La Razón de Nuestra Fe

El primer deber del hombre es adorar a Dios, rendirle el culto de adoración, de alabanza, de acción de gracias que le es debido. Dar culto de adoración a Dios significa reconocer a Dios como nuestro Creador y Señor. El nos hizo, de El dependemos. Le damos también gracias por todos los beneficios que recibimos de El. Le pedimos perdón por nuestras faltas y pecados y finalmente le pedimos también lo que necesitamos para nuestra vida y salvación eterna. En concreto estos son los cuatro fines de la Santa Misa.
El método dialéctico de HEGEL establece que todo concepto es imperfecto – expresión parcial de la verdad – y que exige para su COMPLEMENTO, otro concepto que se resuelve EN SU OPUESTO. Sin duda, esta aseveración es secuencia de su concepción del ABSOLUTO, que no sería inmutable sustancia, sino un ACONTECER DE SI MISMO – sichselbstwerden – un ser que se COMPLETA mediante su EVOLUCION!
L’Osservatore Romano del 2 de diciembre de 2011 publicó un estudio realizado por Mons. Fernando Ocariz, uno de los cuatro expertos que representaron a la Santa Sede durante las últimas discusiones doctrinales con la Fraternidad San Pío X (de octubre 2009 a abril 2011). En él se aborda con toda claridad (§ 1), pero de una manera que sigue siendo muy insuficiente (§ 2), la cuestión central del valor magisterial del Concilio Vaticano II.
Kiko Arguello, iniciador del Camino Neocatecumenal, Fernando Ocariz, Vicario General de la prelatura personal del Opus Dei y Julián Carrón presidente la Fraternidad de Comunión y Liberación. Son tres de los 25 consultores en los que se apoya el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, prioridad de Benedicto XVI para 2012.
La gran celebración cincuentenaria ha comenzado. Todavía no se ha dado el tam-tam mediático, pero se puede notar en el aire. El cincuentenario del Vaticano II abrirá las compuertas a los más altos superlativos que se puedan componer en juicios elogiosos. Ni una sombra de la sobria actitud que se requería, como momento de reflexión y análisis para una mayor evaluación crítica en profundidad del evento conciliar. Ya se ha empezado a lo loco con las repeticiones de lo que ha sido dicho y repetido durante cincuenta años: El Vaticano II es el punto culminante de la Tradición y su misma síntesis.
No porque confundamos la Inmacula Concepción con la Perpetua Virginidad de la Santísima Virgen traemos a publicación este interesante texto. El Arzobispo Müller, que suena para nuevo Prefecto de la Fe, ha escrito lo que puede leerse abajo sobre la Perpetua Virginidad de María. ¡Hummm! Sencillamente contraría el dogma católico... ¿Lo tendremos como custodio de la Fe? Dicho sea de paso, para beneficio de quienes puedan abrigar dudas, la perpetua virginidad (antes, durante y después del parto), que es dogma de Fe, no tiene que ver, salvo por el sujeto que ha recibido ambos privilegios, es decir, la Santísima Virgen, con la Inmaculada Concepción, que celebramos el 8 de diciembre. Este último dogma, que fue proclamado por S.S.Pío IX en 1854, define que la Santísima Virgen no ha tenido pecado original desde el momento mismo de su concepción (distinto de Juan Bautista, que fue concebido con pecado pero nació sin él porque le fue remitido en el seno materno).

La virginidad perpetua se refiere a la inexistencia de concurso humano en la concepción del Verbo Encarnado y al parto milagroso del Divino Salvador. La Inmaculada, se refiere a un privilegio de quien sería luego la Madre de Dios: en su concepción, con concurso humano, quedó ya exenta del pecado original y de todo otro pecado durante su vida mortal, a consecuencia de ello.

El 8 de diciembre de 1854, en la presencia de 92 obispos, 54 arzobispos, 43 cardenales y una incontable multitud de fieles, el beato Pí­o IX definía como dogma de fe el gran privilegio de la Virgen: "La doctrina que enseña que la Bienaventurada Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de pecado original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo, Salvador del género humano, es revelada por Dios, y por lo mismo debe creerse firme y constantemente por todos los fieles."

 Oradores: R.P. Alfredo Sáenz (Argentina),Luis Eduardo López Padilla (México) y Carlos Eduardo Rodríguez Cañón (Colombia). Tendrá lugar el 26 de noviembre próximo en el Colegio San Pablo de Buenos Aires, Pacheco de Melo 2300, Barrio de Recoleta, entre las 17.00 y las 22.00 hs.
Dice San Agustín: “Una  lágrima por un difunto se evapora: Una flor sobre su tumba se marchita. Una  oración por su alma, la recoge  Dios”. En este mes de noviembre, pidamos todos  los días por ellos y por todos los fieles difuntos. Son hermanos nuestros en  Nuestro Señor Jesucristo. Es la primera lección del mes de los difuntos.
Podría ocurrir, inclusive, que aunque yo no disparara, alguien falsificara imágenes por algún medio de animación mostrando que sí, verdaderamente, he disparado. Ante tales imágenes, los espectadores poco avisados, es decir la mayoría, creerán a las imágenes fraguadas antes que a la realidad. 
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