Enviado por Moderador el Sáb, 07/25/2009 - 11:31.
Sin duda, para poder evaluar el documento pontificio sobre bases doctrinales sólidas, que nos permitan discernir cada uno de los puntos en cuestión, es necesario prepararse repasando los la doctrina católica conforme al Magisterio, y hacer, al menos en líneas generales, las distinciones de los puntos que a partir del Concilio Vaticano II y en adelante han sido cuestionados como incompatibles con el Magisterio, y por lo tanto, pese a su apariencia, a-magisteriales, u opiniones teológicas novedosas en algunos casos, desechadas como errores por la enseñanza bimilenaria de la Iglesia.
Recurrimos a Romano Amerio, y a su análisis de algunos capítulos esenciales de las "transformaciones" ocurridas en la Iglesia y en su doctrina a partir del citado concilio.
Recomendamos a nuestros lectores un repaso detenido de estas cuestiones, por momentos arduas, pero sin el conocimiento de las cuales no es posible emprender seriamente un trabajo de análisis del documento pontificio citado.