como se trata de una palabra derivada, para ir a la definición "no tautológica" se debería recurrir a "real", que el DRAE define como
real 1 .
(Del lat. res, rei).
1. adj. Que tiene existencia verdadera y efectiva.
Con lo cual insisto en refutar la objeción del primer lector: yo no hablé de "Verdad" (que entiendo el lector asocia a la Verdad Revelada), sino de verdad, como adecuación del pensamiento, o la expresión a las cosas.
En el sentido no específico, sino común de los términos que usé, realidad y verdad son sinónimos. Lo que dice Hanglin es verdad, porque describe la realidad de las cosas. Claro que el tono, el estilo, el alcance del artículo no ahonda ni pretende en precisiones filosóficas, sino más bien en observaciones al alcance del sentido común.
Ud. quiere derivarme a otras honduras por las que nunca me propuse pasar en este intercambio.
mejor dé un concepto
mejor dé un concepto teológico.
Concepto teológico
No veo la necesidad. No es materia teológica sino en todo caso filosófica. No estamos hablando de la Verdad Revelada, sino de hechos verdaderos, observaciones de la realidad. Y conclusiones del orden natural.
da celo que usen la palabra
da celo que usen la palabra verdad para cualquier cosa
No entiendo, le ruego me explique
Quid est veritas? Es esa su posición, la de Poncio Pilato. O bien, sostiene que la palabra "verdad" es tan sagrada que no debe tomarse en vano.
Aclare, le ruego, porque de su comentario puede entenderse cualquier cosa.
No, ni una cosa ni la otra.
No, ni una cosa ni la otra. Es mas bien algo parecido a la situación que se plantea en el Evangelio cuando los mercaderes usaban el Templo en forma indebida.
Es que estos padres y abuelos imbéciles
confunden al niño con un koala.
TraDíscolo.
Muy buen resumen
Un koala, eso es. Acá en Chile sucede lo mismo.
Saludos.
Augusto
mercaderes
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