Panoramix Responde

"El Papa y la Curia traicionaron el concilio reformista" - "Rechazo toda equiparación de la Iglesia con Dios" - Mi esperanza apunta a una unidad ecuménica entre las Iglesias cristianas en una heterogeneidad reconciliada -
Del libro "Monseñor Lefebvre, la Biografía", de Mons. Bernard Tissier de Mallerais, y del que hemos extractado algunos textos, quisiéramos citar un breve apartado referido al estilo de Mons. Lefebvre como "predicador", no tanto en virtud del arte, -no tenía condiciones oratorias relevantes- sino respecto del contenido. Particularmente su insistencia en fundamentar toda prédica en la doctrina, dejando de lado sentimentalismos o moralinas.

Cómo enfrentar la distancia que hoy separa a la Iglesia de la sociedad es el nuevo desafío que se plantearon los obispos, al comenzar ayer una reunión de tres días, un mes después de sancionada la ley que autorizó el matrimonio entre personas del mismo sexo.

De todos es conocida la falta de ecuanimidad del corresponsal religioso de Clarín en Roma, Julio Algañaraz. Solo que esta vez su odio se desmadra y pierde hasta las más elementales formas. El violentísimo ataque que sufre la Iglesia, en la persona del Papa Benedicto no hace mella en su ánimo ni enfría -por el contrario, aumenta- el fervor de los fieles.

El Papa ha expresado solo el deseo de "superar los problemas doctrinales que permanecen para la consecución de la plena comunión con la Iglesia" por los lefevrianos ...

Si la paz con los lefevrianos significa renunciar a la apertura del Concilio, la Iglesia tiene que decidir: ¡o bien ellos o nosotros!

Se basa en el principio de que "la neutralidad de las autoridades públicas no afecta a la libertad de religión". Una ONG mendocina sostiene que "no hace falta andar exhibiendo su propia convicción íntima a todo el mundo cuando ya se tiene la suficiente fe".

Aquel modo de celebrar, (lo de la lengua es lo de menos), era también la expresión de una manera de pensar. Exagerándola hay que decir que éstas eran algunas de esas ideas sobre los tres agentes de la celebración: Dios, al que suponíamos un Misterio. Tanto que su Palabra la teníamos escondida y reservada y no se podía acceder a Ella. No cabían en su interpretación ni géneros literarios ni maneras de hablar. Su Hijo era el mero cáliz de una ofrenda de sacrificio y de Sangre Expiatoria que exigía el mismo sacrificio en sangre y miles de horas de reparación porque infinita era la ofensa. Y la mentalidad sobre el hombre era aún más rigurosa. Caídos en el pecado no cabía más que levantarse a golpe de campana, sin tener en cuenta ni ritmos personales, ni niveles de convicción. No había mas que obligación de hacer por Quien tanto había hecho y como consecuencia lo contrario rozaba el pecado mortal, y por cualquiera infracción se merecía el infierno una y mil veces.

Para ser embrión, feto y finalmente bebé, esa combinatoria genética necesita el cuerpo de la madre: biológica y médicamente es un parásito del cuerpo materno, que debe ponerse a su servicio hasta después de nacer, sumando el amamantamiento al servicio de embarazo. Es una individualidad biológica que no tiene autonomía biológica y por lo tanto es incapaz de ser individuo; está atada al cuerpo de la madre. Los servicios prestados a la dotación o combinatoria genética son una parte definitoria de la dicha que puede alcanzar una mujer en su vida, cuando su cuerpo está vitalizado por el deseo de su mente, el de tener un hijo para dar un humano más a la humanidad.

Estados Unidos. El Vaticano ordenó dos investigaciones sobre el modo de vida y la obediencia a la doctrina eclesiástica en las 340 congregaciones norteamericanas, una decisión polémica que algunos interpretan como un intento de volver a controlar a las religiosas que abandonaron los claustros tras el Concilio Vaticano II.

 

Madre Mary Clare Millea
Foto: NYT

Porque hay muchos prejuicios disimulados que subyacen en la cuestión y que la hipotecan. Y curiosamente son los más extremistas, de uno u otro lado, quienes se atreven a explicitar lo que otros piensan o da la impresión que piensan. Aunque no se atrevan a decirlo. Y es peligrosísimo que cuatro orates vengan condicionando algo que es capital en la Iglesia: la santa misa.

Comentario Druídico: Vamos, a no sentirse ofendidos porque Paco Pepe nos llama orates, aunque se equivoca con el número. Somos algunos más que cuatro. Inclusive hay algunos que son orates de cierto nivel, porque no podrás negar, Paco, que el Santo Padre tiene algún nivel. Me refiero al Pío XII, que en Mediator Dei objetó por anticipado las concepciones fundantes de esta fabricación bugniniana que se ha dado en llamar Novus Ordo Missae.

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