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¿ Por qué me atacan?

Autobiografía de un pontificado
ROMA, 3 de setiembre de 2010 – Han salido a la venta este verano, en Estados Unidos y en Italia, dos libros que reconstruyen y analizan los ataques lanzados desde muchas partes contra Benedicto XVI desde el comienzo de su pontificado, con un crescendo que ha alcanzado la cima este año.

El libro de Gregory Erlandson y Matthew Bunson, editores de periódicos católicos muy difundidos en Estados Unidos, se concentran sobre el escándalo de los abusos sexuales del clero.

Por su parte, el libro de los vaticanistas italianos Paolo Rodari y Andrea Tornielli extiende el análisis a una decena de ataques contra otros tantos actos y discursos de Benedicto XVI: desde la conferencia de Ratisbona a la liberalización de la Misa en el rito antiguo, desde la revocación de la excomunión a los obispos lefebvristas hasta la condena del preservativo anti-SIDA, desde el recibimiento de los anglicanos en la Iglesia Católica hasta el escándalo de la pedofilia.

De cada uno de estos episodios, Rodari y Tornielli proporcionan una reconstrucción muy cuidada, con tramas también inéditas.

Su conclusión es que están en curso tres ataques distintos contra Benedicto XVI, a cargo de tres enemigos distintos. 

El primero y principal es el enemigo externo. Son las corrientes de opinión y los centros de poder hostiles a la Iglesia y a este Papa. 

El segundo enemigo son esos católicos – entre los cuales hay no pocos sacerdotes y obispos – que ven a Benedicto XVI como un obstáculo a su proyecto de reforma "modernista" de la Iglesia.

Por último, el tercer enemigo son esos funcionarios de la curia vaticana que en lugar de ayudar al Papa le hacen daño, por incapacidad, por ignorancia o también por oponerse a él.

No quiere decir esto que estas tres fuentes respondan a un único director. Pero esto no impide buscar si hay en ellas una razón unificante que explique ataques tan ásperos y continuos, todos concentrados sobre el Papa actual. Es lo que hacen Rodari y Tornielli en el último capítulo de su libro, recogiendo las opiniones de varios analistas y comentaristas.

Pero no menos importante es saber de qué manera el mismo Benedicto XVI interpreta los ataques lanzados contra él.

*

En la homilía de la Misa de clausura del Año Sacerdotal, el pasado 11 de junio, también Benedicto XVI se refirió a un "enemigo". Lo hizo de esta manera:

"Era de esperar que al 'enemigo' no le gustara que el sacerdocio brillara de nuevo; él hubiera preferido verlo desaparecer, para que al fin Dios fuera arrojado del mundo. Y así ha ocurrido que, precisamente en este año de alegría por el sacramento del sacerdocio, han salido a la luz los pecados de los sacerdotes, sobre todo el abuso a los pequeños, en el cual el sacerdocio, que lleva a cabo la solicitud de Dios por el bien del hombre, se convierte en lo contrario".

Y el Papa se ha expresado de este modo al comienzo de su viaje a Fátima, el pasado 11 de abril:

"Los ataques al Papa y a la Iglesia no sólo vienen de fuera. [...] La mayor persecución de la Iglesia no procede de los enemigos externos, sino que nace del pecado en la Iglesia y la Iglesia, por tanto, tiene una profunda necesidad de volver a aprender la penitencia, de aceptar la purificación".

Ya desde aquí se intuye que para Benedicto XVI también el horrible año 2010 ha de vivirse como un año de gracia, en paralelo a los años anteriores, también ellos recubiertos por ataques a la Iglesia y al Papa.

Para él todo se soporta. La tribulación producida por el pecado es la condición de la humanidad necesitada de salvación, una salvación que sólo viene de Dios y es ofrecida en la Iglesia con los sacramentos administrados por los sacerdotes.

Por eso – nos hace entender el Papa – el rechazo de Dios coincide muchísimas veces con un ataque al sacerdocio y a lo que lo marca públicamente: el celibato.

El pasado 10 de junio, en la vigilia de clausura del Año Sacerdotal, Benedicto XVI ha dicho que el celibato es un anticipo "del mundo de la resurrección". Es el signo "que Dios existe, que Dios entra en mi vida, que puedo fundar mi vida en Cristo, en la vida futura".

Por eso – ha dicho también – el celibato "es un gran escándalo". No sólo para el mundo de hoy "en el que Dios no entra", sino para la misma cristiandad, en la que "no se piensa más en el futuro de Dios y parece suficiente sólo el presente de este mundo".

Que "hacer presente a Dios en este mundo" es la prioridad de su misión lo ha dicho el papa Joseph Ratzinger muchas veces, en particular en la memorable carta dirigida por él a los obispos de todo el mundo, el 10 de marzo de 2009.

Pero vincular la cuestión de Dios a la cuestión del sacerdocio y del celibato sacerdotal no es tan evidente. Pero a pesar de todo es justamente lo que hace constantemente Benedicto XVI.

Por ejemplo, a fines del año 2006, al trazar un balance de su viaje a Alemania que había impactado por la conferencia de Ratisbona, luego de haber subrayado que "el gran problema de Occidente es el olvido de Dios", continuó diciendo que "ésta es la tarea central del sacerdote: llevar a Dios a los hombres". Pero el sacerdote "puede hacerlo solamente si él mismo viene de Dios, si vive con y de Dios". El celibato es signo de esta entrega plena:

"Nuestro mundo, que se ha vuelto totalmente positivista, en el cual Dios sólo encuentra lugar como hipótesis, pero no como realidad concreta, necesita apoyarse en Dios del modo más concreto y radical posible. Necesita el testimonio que da de Dios quien decide acogerlo como tierra en la que se funda su propia vida".

No sorprende entonces que, ante la inminencia de su elevación al papado, Ratzinger haya invocado una reforma de la Iglesia que comience con la purificación que elimina la "suciedad", en primer lugar de los ministros de Dios.

No sorprende que haya inventado y convocado un Año Sacerdotal con el objetivo de conducir al clero a una vida santa.

No sorprende que la liturgia sea tan central en este pontificado. El sacerdote vive para la liturgia. Es al sacerdote que Dios "le ha encargado preparar la mesa de Dios para los hombres, darles su cuerpo y su sangre, ofrecerles el don precioso de su misma presencia".

La liberalización de la Misa en el rito antiguo, la revocación de la excomunión a los obispos lefebvristas, el recibimiento dado a las comunidades anglicanas más vinculadas a la Tradición son partes de este mismo designio. Y todas son puntualmente objeto de ataque.

Hay una misteriosa lucidez en la visión que unifica los ataques al actual pontificado, como si obrase en ellos una "mano invisible", escondida hasta para sus mismos actores. Una mano, una mente que intuye el designio de fondo de Benedicto XVI y, en consecuencia, hace de todo para confrontarlo.

En el Evangelio según san Marcos hay un "secreto mesiánico" que acompaña la vida de Jesús y que permanece oculto para sus mismos discípulos, pero no para el "enemigo". El diablo es el que reconoce inmediatamente en Jesús al Mesías salvador. Y le grita.

La paradoja de los ataques actuales a la Iglesia es que, precisamente mientras la quieren reducir a la impotencia y al silencio, esos ataques develan su esencia, como lugar del Dios que perdona.

"Doctor seráfico" es el título aplicado a san Buenaventura de Bagnoregio, uno de los primeros sucesores de san Francisco en la cima de la Orden fundada por él. Podría ser aplicado también a Benedicto XVI, por la forma en que guía a la Iglesia en medio de la tempestad.

En la catequesis dedicada por él el pasado 10 de marzo a este santo – muy estudiado por él ya cuando era un joven teólogo –, el papa Ratzinger expresó su pensamiento también sobre los "enemigos" internos en la Iglesia.

A los que, descontentos, pretenden una palingénesis radical de la Iglesia, un nuevo cristianismo espiritual configurado por un desnudo Evangelio sin más jerarquías, ni preceptos ni dogmas, Benedicto les ha dicho que es corto el paso del espiritualismo a la anarquía. La Iglesia "es siempre Iglesia de pecadores y es siempre lugar de gracia". Progresa y evoluciona, pero siempre en continuidad con la Tradición.

A los que para reformar la Iglesia apuntalan todo sobre nuevas estructuras de mando y nuevos comandantes, les ha dicho que "gobernar no es simplemente hacer, sino sobre todo pensar y rezar", es decir, "guiando e iluminando las almas, orientándolas hacia Cristo".

Los ataques que se concentran sobre el papa Benedicto son para él la prueba de cuan alta es la apuesta que él lanza a los hombres de hoy, a todos ellos, también a los incrédulos: "vivir como si Dios existiese".

Fuente: ]]>Chiesa]]>

Comentarios

Meditando lo anterior,

Meditando lo anterior, después de mi práctica de fulbo en español, advierto que Nuestro Señor Jesucristo era hebreo, israelita y judío. No por su pertenencia a una raza o nación, com o destaca con acierto Arnaldo Rossi, sino hebreo porque pertenecía a la descendencia de Abraham y a la comunidad de quienes creían en la Promesa y lo atestiguaban con la Circuncisión; israelita porque guardaba en ello su relación con el Altísimo ("he aquí un verdadero israelita", dijo de Felipe, reconociendo su Fe sincera y viva, la de quien busca la primogenitura y desecha el plato de lentejas, como Jacob o Israel); y judío porque había nacido en Judea (y no porque estuviera impregnado de esa religión adúltera que practicaban los judíos, principalmente saduceos y fariseos). 

Este reconocimiento de ninguna maneraautoriza a los que hablan de "judeocristianismo". Si el verdadero Israel es figura o tipo de la Iglesia, cierto es que ésta no fue constituida por Nuestro Señor sobre el judaísmo sino sobre Sí mismo como Piedra Angular (Caput Anguli), y su Vicario Pedro.

 

Ermindo de la Banda Roja

El combate teológico

Me llamó la atención cuanto dice sobre el punto en cuestión Arnado Rossi, autor de "El combate teológico", Ed. del Copista, Córdoba (Argentina), 2010.

El autor citado, discípulo de Carlos Disandro, sostiene con argumentación convincente que Ni la Santísima virgen ni Nuestro Señor eran judíos. No niega que hayan nacido dentro del Pueblo Elegido, ni que lleven la sangre de sus padres Ella, y la de su Ssma. Madre Él. Lo que sí sostiene es que las razas y naciones son una derivación del Pecado Original, y mal podían tener raza o nacionalidad quienes habían nacido sin Pecado Original.

De todas maneras, no cabe duda (pues ya dudaríamos de las mismas Sagradas Escrituras) que Ambos fueron acogidos en Israel como miembros, y que rindieron culto al Altísimo dentro de este Pueblo hasta que el Espíritu Santo infundió vida a la Iglesia.

Digo esto con toda humildad, a partir de una lectura que me impresionó vivamente, y desde ya acepto cualquier observación que se me haga sobre el tema.

Mientras, me voy a practicar un poco de fulbo en español.

Ermindo de la Banda Roja

Estos "VATICANISTAS"...!

Todo eso,¿como se compatibiliza con "los judios son hermanos mayores" y "adoramos con los musulmanes al mismo Dios", y la laicidad es fruto de la fe, y "Cristo se ha unido, en cierto modo a todo hombre desde el seno materno y...etc.etc.?

La DOBLEZ NO ES CATÓLICA.

Punto.

 

 

Quien ha dicho que hay

Quien ha dicho que hay doblez??? Me parece señor anónimo que está algo confundido. Los Judíos fueron llamados por Dios y fueron el pueblo elegido para el nacimiento del Mesías. Sus raíces son comunes a las nuestras, nuestra Biblia tiene en su Antiguo Testamento lo que en común tenemos.  El negar que Cristo haya nacido, sido judío, proclamado el Reino con sus parábolas que mucho tienen de las historias que escuchaba de niño es una necedad.  Si mal no recuerdo se perdió y fue encontrado en el Templo hablando con los doctores. Era Rabbí, Raboní le decían de una manera más respetuosa y apropiándoselo.  Mc10,51: "Jesús, dirigiéndose a él, le dijo: "¿Qué quieres que te haga?" El ciego le dijo: "Rabbuní, ¡que vea!" o en Jn20,16:"
Jesús le dice: "María." Ella se vuelve y le dice en hebreo: "Rabbuní" - que quiere decir: "Maestro"
Bueno, creo que queda claro que nuestras raíces en la Fe vienen de allí. Recuerde que Él no vino a abolir la Ley sino a hacerla cumplir pero también agregó un mandamiento nuevo, que amemos como Él nos ama.  ¿Dificil,no?
Y es purísima verdad que Cristo se ha unido a toda la humanidad al hacerse hombre, nació del vientre materno como toda la humanidad. ¿O acaso usted no considera "hombres" a otros seres humanos de diferente raza?. La humanidad es una,  independientemente de que estén o no equivocados y a eso hace referencia. Sufrió en su carne dolores tremendos y usted lo sabe. No se sanó ni los evitó aunque hubiera podido hacerlo. Que vino por muchos? Sí, claro ya que no son todos los que en Él creen, incluso usted que niega a su vicario, verdad? Tampoco todos se salvarán aunque Él así lo hubiera querido pero Dios nos hizo libres y por eso nos equivocamos.

El Santo Padre tiene muy claro todo, odia los "ismos" y difunde la Fe cuidándola de que esos "ismos" no la destruyan, dividan o fomenten odios. Por eso es atacado por personas como usted que se basan en apreciaciones humanas desconociendo la verdadera Realeza del que se hizo hombre en el pueblo judío por usted, por mí y por toda la humanidad. Si los judíos lo mataron, tendrán ellos que pagarlo, mi hermano me roba la herencia de mi padre pero igual sigue siendo mi hermano muy a pesar mío, se lo aseguro.

No ataque al Santo Padre, él va por el buen camino que quizás ni usted ni yo entendamos todavía.  No dejemos que aquellos teólogos de la Liberación, aquellos obispos de un extremo progresismo y los de un moderado progresismo triunfen porque con críticas como la suya estamos matando al mensajero y nos quedaremos sin conocer más respuestas. Ganará el enemigo y usted ahí sí perderá de verdad.

M.José


Algunas aclaraciones a M José.

La designación de "judios" no implica una raza ni una nación, implica una postura religiosa. Cuando Pablo le habla a la nación, les habla a los "hebreos", y como contemporáneo, sabía muy bien la diferencia. Judio hacía mención de una tribu de hebreos, pero pasó a designar a aquellos hebreos que desconocieron a Cristo (¿por una mayor participación de los de esta tribu en la condena de Cristo? quizá). Es decir que el término Judio, en el sentido referido, es contemporáneo a Cristo y designa especialmente a aquellos que se opusieron a él. Ellos son la ruptura con la Sagrada Tradición e inician una religión nueva que niega toda la Biblia que sólo adquiere su debida interpretación ante la ocurrencia del hecho mesiánico y la aceptación del mismo. Es una postura religiosa que tiene su raiz en la "negación" y a partir de ella se construye. No existe el tal judeo-cristianismo, no hay una razón de continuidad y tampoco es correcto decir que hay una ruptura, ya que estos judios, ya venian traicionando la verdadera tradición bíblica y estaban en consonancia con la tradición maligna. Es remarcable que previo a su muerte, Cristo ya se refería a ellos en términos más que fuertes y "descalificantes": "sepulcros blanqueados", peores que las prostitutas y otras linduras que no dejan mucho márgen a su sentimentalismo.

   Por supuesto que Ël era Rabbi, era el verdadero Rabbi y los otros eran usurpadores de la dignidad. Tiene Ud que darse cuenta que al decirle Rabbi a él, los Doctores de la Ley se revolvían de rabia, esto implicaba negarles autoridad sobre El que recibía el título sin concurrir a sus escuelas ni hacer sus cursus honorem. Tampoco es correcto decir que él se formó o recibió de ellos algo, recuerde que es Dios, y que es anterior a ellos (Cap I de San Juan) , fueron ellos lo que no le recibieron. El pasaje del Templo es tremendo, un niño que conoce la ley sin estudios previos y que los deja perplejos, que los contradice, que desafía su autoridad.

   Decir que partimos de las mismas fuentes es un error, al igual que decirlo de los protestantes. La fuente de ellos es la "rebelión" a la verdad y a todo lo bueno. La nuestra es la aceptación de la Verdad que en su Encarnación "todo lo hace nuevo". Hablar de iguales raices es una enorme confusión, es hablar de que el bien y el mal tienen iguales raices. Que el demonio y los buenos ángeles tiene iguales raices.

  Recuerde así mismo que la historia del pueblo elegido no deja dudas sobre el hecho de que fué elegido muy a pesar de él, que casi todos los profetas fueron asesinados y que la más de las veces fueron reconducidos con grandes castigos.

  En suma, el Judaísmo es sinónimo de Anticristianismo. No se trata de un problema de coloratura, se trata de las antípodas. Se trata de todo lo contrario. Se trata del Adversario con mayúsculas. Y no es una cuestión racial ni nada que se le parezca. Es una cuestión religiosa en la que el Cristianismo Es la Religión y el Judísmo es la Antireligión. La fraternidad o la hermandad de los hombres depende de que reconozcamos un mismo Padre, es el lazo sobrenatural el que la conforma, más allá de que podamos decir que Caín era hermano de Abel como aserción biológica.

  No creo que el Santo Padre odie todos los "ismos", ya que pertenece al Cristianismo y esto no creo que lo niegue, más allá de que propala ciertas confusiones. Me hace acordar Ud a un viejo vicio de las mujeres pias al que Guido Soaje resumía con la frase ... "pertenece a la cofradia pro beatificación de Judas Iscariote". DARDO CALDERON

    

Los hebreos eran pueblos

Los hebreos eran pueblos semíticos que conquistaron Palestina y los judíos eran quienes practicaban la religión judía o habitaban Judea.Nuestro Señor era Judío y practicaba la religión Judía, no era "crsitiano", verdad?

Carta a los Hebreos: V 10,16  Convenía, en verdad, que Aquel por quien es todo
y para quien es todo, llevara muchos hijos a la gloria, perfeccionando
mediante el sufrimiento al que iba a guiarlos a la salvación.
Pues tanto el santificador como los santificados tienen todos el mismo
origen. Por eso no se avergüenza de llamarles " hermanos "  cuando dice: " Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la asamblea te cantaré himnos." Y también "Pondré en él mi confianza." Y nuevamente: "Henos aquí, a mí y a los hijos que Dios me dio."
Por tanto, así como los  " hijos" participan de la sangre y de la
carne, así también participó él de las mismas, para aniquilar mediante
la muerte al señor de la muerte, es decir, al Diablo, 
y libertar a cuantos, por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud.
Porque, ciertamente, no se ocupa de los ángeles, sino de la "descendencia de Abraham"

En realidad, sabemos muy bien que los judíos son nuestros hermanos mayores en la fe y como señalé y es absoluta verdad , en esta vida yo padezco algo que puede servir de ejemplo: Mi hermano me está robando la herencia de mi padre y les aseguro que no es ninguna figura, y, así y todo sigue siendo mi hermano muy a pesar mío.

Cuando digo que odia los ismos sabe también bien a qué me refiero, no le de vueltas. Y, para referirme a su opinión,  le cuento que tal vez prefiera el catolicismo para no abarcar también a los protestantes, no?. Me gusta más.  No le busque cinco patas al gato, las cosas son muy claras yo no veo a un judío como enemigo, pero sí veo a un mal católico como enemigo.  Los que están afuera no hacen tanto daño como los fanáticos y modernistas de adentro.

Me hace sonreír cuando dice que Él es verdadero Rabbí, los otros no, los otros también lo eran según las leyes de aquella época, ahora que Cristo trajo la Verdad nadie lo duda pero su (el suyo, no de Cristo) odio al pueblo de fe judía lo hace ver las cosas de una manera confusa, no es lo que Cristo nos enseñó, recuerde "amen a sus enemigos..."

Pienso que eso de la beatificación de Judas, es una agresión de su parte y por eso la dejo pasar como tal, no merece respuesta.

Y termino con palabras del Santo Padre: "la figura de Jesús realmente trasciende todas las categorías
disponibles y se la puede entender solamente a partir del misterio"

Si usted la entiende, bueno su conexión con el Padre Cara a cara debe ser una experiencia extraordinaria, podría contarla señor sabihondo y qué alberga en lo oculto un corazón que odia?

M. José

Saludos a su hermano

Ni Jesús era judío ni praticaba la religión judía., pero comienzo a entender a su hermano. DARDO

don Dardo

le va a gustar leer esto: ]]>http://diario.elmercurio.com/2010/09/05/artes_y_letras/historia/noticias/14A7EE48-6552-4393-9FAA-12D0AC3A3F51.htm?id=%7B14A7EE48-6552-4393-9FAA-12D0AC3A3F51%7D]]> ,de Bernardino Bravo Lira, que por chileno, no lo tiene tan lejos.

Sé que no va en este post, pero no encuentro la forma de dar con el que se discutió sobre el tema en ocasión en que hasta los Pincheira aparecieron.

Un abrazo, El Carlista.

Carlista

Agradecido. No me caben dudas que se viene una nueva corriente histórica que podríamos llamar re-revisionista, que rompa el círculo vicioso de estas naciones como nacidas en los procesos revolucionarios que disgregaron el Imperio Español. Mañana en Mendoza diserta Antonio Capponeto sobre El Origen de la Patria; veremos que trae, pero espero que ya está en este rumbo. Gracias.

Tiene razón, el que usted 

Tiene razón, el que usted  apoye la conducta de alguien que actúa mal,  habla pésimo de su persona. Si supiera lo que sufro por los manejos sucios de quien es mi hermano, tal vez se pondría más contento. Se lo cuento para darle un motivo de alegría aunque, conociendo su gusto debe de tener muchos momentos alegres en esta mal querida Patria donde el robo es pan de todos los días. No creo que Cristo haya enseñado que debemos apoyar al ladrón y burlarnos del inocente.

¿Porqué si Cristo no era judío, lo juzga el sanedrín?? Éstos sólo se ocupaban de los asuntos del pueblo judío, no??       
"El primer día de los Azimos, cuando se sacrificaba
el cordero pascual, le dicen sus discípulos: "¿Dónde quieres que
vayamos a hacer los preparativos para que comas el cordero de Pascua?"
13
Entonces, envía a dos de sus discípulos y les dice: "Id a la ciudad; os
saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua; seguidle
14
y allí donde entre, decid al dueño de la casa: "El Maestro dice: ¿Dónde
está mi sala, donde pueda comer la Pascua con mis discípulos?"
15 El os enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta y preparada; haced allí los preparativos para nosotros."
16 Los discípulos salieron, llegaron a la ciudad, lo encontraron tal como les había dicho, y prepararon la Pascua.
17 Y al atardecer, llega él con los Doce.
18 Y mientras comían recostados, Jesús dijo: "Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará, el que come conmigo."
19 Ellos empezaron a entristecerse y a decirle uno tras otro: "¿Acaso soy yo?"
20 El les dijo: "Uno de los Doce que moja conmigo en el mismo plato.
21
Porque el Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de
aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese
hombre no haber nacido!"
22 Y mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio y dijo: "Tomad, este es mi cuerpo."
23 Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio, y bebieron todos de ella.
24 Y les dijo: "Esta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos.
25 Yo os aseguro que ya no beberé del producto de la vid hasta el día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios."
26 Y cantados los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos."

Nuestro Señor, el Cordero Inmolado, celebró la Pascua judía y jamás hubiera dejado de obedecer la Ley, es más, vino para hacerla cumplir. Después que Nuestro Señor murió por la envidia y desprecio de los miembros del Sanedrín todo es diferente.

Después que mi padre falleció, todo fue diferente también, ya no estaba en la tierra para cuidar las acciones de sus hijos y encaminarlas al bien.  Cada uno quedó libre y cada uno actuó de acuerdo a su moral, a su conciencia. Uno roba, el otro sólo reza por él para que encuentre ese camino que mi padre le enseñó.

Dardo,  Dios premie su bondad!

María José

Dios quiera...

...tenga Ud. acierto en sus razones.

Oro por que así sea.

De no darse así como Ud lo plantea, pues grande será la desgracia y la consumación de la Apostasía.

En la Fe, la duda surge sólo respecto a las intenciones de las personas y a sus obras.

Por sus frutos, únicos referentes de las conductas.

En Cristo Y en María Santísima

Atanasio desde el exilio