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Solyenitzin y un programa contra el N.O.M

No vivas en la mentira
No Vivas en la Mentira
(12 de febrero de 1974 - Llamamiento a sus compatriotas rusos)

Hubo una época en que no nos atrevíamos ni a murmurar en voz baja. Ahora, en cambio, leemos y escribimos en forma de Samizdat y, desde luego, cada vez que nos reunimos en los fumaderos de la "oposición", nos lamentamos vivamente: ¿Que nueva jugarreta nos gastarán? ¿A donde nos arrastrarán? Sin embargo, nuestras quejas no se limitan a esto. Lamentamos también la vana jactancia que se manifiesta en el Cosmos mientras nuestra patria se halla sumida en la desolación y la indigencia; y la consolidación de distantes regímenes felices; y la exacerbación de las guerras civiles; y el hecho de que, insensatamente, hayan creado a Mao Ttse-tung a nuestras expensas, y luego nos inciten contra él; y si nos viéramos en la necesidad de marchar, ¿Qué sería de nosotros? Pero "ellos" juzgan a su antojo, y vuelven locos a los sanos. Son capaces de todo eso, y nosotros nos confesamos impotentes.

Algunas veces se llega al fondo el abismo; en otras, la común ruina espiritual hace presa de todos nosotros, e inmediatamente la miseria nos aqueja y nos consume, tanto a nosotros como a nuestros hijos; pero, como de costumbre, sonreímos a todo cobardemente, y de modo confuso, murmuramos: ¿Cómo vamos a impedirlo? Nos faltan fuerzas. Tan desesperadamente nos hemos deshumanizado que al frugal comedero de hoy le consagramos todos los principios de nuestro espíritu, todos los esfuerzos de nuestros antepasados, todos los recursos destinados a nuestros descendientes, con tal de no perturbar nuestra desdichada existencia. No nos queda ya firmeza, ni orgullo, ni cordialidad. Y ni siquiera tememos que se produzca un cataclismo universal de origen atómico; que se declare una tercera guerra mundial (quizás podríamos ocultarnos en algún escondrijo).

¡Lo único que nos aterra es que los ciudadanos se enfrenten a la realidad con valentía! Con tal de no separarse del rebaño se eludirá cualquier sendero solitario, porque el día menos pensado podemos quedarnos sin pan blanco, sin calentadores de gas, sin el permiso de residencia en Moscú. Tanto nos insistieron sobre este punto en los círculos de formación política que acabó por arraigar en nosotros el afán de vivir rodeados de comodidad y bienestar por los siglos de los siglos. Y es que no resulta posible desprenderse del ambiente, de los convencionalismos sociales, pues la vida condiciona el pensamiento; pero, ¿Qué culpa tenemos nosotros? La solución no está en nuestras manos.

¡Y el caso es que lo podemos todo! Sólo que, para tranquilizarnos, nos engañamos a nosotros mismos. No son ellos en modo alguno los culpables, sino nosotros mismos. ¡Nosotros somos los únicos responsables! Se objetará: ¿Pero es que, realmente, podemos conseguir algo? Nos han amordazado, no nos escuchan, no se nos pide nuestra opinión. ¿Cómo forzarlos a que nos atiendan? Disuadir a la gente de esta idea es imposible. ¡Lo más natural sería elegir otro Gobierno! Lo malo es que en nuestro país no se acostumbra a celebrar nuevas elecciones.

En Occidente la gente conoce la huelga, las manifestaciones de protesta; nosotros, por el contrario, estamos tan atemorizados que tal cosa nos parece monstruosa. ¿Cómo es posible que alguien se niegue a trabajar? ¿Cómo es posible abandonar la tarea y marcharse a la calle?. Todos los demás procedimientos que se ensayaron en los últimos siglos de la amarga Historia de Rusia, aparte ser funestos, les interesan a "ellos" más que a nosotros; y, en todo caso, son absolutamente estériles. Ahora cuando todas las hachas han asestado su postrer golpe, cuando ha germinado todo lo que fue sembrado, se nos revela con claridad meridiana el modo en que esos presuntuosos han descarriado y corrompido a la juventud, la forma en que se ha pretendido, por medio del terror, de una sublevación cruenta y una guerra civil, forjar la justicia y la felicidad del país. ¡No, gracias, padres de la cultura! Al fin nos percatamos de que la ignominia de los métodos engendra la ignominia de los resultados. ¡No nos mezclaremos en sucios manejos! ¿De modo que se ha cerrado el círculo? ¿Es qué, realmente, no hay salida posible? ¿No nos queda más solución sino esperar, cruzados de brazos, a que de la noche a la mañana se arregle el conflicto, por sí solo? 

Pero jamás nos libraremos de este caos si al unísono hemos de reconocerlo, ensalzarlo y reafirmarlo a diario, si no rechazamos siquiera su lacra más evidente: la mentira.

Cuando la violencia se clava en la pacífica vida de un pueblo, el semblante de la misma se inflama de vanidad, y en su estandarte luce la misma expresión por ella pregonada: "!Soy la Violencia ! ¡Aléjate, apártate, o te aplastaré!" Mas la violencia envejece muy pronto, y pocos años después, cuando ha perdido la confianza en si misma, a fin de mantenerse firme y conservar un aspecto aceptable, busca irremediablemente el apoyo de la mentira. Pues a la violencia sólo se la puede encubrir con la mentira, en tanto que ésta solo puede perdurar a costa de la violencia. Y no todos los días, ni en cualquier hombro apoya la violencia su pesada zarpa. Solamente nos exige sumisión a la mentira, participación cotidiana en la mentira, máxima fidelidad a sus designios.

Y aquí es justamente dónde radica la clave de nuestra liberación, desdeñada por nosotros, pero más sencilla y asequible: ¡No debemos estar dispuestos a dispensar nuestra colaboración personal con la mentira! Aunque la mentira lo cubra todo con su ponzoña, aunque la mentira reine por doquier, nosotros no debemos claudicar. Afirmemos, en cualquier situación: “¡No dominará con mi ayuda !”

¡Y esto constituye una brecha en el cerco imaginario de nuestra desidia! Para nosotros es lo más fácil; para la mentira, lo más demoledor. Porque basta que la gente se aparte de la mentira para que ésta deje de existir. Al igual que una epidemia, solo puede persistir sobre la base de un contingente humano.

No nos movilizamos, pues la formación que hemos recibido no nos inclina a salir a la plaza y proclamar allí la verdad, a manifestar con voz estentórea nuestro pensamiento: es una costumbre poco recomendable y, además, inútil. ¡Pero ello no obsta para que nos neguemos a decir aquello que no pensamos!

Y fijémonos en que nuestro sistema es el más sencillo y accesible que puede suplir la cobardía hipertrofiada que padece nuestro organismo; mucho más fácil (aunque parezca exagerado afirmarlo) que la desobediencia civil propugnada por Ghandi.

Nuestra consigna es: “no patrocinemos la mentira a sabiendas, bajo ningún pretexto”. Y una vez adquirida plena conciencia de los límites de la mentira (para que resulte a todos claramente discernible) abjuremos de ella, alejándonos de su perniciosa influencia. No recompongamos los fragmentos dispersos de esta ideología caduca, no reparemos ni un desgarrón producido por las polillas. Y nos producirá estupefacción comprobar cuan presto la mentira queda destruida y reducida a la impotencia. No obstante, para ello, es preciso estar limpio, es decir, mostrarse limpio ante el mundo. 

De manera que, por encima de nuestra indecisión, cada uno de nosotros tendrá que elegir entre permanecer conscientemente al servicio de la mentira (¡cuidado: se sobrentiende que tal error no se comete por una propensión al mismo, sino para procurar el sustento de la familia y la educación de los hijos en el espíritu de la mentira!), o admitir que ya es hora de reaccionar como una persona honrada, para granjearse la justa consideración de hijos y contemporáneos. Quien opte por esta última posibilidad deberá en lo sucesivo:

-Abstenerse totalmente de escribir, suscribir o imprimir una sola frase que contenga opiniones que distorsionen la verdad.

- No pronunciar tales frases ni en conversaciones privadas ni en disertaciones públicas; ni de motu propio ni por medio de notas; ni en calidad de agitador, ni de profesor, ni de preceptor, ni en representaciones teatrales.

- No manifestar, ni corroborar, ni comunicar, ya sea mediante la pintura, o la escultura, o la fotografía, ya técnica o musicalmente, ni un solo pensamiento falso, ni una sola manifiesta alteración de la verdad.

- No citar de viva voz, ni en la correspondencia, ni en un artículo de fondo, por complacer a alguien o para asegurarse un puesto de trabajo o alcanzar el éxito en el mismo, determinados juicios de autores, cuando no comparta plenamente las opiniones expresadas en ellos, o éstas no se ajusten a cuanto aquí se expone.

- Negarse a asistir, por fuerza, a una manifestación o mitin, sí ello contraria la libre voluntad. No aceptar en propia mano, ni divulgar, pancartas o consignas que no concuerden totalmente con la verdad.

- No levantar la mano para votar en favor de propuestas con las que no se esté sinceramente conforme; no votar, ni abierta ni subrepticiamente, a personas a las que se considere indignas o sospechosas.

- No acceder a intervenir en asambleas, donde se sospeche que van a someterse a discusión ciertas propuestas, de forma coactiva y falaz.

- Abandonar al instante toda reunión, asamblea, conferencia, espectáculo o sesión cinematográfica, en la que el orador sólo emita mentiras, disparates ideológicos o propaganda descarada.

- No suscribirse ni comprar ejemplares de revistas o periódicos en los que la información este armada falsamente o se escamoteen hechos fundamentales.

No hemos enumerado, por supuesto, todos los medios posibles e indispensables de rechazar la mentira. Pero lo que sí queda claro es que, una vez desenmascarado, el absurdo se reconocería fácilmente; y otro gallo cantaría.

Ciertamente, al principio, tal sistema no dará el resultado apetecido. Durante cierto tiempo, algunos perderán su empleo. La vida de aquellos jóvenes que deseen practicar la verdad se complicará mucho al principio, por la razón siguiente: que también es preciso desechar de las lecciones explicadas aquellas que estén plagadas de mentiras. Pero ni al que decide ser honesto le queda escapatoria: ni un solo día dejará ninguno de nosotros, aún tratándose de las más inocentes disciplinas técnicas, de aplicar uno solo de los puntos mencionados, tanto si se halla en la zona de la verdad como en la de la mentira, tanto en los dominios de la independencia intelectual como en los del servilismo ideológico. Y quien no tenga el suficiente valor para defender su propia alma, que no alardee de opiniones vanguardistas, que no se jacte de ser académico o artista popular, político honorable o general. Que reconozca, en cambio: "Soy un zopenco y un cobarde; con hartarme de comer y andar bien calentito, me conformo."

Aún cuando este sistema es el más moderado de cuantos constituyen la oposición, a nosotros mismos, que nos hemos mantenido fieles al mismo, nos resultará penoso. Sin embargo, es mucho más sencillo que el rociarse con combsutible y prenderse fuego o la huelga de hambre. En efecto: las llamas no han de envolver tu cuerpo, ni van a saltar tus ojos fuera de las orbitas por la fuerza abrasadora del calor, y siempre hallarás lo indispensable: pan moreno y agua clara para tu familia.

Hay en Europa una gran masa de personas que nos es adicta, pese a haber sido embaucada por nosotros. ¿Acaso los checoslovacos no nos han demostrado que es posible enfrentarse incluso a los tanques, a pecho descubierto, cuando en el interior de ese pecho late un corazón justo?

¿Será éste un camino difícil? Tal vez sí; pero también es el más sencillo posible. Es opción ardua para el cuerpo, pero la única admisible para el alma. Sí, realmente es difícil este camino. Sin embargo, se cuentan entre nosotros decenas y decenas de personas que observan fielmente durante años todos estos puntos, viviendo con ello de cara a la verdad.

Así, pues, aunque no seamos los primeros en emprender este camino, ¡seámoslo en prestarle nuestra adhesión ! ¡Tanto más fácil y corto nos parecerá el camino , cuanto más unánime y compacta sea nuestro tránsito por el mismo! Si se nos unen sólo mil personas, probablemente nadie cumpliría el plan trazado ni se podría contar con nadie. ¡Pero, si se pusieran de nuestra parte varias decenas de millares de personas, pronto nuestro país resultaría irreconocible hasta para nosotros mismos! 

¡Si no nos atrevemos a protestar airadamente porque nos impiden respirar, somos nosotros mismos los que nos estamos ahogando! Y así nos iremos encorvando, y nos mantendremos a la expectativa. Y nuestros hermanos los biólogos acudirán en nuestra ayuda para pronunciar una conferencia acerca de nuestro pensamiento y la mutación de nuestros genes.

Si ante tan sencillos propósitos nos acobardamos, es que somos unos pelafustanes sin remedio, merecedores de que recaiga sobre nosotros el desprecio que Pushkin plasmó en estos versos:

¿Qué rebaño posee 
el don de la Libertad? 
De generación en generación 
no dejarán otra herencia 
que el yugo y las esquilas 
bajo el látigo.



12 de febrero de 1974

Comentarios

No está nada mal como una

No está nada mal como una guia de acción, pero no creo que sea suficiente como para ser tomado como un programa,  para combatir nada menos que el NOM. Por otra parte, para llevarlo a la practica en ciertos casos deberíamos ir a vivir a la cima del Aconvagua.

El Nuevo Orden Mundial se debe combatir organicamente y de forma politica, por que política es su manifestación, lo contrario es vivr colgado de las nubes de Ubeda como dijera el finado caudillo catamarqueño mientras vemos como se legaliza el matrimonio entre padres e hijos o entre hermanos o entre humanos y perros..

¿Organicamente y de forma politica? No, esa es la legalidad

Sí, úsela - pero lo esencial son las palabras clave que alguno posteó (Rosario, Escapulario, alza, mira...) y el obrar incoordinado. Recuerde donde ellos hoy son vulnerables.

Entiendo lo que dice pero sin

Entiendo lo que dice pero sin proyecto alternativo por mas incordinacion no vamos a poder hacer nada de nada, logicamante salvo milagro.

¡ Claro que tenemos proyecto alternativo!

Lo que NO tenemos que tener es coordinación interoperativa en las acciones de la resistencia, ya que la que proporcionan los valores basta y sobra.

No conozco el proyecto

No conozco el proyecto alternativo que hay...debo estar mal informado o sera tan secreto que nada se filtró.Proyecto alternativo me refiero a un proyecto politico concreto aplicable aqui y ahora y que baje a la realidad concreta los valores...Sino confundimos los planos y al final el proyecto politico concreto lo proporciona el enemigo...no se si soy claro sino me extiendo en otro comentario si es de su gusto...

Qué Dios los ayude...

La resistencia sin coordinación ni estrategia, y sin conducción no es resistencia. Es locura.

Creo que están bien intencionados, así que quiera Dios ayudarlos.

Saludos

Alter Ego

Molnar cuenta por qué gana la zurda, los anarquistas dicen por..

...qué es vulnerable el sistema: "It's easy. You can do it by yourself, or with a bunch of trusted comrades. You don't need to have great means or technical competence. The capital is vulnerable, if you are determined to act."        http://en.wikipedia.org/wiki/Alfredo_M._Bonanno


Ver también: ]]>http://es.wikipedia.org/wiki/Alfredo_M._Bonanno]]>

Me hizo reir don Alter, pero

Me hizo reir don Alter, pero fijese una cosa. Hay una necesidad de darnos un proyecto politico determinado sino no veo como podemos aplicar en la realidad los enunciados doctrinarios. Por lo demas creo que el otro personaje se refiere a combatir al sistema como tropa irregular...no se que medios pensará utilizar...la legalidad no le agrada ( a mi tampoco le dire)...pero no desprecio cualquier forma de lucha política en tanto sea posible y moralmente aceptable.

Así que usted me terminó siendo un marxista, don Álter

Parece así (aunque se lo digo con una sonrisa...) porque la crítica al "espontaneísmo" es colectivista y, esencialmente, marxista, dirigida a las sucesivas formas del anarquismo y los nacionalismos. Tales "espontaneístas" ni siquiera pueden propiamente denominarse "tropa irregular",  porque la tropa irregular implica un mínimo de organización y comando - y, partamos de esto, por ahora la tecnología del adversario no permite ni eso.  Promedia 2010, promedia.

Tampoco se trata de despreciar el brazo legal de la acción, siempre útil y necesario en la cartera de la dama y en el bolsillo del caballero, sino de coordinar ambos brazos recién cuando podamos moverlos. Seguro que el legal se podrá mover antes que el clandestino, pero intentar coordinar en nuestros días este con aquél, e incluso organizarlo a aquel como unidad en sí mismo, no sólo es altamente riesgoso para la suerte del combate: es también superfluo. 

Aun olvidando los riesgos del día, estudie militarmente ambos brazos en el accionar del ERP y lo verá muy claramente: ese es un buen ejemplo para quienes hemos de obrar en nuestro medio. También, si estudió por el DDedijer (VladimirDedijer, The Road to Sarajevo, Simon and Schuster; Belfield, Richard, The Assassination Business: A History of State-Sponsored Murder, Carroll & Graf Publishers: New York, 1966) vea bien las páginas 236-270, o casos individuales como el del irredentista previo BogdanZerajic (Žeraji?). Sume ahora los desarrollos tecnológicos de la hora. No hay ya sitio para una "Mano Negra" dirigida desde abajo: sólo para "Manos Negras" dirigidas desde arriba (no le hará falta estudiar esto, pero puede leer Magrini, Luciano, Il Dramma Di Seraievo. Origini e responsabilita della guerra europa, Milan, 1929, especialmente página 98;  Luigi AAlbertini, 1953. Origins of the War of 1914, Vol II; Oxford University Press: London, o fijarse en la páina 398 del DedijerX, a menos que quiera revisar el caso de Lee Harvey O., o desee preguntarle, a un conocido excelente tirador de nuestro medio, que hace 43 años quedó tuerto, si pudiendo volver a  la juventud querría ir de vuelta como cabo a vigilar cierta embajada en Buenos Aires..). Células de seis hoy son enormes, y de tres ya inmanejables. 
















Todo ello, y la avidez del adversario por comerse perejiles, obliga a una etapa inicial en que se atomicen las acciones guiadas sólo por los valores, como acá se repitió ya muchas veces: cada uno en lo suyo, defendiendo lo nuestro en cada oportunidad que se le dé y con la cerbatana que procurarse pueda. No es tan difícil, pero hacen falta bolas en serio.  Bueno, en realidad le estoy resumiendo lo que charlamos ayer al salir de lo del gato famélico, después de que los esperamos media hora (ni usted ni Juancho aparecieron) el citante en lo del Gato y yo en la confitería de la esquina; en resumen fue un lindo análisis, de este punto y de otro que por estos días también palpita en Panorama. Dios dirá cuando tendremos nueva ocasión de departir en persona. 

















































































































































































































La frontera de la legalidad en nuestra guerra post-postmoderna

Tras la publicación de los documentos secretos sobre la guerra de Afganistán, Alemania debate sobre la eliminación selectiva de personas en un conflicto. ¿Qué dice al respecto el derecho internacional?

La filtración, por parte de la página web wikileaks.org, de alrededor de 92.000 documentos secretos sobre la guerra de Afganistán ha destapado la caja de los truenos entre la opinión pública y los medios de comunicación occidentales. Por numerosos motivos. En primer lugar, la información clasificada, publicada por el semanario alemán Der Spiegel, el diario estadounidense The New York Times y el británico The Guardian, pone de manifiesto cómo la situación actual de la seguridad en el país asiático dista mucho de la versión oficial que las potencias aliadas intentan transmitir a sus ciudadanos.

Los documentos ponen en duda también el verdadero papel del Gobierno de Pakistán en la contienda. Oficialmente, Islamabad es un firme aliado de Estados Unidos en la lucha contra los talibanes. Según los archivos revelados por wikileaks.org, sin embargo, los servicios secretos pakistaníes habrían colaborado con la insurgencia para combatir a los soldados estadounidenses. 

Pero la revelación más incómoda es la que tiene que ver con las actuaciones de una unidad secreta estadounidense, la denominada Task Force 373, encargada de llevar a cabo la eliminación selectiva de líderes talibanes. La Task Force 373 protagonizó la última primera página del semanario Der Spiegel. En el interior de la edición, el reportaje se hacía eco de los asesinatos no reportados de cientos de civiles a manos de las fuerzas aliadas en Afganistán.

El Derecho Internacional Humanitario permite matar de forma selectiva a los combatientes enemigos en el caso de las guerras. También cuando se trata de conflictos armados no internacionales. No contempla, sin embargo, "la muerte de civiles cuando éstos no toman parte directamente en las hostilidades", como señala el experto alemán Michael Bothe, de la Universidad Goethe de Fráncfort del Meno. El problema surge cuando advertimos en la democracia como una técnica para hacer creer que nadie manda, encuadrada en la guerra post-postmoderna que se libra ante todo de manera política y mediática.

La diferenciación entre civiles y combatientes, en esta guerra post-postmoderna, resulta especialmente complicada. Aquí nunca está claro el estatus de aquellos que han de ser eliminados de forma selectiva, en la guerra para que la política esté al servicio de enriquecimiento espiritual de los humanos en vez de consistir en el hoy mediático-educativamente tecnologizado arte de que los súbditos no puedan ni quieran rebelarse.


Sin frentes claros

El Derecho Internacional Humanitario topa con una dificultad derivada de las características específicas de las guerras post-postmodernas: no hay frentes de batalla físicamente delimitados, lo cual difumina la frontera entre legalidad e ilegalidad en dichos conflictos. Las Convenciones de Ginebra estipulan que los combatientes deben distinguirse claramente a través de sus uniformes. Esto es imposible en las guerras de dominación político-mediática actuales.


Al contrario, los combatientes suelen ser legisladores, jueces y presidentes y aprovechan conscientemente para calificar de crimen todo atentado contra sus personas, algo que tiene su paralelo en el hecho de que la protección de los civiles sea una exigencia inherente a la estrategia militar. Los traidores a la patria no llevan uniforme y se mezclan con los representantes del pueblo para actuar de forma encubierta por la democracia del capitalismo neoliberal. Incluso llegan a utilizar a las instituciones como escudo e instrumento de persecución en los enfrentamientos contra quienes les resisten. 

El caso del Mullah Omar

Un caso interesante surge de la cuestión de si el Derecho Internacional Humanitario ampararía el asesinato selectivo del líder talibán Mullah Omar. Este líder político-religioso se encuentra en paradero desconocido desde la caída del régimen talibán en otoño de 2001, y si se encuentra en algún lugar alejado y no participa en el conflicto, no se le puede calificar de combatiente:  no está implicado en las hostilidades y, por lo tanto, no puede ser eliminado de forma selectiva. Sin embargo, es blanco ansiosamente buscado por las tropas armadas del capitalismo neoliberal. ¿Por qué no reconocer igual justificación a quienes combaten a este para buscar eliminar de forma selectiva a, digamos, la reina de Holanda o a Lord Rottschild? Parece que el derecho a la eliminar adversarios de forma selectiva debería ser igualitario.

Una conclusión

En las guerras asimétricas, los soldados luchan bajo presión no sólo contra combatientes a los que no puede distinguirse de los civiles; luchan también en el frágil equilibrio entre legalidad e ilegalidad en el que han sido abandonados por los políticos. En los conflictos externos al conflicto armado la violencia no es menor. Esto impone una definición necesaria a la hora de determinar el marco legal y humanitario bajo el cual debe regirse la estrategia contrahegemónica. 

Las reglas humanitarias están condenadas a fracasar en el momento en el que es imposible distinguir entre civiles y combatientes. Tal es el caso de nuestra guerra post-postmoderna, donde la opresión tiene su punto vulnerable en la gestión de la misma conducida por los políticos locales, cuya eliminación selectiva aparece pues jurídicamente justificada: es legítima aunque nunca será legal mientras los blancos selectivos de esa eliminación sean los mismos que hacen y aplican las leyes

Nacionalismos: murió Lolita la espontaneísta, ¿qué me contursi?

Lolita fue encarcelada en EEUU por dirigir un comando que atacó con armas de fuego la sede del Congreso en Washington.¿Que me contursi?
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Elección de un proyecto de vida
 
Lolita Lebrón, la independentista puertorriqueña que pasó 25 años encarcelada en Estados Unidos por dirigir un comando que atacó con armas de fuego la sede del Congreso en Washington, falleció este domingo 1 de agosto en un hospital de San Juan, Puerto Rico, a las 11:05 de la mañana.
 
Lebrón, de 89 años, se hallaba en un centro hospitalario de San Juan desde hace unas semanas debido a complicaciones cardiorespiratorias, según trascendió.
 
-Estábamos muy angustiados ante el cuadro clínico que presentó en las últimas horas y, ciertamente, esperábamos este triste y doloroso desenlace en cualquier momento-, dijo una fuente vinculada a la familia, en declaraciones a la agencia puertorriqueña Inter News Service.
 
Lebrón se mantuvo activa en el movimiento independentista y hasta fechas recientes se vio obligada a dejar las actividades por las frecuentes hospitalizaciones, evocó el presidente del Partido Nacionalista de Puerto Rico, Francisco Torres.
 
En 2001, a los 81 años, fue detenida en las protestas contra el campo de tiro militar estadunidense en la isla puertorriqueña de Vieques.
 
Lebrón dirigió en 1954, a los 23 años, un comando integrado por Rafael Cancel Miranda, Irving Flores y Andrés Figueroa Cordero, quienes estuvieron presos hasta que en 1979 fueron indultados por el presidente Jimmy Carter.
 
La acción buscaba denunciar al mundo la farsa del Estado Libre Asociado, sistema de gobierno que había sido fundado en 1952 para sacar a Puerto Rico de la lista de países coloniales.
 
En una oportunidad la lideresa nacionalista estableció que el ataque al Congreso no tenía la intención de causar la muerte de ningún congresista y que, por el contrario, los integrantes del comando tenía el propósito de inmolarse, porque pensaron que serían muertos allí mismo.

LA VERDAD QUE CADA VEZ

LA VERDAD QUE CADA VEZ ENTIENDO MENOS, NO SE SI TODO ESE PARLAMENTO ES UN MENSAJE EN CLAVE O EL MENSAJE ES TODO EL ESPACIO QUE ESTA EN BLANCO.

LO UNICO QUE SE ES QUE EL TIEMPO SE NOS ACABA....

COMO DIRIA DON ALTER QUE DIOS NOS AYUDE

No joda

esto es demasiado serio para pe..tudear