Enviado por Moderador el Mié, 01/05/2011 - 12:25.
Dice un lector sobre el malhadado tema de los preservativos y las recientes declaraciones del Papa Benedicto en su libro Luz del Mundo:
Me parece que el centro de la cuestión es simple: dado un acto que es malo (y eso Su Santidad, lo deja claro, por más que cierto periodismo deforme), nada impide que pueda ser mejor o peor (accidentalmente). Si es así es mejor que se dé en la forma menos mala que en la peor. Y esto es doctrina cierta y antigua, mucho anterior a cualquier elaboración escolástica, renacentista, conciliar, etc. ¿Hay quién pueda contradecir esto?