Un periodista Italiano afirmó el mes pasado que él tenía la autoridad de "una persona de dentro del Vaticano" para escribir que en la reunión del 14 de Septiembre entre los oficiales de Roma y el Superior General de la Sociedad de San Pio X con sus dos Asistentes, se podría hablar acerca de una posible regularización canónica de la FSSPX. ]]>![cdata[Aquí un resumen de los punto principales de Andrea Tornielli]]>

Comentarios
Apreciado don Marcelo: Creo
Apreciado don Marcelo: Creo que la cuestión no puede reducirse a lalucha interna entre las distintas facciones dentro de la misma Roma. Esta lucha es apenas un estado “ideal” en el que por ahora el “poder global actual”, -la estirpe de la serpiente-, quiere mantener a su víctima en su estrategia triunfante desde Lutero: “solve et coagula”. La Europa católica fue disuelta así como la América hispánica aplicando astutamente la misma fórmula. Es también la cuestión de las falsas dialécticas tendidas como cortinas de humo en las otrora sociedades cristianas.
La cuestión de fondo es entonces el poder, el poder que controla hoy a Roma, prácticamenteal globo, el poder que maneja como quiere a un Papa que ha preparado a su gusto, a un Papa cómplice, dócil, pregonero del Nuevo Orden Mundial, por supuesto, incapaz de ir con sus huestes a las catacumbas; la cuestión es el mismo poder de las tinieblas que está en su hora de ahora; el poder que quiere unasola pseudo-religión mundial y, para ello, cuenta con todo, con todos los recursos jamás imaginados por el hombre en su historia, menos con una: con la voluntad de la Fraternidad. Este es el problema real porque la soberbia de tal poder lo lleva a pensar: la Fraternidad se doblega o se doblega; a las buenas o a las malas. Es que muchas veces se nos olvida esto, se nos olvida la existencia de semejante poder, de semejante estirpe anunciada en el Génesis y recreada en elApocalipsis y, a cambio, nos entretenemos con las luchas intestinas que talpoder provoca al interior de Roma o de nuestras naciones. Le hacemos así el juego y nos desgastamos en lugar de coger el rábano por las hojas y prepararnos para las catacumbas.
Reciba un cordial saludo,
Ricardo Zornosa
Señor Zornosa
Sea lo que sea del poder mundial, que innegablemente existe, está el hecho -no menos innegable, ¡ni más faltaba!- de que existe Dios, y que Él está del lado de su Iglesia, que también existe (todavía) como realidad humano-divina. De tal manera que no nos podemos dejar condicionar por un peligroso determinismo, como puede ser que ante el poder humano triunfante, el mismo Dios no tenga ninguna alternativa. La solución al problema de la Iglesia sigue siendo de orden superior, no lo olvidemos; es a través de la misma realidad eclesial que encontraremos el camino hacia la salvación, no fuera de ella. La Divina Providencia hubiera podido perfectamente prescindir de Monseñor Lefebvre y de su magnífica obra para resolver la crisis que generó el Concilio Vaticano II; evidentemente no lo hizo, pero eso no quiere decir que no podamos vislumbrar otros caminos, muy particularmente a través de la misma institución eclesiástica fundada por Nuestro Señor Jesucristo, la cual sigue estando visiblemente representada por Roma. A no ser que creamos y estemos convencidos de que ya no hay Papa, y entonces no tengamos que esperar más que sobre esa Piedra se edifique la Iglesia.
Rolando
Apreciado don Rolando: le he
Apreciado don Rolando: le he enviado el siguiente mensaje a don Marcelo, en el cual ahondo más sobre el tema. La invitación de Roma a la Fraternidad podría ser en principio ventajosa, aparentemente sin exigir mayor cosa, sino estas dos:
1. Mordaza: Si ustedes ingresan canónicamente a la Iglesia, tienen que ser fieles a ella; es decir, nada de denunciar las herejías enseñadas por el Papa y las jerarquías.
2.Control total de la Fraternidad hacia el futuro: los nuevos obispos serán n ombrados por Roma.
En el fondo es el triunfo del espíritu de Asís con el cual han desarrollado el ecumenismo atrayendo a todas las sectas y seudo-religiones: no nos interesa su Misa, tampoco su Doctrina; si quieren pueden seguir con ella; lo importante es que hagan parte de la nueva religión mundial, o del panteón de los dioses. ¡acaso no ha sido suficientemente anunciada esta nueva iglesia?
Reciba mi cordial saludo,
Ricardo Zornosa
esta es la respuesta a don Marcelo:
Apreciado don Marcelo: descalificado por Ud. como adolescente ingenuo me dirijo nuevamente, por supuesto, no para convencerlo de mis ingenuidades sino para decirle que estamos de acuerdo en muchas cosas que usted reconoce en su respuesta: por ejemplo, que existe un poder pertinaz como nunca lo conoció la historia capaz de haber destruido la civilización católica y de infiltrarse en nuestra santa Iglesia hasta el punto de llevarla a profesar ciegamente las herejías del Vaticano II. También estamos de acuerdo en que los Papas postconciliares por su propia condición han sido “anclas” que les ha impedido pasar ciertos límites. Por ejemplo, (retomando la imagen expresada por monseñor Williamson), si las herejías del funesto concilio llegaron a afirmar que 2+2=5, en cambio, gracias a los Papas la herejía se ancló, no aumentó ni en una décima. ¡Bien loable! Es decir, Roma no llegó a afirmar que 2+2=5,1 sino que las herejías se debían quedar en sus justos límites: 2+2= 5.
Pero hay más, gracias a la generosidad de Benedicto XVI con la Fraternidad y al reconocimiento de la Misa verdadera, hemos visto grandes avances. Resulta que, según algunos, el nivel de herejía profesada y desarrollada en Roma ha disminuido. Son los grandes avances que infortunadamente mis prejuicios no me dejan ver: Benedicto ha logrado decir que 2+2 no es igual a 5 sino igual a 4,8. Ha bajado. Lo cual es un gran esfuerzo, un avance sin precedentes desde los tiempos del concilio, un avance heroico logrado remando contra corriente. Y si el Santo Padre continua impulsado por los vientos de su renovación en la misma línea no sería extraño que llegue a rebasar incluso la meta del 4 afirmando que 2+2=3,5. Reconozco mi adolescente ingenuidad para no ver semejantes avances y mi incapacidad de entender su frase: “Su condición de papas ha sido un ancla que les ha impedido pasar ciertos límites”. Por favor, ¿cuáles límites?
Que Roma esté dominada por el incalculable poder de la estirpe de la serpiente quizá no sea ninguna novedad para muchos. No sé si en esto también estemos de acuerdo, pues después de leer su respuesta no lo sé a ciencia cierta. Desde el Génesis hasta el Apocalipsis ya estaba anunciado tal poder. Los Papas preconciliares angustiosamente lo denunciaron con lujo de detalles, sus estrategias, su falsa doctrina y la forma cómo tal poder ya venía entonces introduciendo sus agentes en la misma Iglesia sin dar la batalla de frente, agentes que se decían católicos sin serlo. Aún más, monseñor Lefebvre en el capítulo XXI de su libro “Le Destronaron” recuerda los papeles secretos referentes a la conjura de la Alta Venta de los Carbonarios denunciada por el Papa Gregorio XVI en el siglo XIX. En ellos, la mencionada sociedad secreta decía: “esperamos formar un papa según nuestras necesidades”; además, “un clero que marche bajo nuestro estandarte, creyendo ir siempre tras la bandera de las llaves apostólicas”.
¿Por qué mencionó monseñor tal conjura? ¿A propósito de qué? ¿Acaso monseñor alcanzó a ver con claridad que la Alta Venta de los Carbonarios había logrado cumplir su agenda? Sigámonos cuestionando. ¿Acaso las herejías infiltradas desde entonces en el seno mismo de la Iglesia y denunciadas por los papas preconciliares llegaron a afianzarse por azar en la Iglesia con la exactitud denunciada por ellos hasta el punto de convertirse en doctrina oficial? ¿Acaso por azar los papas postconciliares manejando la ambigüedad con maestría inusitada han venido defendiendo a capa y espada tales herejías y, además, han llegado al colmo de pregonar ante la cristiandad el Nuevo Orden Mundial anticatólico (Encíclica Deus Caritas Est - n. 67)? ¿Será que todo esto es fruto del azar? ¿También es fruto del azar la introducción en la Iglesia del “Espíritu de Asís” propio de la anunciada religión mundial, según el cual se pretende invitar a la Fraternidad a hacer parte del Panteón de las religiones y de los dioses al lado de los presbiterianos, protestantes, budistas o animistas, dándole a cada uno su propio altar, su caramelo?
Sinceramente, en calidad de ingenuo adolescente CREO que todo esto no es sino el cumplimiento de la agenda del tenebroso poder político y económico anunciado en el Apocalipsis como “la bestia del mar”, así como la Iglesia herética posconciliar, el poder religioso anunciado como “la bestia de la tierra”, como la bestia que se vendió a los reyes de la tierra y ha fornicado con ellos. Diciendo esto no pretendo que usted así lo crea. Usted es un hombre maduro y puede interpretar el Apocalipsis como quiera.
Quiero decirle respetuosamente que eres un magnífico, bravo y bien intencionado espadachín, tanto como el mismo San Pedro cuando cortó la oreja al soldado en defensa del mismo Cristo. Su valentía será abonada en los cielos. No obstante, San Pedro no advirtió el Kairoz, el tiempo oportuno, es decir, no cayó en cuenta que no era tiempo de enfrentamientos inútiles, sino “la hora y el poder de las tinieblas”, misterio insondable de la iniquidad tolerado por Cristo; misterio, si se quiere, aceptado humildemente por aquella Iglesia heroica de las catacumbas sin poder político, cuando entonces el paganismo dominaba el mundo y combatía sanguinariamente la Verdad. Misterio sí. Es que si Nuestro Señor apenas lo hubiera pensado en el Monte de los Olivos, una legión de ángeles hubiera venido a defenderlo.
Entiendo que es duro aceptar hoy que la Iglesia volvió a perder el poder político después de diecisiete siglos de tenerlo. Entiendo además que es duro aceptar que el último bastión católico, el imperio austro-húngaro fue aplastado por el poderoso enemigo de la Iglesia y que dos guerras mundiales sucesivas descristianizaron al mundo y que, por tanto, desde entonces vivimos en el dilema entre ser libeláticos y laxos o el de ser mártires. ¡Qué ilusión pensar que después del triunfo contundente del neo-paganismo la Iglesia podía continuar existiendo de la misma manera, con sus mismas formas abiertas de organización! ¡Qué difícil seguir a monseñor Lefebvre quien consideró que para salvar a la Iglesia no queda otro camino que el del ostracismo.
S usted no cree que la Iglesia esté viviendo su propia pasión, ni que el mundo esté viviendo hoy la hora y el poder de las tinieblas, ni que los demonios estén desatados sino que Ud. guarda la esperanza de vencer al enemigo con su cortante espada, entonces, usted es un hombre verdaderamente maduro, el optimista perfecto. Yo, entre tanto, le confieso que seguiré conservando mi ingenuidad adolescente.
Cordialmente,
Ricardo Zornosa
Mi Estimado Druida: A mi modo
Mi Estimado Druida:
A mi modo de ver la reflexión de Mons. Williamson no está alejado del pensamiento del Superior General de la FSSPX: expresado oportunamente en su última conferencia en Bs. As. en la sede de Martinez.
No es descabellado lo que piensa. Lo que si creo que más que nunca debemos abocarnos a la Cruzada de Rosarios y Penitencias convocada por Mons. Fellay; que no creo sea un pedido en vano...
En los Corazones de Jesús y María.
Catalina del Plata.
Al Sr. Druida
Por lo que les leo, estan VV muy reticentes a la integración de la FSSPX a la Iglesia Católica. Les guste o no les guste Benedictus XVI es el vicario de Cristo en la tierra: "Tu es Pethrus et super hanc petram aedificabo Ecclessiam Meam.(Mt16,16s..)" Tengo que decirle, que el Vaticano II está enraizado en las dos fuentes de la revelación: Sagradas Escritura y Tradición a las que se une el Magisterio de la Iglesia. Lo que sucede sr. Druida es que hay que diferenciar muy bien entre Doctrina de fe, moral y buenas costumbres, en estos la Iglesia Católica se mantiene firmísima, de los procedimientos humanos de aplicación, que a veces dan la impresión de desvíos por asuntos accidentales que parecen que ensobrecen a los sustanciales, y no es así. Porque una cosa es lo divino y otra muy diferente el comportamiento humano, y en este saco están VV también metidos. Y lo observo por la crítica negativa que hacen sobre las relaciones de la posible integración de esa fraternidad en la que se respira en algunos comentaristas una gran carencia de humildad y amor a la hora de enjuiciar al Papa, que como definió el Concilio Vaticano I:" el Colegio Apostólico siempre ha de esta bajo Pedro y con Pedro, que hoy es Benedictus XVI." Mire sr. Druida lo demás son milongas falaces de interpretación.
atentamente
Gregory
Estimado Gregory
Veo que Ud. no comprende el problema ni en sus más gruesas aristas.
Escribir sobre la "integración de la FSPX a la Iglesia Católica", es no haber entendido nada de nada. No lo tome como un desprecio, por que hay gente que no entiende nada, y ya, que no es agravio no saber algo.
Su siguiente afirmación (que nadie discute) sobre que el Papa es el Vicario de Cristo, agiganta la hipótesis que se forma uno sobre su incomprensión del asunto. Y al seguir leyendo lo demás con referencia al Concilio Vaticano II, quédase el lector pasmado de que, habiendo transcurrido tantos años, habiéndose escrito y dicho tanto sobre este asunto y siendo esta página lo que es, pueda Ud. todavía ignorarlo todo con relación a la Fraternidad SPX y a su disputa con Roma. Por que el problema es eso: una disputa. Y las disputas se cierran con la verdad, no con autoridad, bien o mal ejercida.
Pero cuando cita Ud. al Concilio Vaticano Iº y planta en medio la locución "colegio apostólico" (que no pertenece a la tradición ni a la doctrina de la Iglesia Católica y es un invento protestante del siglo XVII, reutilizado por "teólogos" progresistas "católicos" en los últimos 60 años), comprendo que no solamente no comprende Ud. nada, sino que lo poco que sabe, lo sabe mal. Y sospecho que haya tenido Ud. la desgracia de pasar por algún seminario "católico" modernista o por algún centro "católico" ídem, que le habrá deformado el pensamiento católico auténtico.
Lamento, pues, decirle que con estos antecedentes y esta .... configuración, no está Ud. en condiciones de comprender nada del actual problema de Roma y la Fraternidad, ni del gesto de Monseñor Lerevbre.
Mis cordiales saludos
Marcel
Lo que veo
En todos lados veo la confusión y el avance neo pagano que esconde a satanás en sus entrañas. Mas esto solo es posible por una sola causa: la oscuridad avanza porque la luz titila y se apaga.
Nuestra patria como diría Berdiaev, ha sido elegida para dar testimonio ante los pueblos de adonde conduce el mal. La luz de nuestra Iglesia está mortecina y casi apagada. Los Obispos no hablan de teología, Fe ni siquiera de moral. Todo es solo socio económico.
Días muy triste y mucho dolor traerá todo esto. El pecado ciega y el ciego camina al abismo. Que el Señor Dios y la Sma Virgen nos protejan. Abel
Las certezas de Gregory
Tengo que decirle, que el Vaticano II está enraizado en las dos fuentes de la revelación: Sagradas Escritura y Tradición a las que se une el Magisterio de la Iglesia. dice Gregory.